Brujas, una ciudad de fantasía

Pese a no ser la principal ciudad de Bélgica, Brujas es la que recibe la mayor cantidad de turistas en ese país europeo debido a la belleza de sus calles, canales, plazas e historia
Hasta su nombre es de cuento, y es que ingresar a esta ciudad, también conocida como 'la Venecia del norte' por su red de canales, es como hacerlo a un set de filmación de una película con historias fantásticas de reyes y reinas, dragones, hadas y brujas, castillos y conjuros mágicos.

Brujas fue fundada en el siglo XI y hasta el siglo XV fue una de las ciudades más importantes y prósperas, centro comercial de la Europa de ese entonces.

Tuvo su caída a fin del siglo XV, y no tuvo mejor suerte hasta el siglo XX, cuando comenzó su restauración para convertirse en un gran destino turístico (se volvió la ciudad más visitada de Bélgica).
Es una de las ciudades medievales que mejor se ha conservado en el mundo, y ya por esa característica es que vale la pena conocerla. Millones de turistas de todo el mundo la visitan cada año, incluso más que a Bruselas, la capital belga, y desde el año 2000 su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por Unesco.
Brujas

Es muy sencillo llegar a Brujas desde Bruselas en tren (belgianrail.be, se pueden comprar por internet o directamente en las estaciones de tren), en un trayecto de aproximadamente una hora.

Una recomendación es bajar en la ciudad de Gante, que está a mitad de camino, ya sea a la ida o a la vuelta. Gante posee un gran valor arquitectónico por la cantidad de edificios históricos que posee, además de una gran vida cultural y de ocio, con excelente gastronomía y lugares para compras.
Brujas es muy sencillo de recorrer, y tiene una serie de puntos de referencia que sí o sí hay que conocer cuando uno se adentra en esta ciudad de cuentos.

La Plaza Burg

Brujas

Lo primero que hay que saber es que en Brujas hay dos epicentros: el Burg y el Markt. Ambos están conectados por la Breidelstraat, una empedrada y pequeña calle en tamaño pero de enorme importancia, ya que ahí se concentra todo el movimiento de turistas, que transitan, se detienen en sus restaurantes y bares, o hacen sus compras en sus tiendas de souvenirs.

De un lado el Burg, cuyo contraste entre las fachadas grises y el dorado de los ornamentos se destaca. El ayuntamiento (Stadhuis) de estilo gótico es uno de los edificios importantes del Burg. Se destacan los murales y la bóveda de la Sala Gótica. Otro es la Basílica de la Santa Sangre, que es una doble capilla en dos pisos, cuyos estilos son diferentes: una de estilo románico y la otra neogótico.

Lugar de interés es el Brugse Vrije, donde otrora se encontraban los Tribunales de Justicia, cuya enorme chimenea de madera, mármol y alabastro es un gran foco de atención. Para salir de la plaza un clásico es cruzar bajo el arco del Callejón del Asno Ciego y toparse con el Djiver, canal principal de la ciudad, atravesado por el puente Meebrug, y llegar a un pórtico blanco y dorado que une los edificios Oude Griffie y el Ayuntamiento.

Grote Markt

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A metros del Burg se llega al Grote Markt, centro neurálgico de Brujas. Restaurantes, tiendas, gente que va y viene, miles de turistas, bicicletas, carruajes para hacer paseos, y mucho para ver y apreciar. Es lo que en otras ciudades del mundo se llama la Plaza Mayor o la plaza principal. Y como en todo lugar de estas características se impone el Belfort (el campanario de la ciudad). Por las noches la plaza se ilumina y es otro espectáculo.

Rozenhoedkaai

El Muelle del Rosario (Rozenhoedkaai) es el lugar más fotografiado de Brujas sin dudas. Desde la Plaza Burg, para llegar allí se pasa por el Mercado del Pescado, donde se puede adquirir un maravilloso pescado fresco mientras se aprecia su original construcción (antes se vendía el pescado en el Markt, pero por el fuerte olor se trasladó).

También se atraviesa la Plaza de los Curtidores, más pequeña que sus plazas principales pero de gran encanto, donde en otras épocas se aglutinaban los curtidores (o engrasadores de cuero).

Finalmente se llega al Rozenhoedkaai, una visita fundamental en Brujas. Es un recodo del Dijver, uno de los canales principales, pero si bien en sí mismo no tiene un gran valor, es uno de los lugares más fotografiados de Brujas por la composición de los edificios "flotando" en el agua, con el campanario de fondo. Es "la" imagen de Brujas. Y es hermoso tanto de noche como de día, y si se puede ir en los dos momentos también lo vale.

Dos museos fundamentales

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El Groeningemuseum es el museo municipal de Bellas Artes de Brujas. Para quienes gustan del arte flamenco, propone una exhaustiva muestra de seis siglos de pintura flamenca y belga, desde Jan van Eyck hasta Marcel Broodthaers, con obras de una amplia gama que incluye desde el estilo flamenco hasta el Barroco.

Cerca del Groeningemuseum se encuentra el museo Arentshuis, al que se puede entrar con la misma entrada que la adquirida para el primero. Está ubicado en una mansión del siglo XVIII y también es conocido con el nombre de Museo Brangwyn. Alberga la mayor colección del mundo del artista Frank Brangwyn.

Iglesia de Nuestra Señora


A pesar de que su construcción se remonta al siglo XIII, su torre, de más de 120 metros de altura, sigue siendo la estructura más alta de la ciudad y la segunda torre de ladrillo más alta del mundo. En su interior, la Iglesia de Nuestra Señora alberga una estatua de la "Virgen con el Niño", de Miguel Ángel. Por un pequeño camino, rodeando la iglesia, se llega al Puente de San Bonifacio, o más conocido como Puente de los Amantes, clásico lugar para tomar hermosas fotografías desde donde se ve la iglesia. Luego se llega al parque de Hof Arents y a la Catedral de San Salvador.

Cuatro destacados

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Begijnhof

En el siglo XIII la condesa de Flandes ordenó la construcción de estas casas para albergar a las "beguinas", como se llamaba a las viudas y huérfanas de los cruzados, que se concentraban en estas comunidades y se dedicaban a cuidar a los desamparados, también al bordado de encajes –algo muy típico de los Países Bajos– y a la oración. Sin embargo, no pertenecían a ninguna orden religiosa. Hoy en día vive gente común y corriente y también grupos de religiosas. Puede visitarse la casa museo. El Minnewater, Lago del Amor, conecta con el canal que da entrada al Beguinaje (Begijnhof), uno de los protegidos en Flandes como Patrimonio de la Humanidad. El Minnewater y el parque que lo rodea se conocen como el rincón más romántico de Brujas, en una ciudad que ya de por sí respira amor.

Sint-Janshospitaal

Muy interesante porque es uno de los más antiguos hospitales medievales que existen. Este edificio del siglo XII, además, alberga el Museo Memling, con instrumentos médicos y obras de arte del siglo XV, y una pequeña farmacia restaurada que estuvo en funcionamiento hasta 1971.

De Halve Maan

La última fábrica de cerveza en Brujas. Este museo muestra la tradición de la elaboración de cerveza. Visitas guiadas a diario recorren la moderna fábrica de cerveza y el museo.

Los Molinos de Brujas

Un poco más alejado pero lo vale, los molinos de Kruisvest se encuentran en la zona norte, sobre las praderas cercanas a la Kruispoort (Puerta de la Santa Cruz). Formaba parte de las antiguas murallas de la ciudad y fue reconstruida en varias ocasiones. La actual es del 1400 y destaca en ella las dos sólidas torres circulares que vigilaban la entrada a la ciudad fortificada.


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