Buenos vínculos: tan importantes como la dieta

Las relaciones sociales de una persona definen su salud y la probabilidad que tiene de desarrollar enfermedades
¿Quiere llevar una vida sana? Aliméntese bien, vaya al gimnasio y pase tiempo con la gente.
La profundidad y amplitud de sus conexiones sociales tendrán un impacto en su salud tanto como lo hacen la dieta y el ejercicio, según un estudio publicado esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill encontraron que la profundidad y la calidad de las relaciones sociales de una persona afectan específicamente su salud e influyen en el desarrollo de obesidad abdominal e hipertensión en diferentes momentos de la vida.

Por ejemplo, los adolescentes que están aislados socialmente corren el mismo riesgo de desarrollar sobrepeso que aquellos que no hacen ejercicio. Los adultos mayores tienen más riesgo de hipertensión a causa del aislamiento social que por diabetes. La tensión social aumenta ligeramente las probabilidades de tener obesidad abdominal e hinchazón durante el comienzo y mediados de la edad adulta y lleva a un riesgo aún mayor de tener obesidad en general entre los mayores, concluyó el estudio.

Una gran cantidad de investigaciones muestran que la soledad en la vejez afecta la longevidad y que una vida social sólida contribuye a una mejor salud en general, pero "lo que aún no se conoce es cómo hacen las conexiones sociales para meterse debajo de la piel" dijo la investigadora Yang Claire Yang, profesor de UNC.

Los investigadores utilizaron cuatro encuestas longitudinales que siguieron en conjunto a más de 14.000 participantes en las distintas etapas de sus vidas, capturaron la naturaleza de sus vidas sociales y, más adelante, su bienestar físico.

El alcance y la variedad de las relaciones sociales –la integración social– fueron evaluados según la cantidad de amigos que tenía la persona, su estado civil, afiliación religiosa y su participación dentro de la comunidad. La calidad de las relaciones sociales –de apoyo social y de tensión– se midió a través de preguntas tales como si los amigos y parientes fueron críticos, solidarios, cariñosos, discutidores o molestos.

Luego, los investigadores analizaron si la calidad y cantidad de los lazos sociales se asociaron con cuatro marcadores específicos de salud: presión arterial, índice de masa corporal, circunferencia de la cintura y una proteína particular que mide la inflamación.

"Estos marcadores, todos juntos, son buenos indicadores de algunos de los efectos fisiológicos del estrés dijo la autora principal Kathleen Mullan Harris. "Las relaciones sociales pueden amortiguar algunos de los efectos del estrés y ayudar con la supervivencia".

Por sorprendente que parezca, tener una red social grande resultó ser más importante que tener relaciones de alta calidad para las personas, tanto durante la adolescencia como en la vejez –extremos opuestos de la vida. Pero a mediados de la edad adulta, desde mediados de los 30 hacia los 50, la calidad de las relaciones parece importar más.

Si bien en un primer momento Harris estaba sorprendida por esta conclusión, algo comenzó a hacer clic en su cabeza. Durante esta etapa de la vida, las personas pueden tener hijos y padres de edad avanzada y las exigencias que les imponen hacen queestén naturalmente implicados en muchos ámbitos sociales.

"Lo más significativo en los resultados fue lo que los vínculos significan en la vida de la persona", dijo Harris. "¿Proporcionan apoyo o tensión? Eso es lo relevante a nivel de salud".
Los resultados ponen de relieve el valor de los lazos sociales en mejorar la salud física de una persona, a partir de la adolescencia. "Tenga una dieta buena y saludable y haga ejercicio, pero también trate de llevar una buena vida social y establecer conexiones con otras personas", dijo Yang. "Cultivar relaciones funcionales, abiertas y profundas. Eso es lo más importante. Y no espere hasta que esté viejo".