Buscan convencer al astorismo por donaciones a universidades

La mayoría de los sectores del Frente Amplio apoya los cambios votados en Diputados

Luego de la ardua negociación que se dio en Diputados ante posibles disidencias para votar la Rendición de Cuentas, la bancada del Frente Amplio en el Senado intentará convencer rápido al Frente Líber Seregni (FLS), sector que lidera el ministro de Economía, Danilo Astori, de aceptar el artículo votado en la cámara baja que sacó la posibilidad a empresas de tener exoneraciones fiscales si realizan donaciones a las universidades privadas.

Ese mecanismo, surgido de un proyecto del astorismo, es clave para las finanzas de esas instituciones, que rechazaron el planteo de Diputados y ahora intentarán incidir en la cámara alta para frenarlo. Buena parte del dinero que reciben las universidades privadas para financiar becas estudiantiles proviene de los recursos que aportan empresas que a cambio reciben exoneraciones tributarias del Estado.

El cambio en el proyecto de Rendición de Cuentas se logró en la cámara baja a instancias del grupo Ir, encabezado por la diputada Macarena Gelman. La modificación la aprobó luego toda la bancada de izquierda, incluidos los legisladores astoristas. El ministro de Economía se mostró "sorprendido".

En el Senado, hacia donde se trasladará el debate, las posiciones políticas de los grupos del oficialismo están hoy distanciadas y la discusión gira más sobre cuestiones ideológicas que sobre la necesidad de recortes.

Los senadores astoristas no aseguran hasta el momento sus votos para que se apruebe el polémico artículo.

Con ese panorama, los sectores del Frente Amplio trabajarán para encontrar caminos de entendimiento. A nivel de asesores se presentan argumentos y se ofrecen alternativas. Una de ellas es, por un lado, mantener lo votado en Diputados, y a la vez, asegurar la existencia de las becas que reciben los estudiantes del sistema terciario privado.

En el horizonte de la discusión no se pierde de vista que cualquier cambio a un artículo de la Rendición –como tradicionalmente ocurre– implicará la devolución del proyecto a Diputados.

Precisamente ese aspecto preocupa a los socialistas, que recuerdan "lo costoso" que fue en la cámara baja tejer acuerdos para asegurar los 50 votos. El senador Yerú Pardiñas comentó a El Observador que no está negado a revisar las donaciones, un mecanismo pensado para ayudar a un sector educativo que tuvo su desarrollo. De todos modos, opinó que si hay algún cambio en el Senado, deberá "atarse" a Diputados para asegurar su respaldo sin provocar "grandes ruidos".

El origen

La ley que estableció este sistema, y que ahora intenta cambiar el Frente Amplio, fue diseñada en el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010). En la interpelación a Astori el jueves pasado, el ministro dijo que se siente "orgulloso" de que esa iniciativa haya sido suya y reiteró que mantiene su apoyo al régimen que pretendió fomentar las donaciones. "No estoy de acuerdo con quitar ese beneficio", afirmó en el Parlamento rodeado de los senadores frentistas que discutirán el tema.

En el momento de negociarse esa ley, se contó con el apoyo político de la senadora Lucía Topolansky (MPP) y del senador Rafael Michelini (FLS), que pulieron el texto durante cuatro meses. La senadora Daniela Payssé (FLS), que aún no definió su voto, comentó a El Observador que no está dispuesta "a borrar de un plumazo" una ley del gobierno del Frente Amplio "que dio resultados positivos".

Enfrentados

El senador Ernesto Agazzi (MPP) dijo a El Observador que la opinión que llevará a la bancada es que debe quitarse el beneficio "no solo a las universidades privadas, sino también a los colegios, las escuelas y toda institución privada". "Está la universidad pública abierta para todos, no pregunta de qué religión es el estudiante o qué perfil tiene", y que si una institución privada tiene una determinada visión, "el Estado no tiene por qué subvencionarla", afirmó.

El vicepresidente Raúl Sendic también se ubicó entre los que apoyaron el cambio que votaron los diputados. "Si existe voluntad del gobierno de subsidiar alguna actividad de las universidades privadas se puede hacer en forma directa, direccionando las donaciones para favorecer programas de becas", opinó. También en la lista 711 del vicepresidente, el senador Leonardo De León dijo a El Observador que "hay que buscar equilibrios".

Aclaró que respalda lo votado en la primera cámara y explicó que su posición "no es una postura antieducación privada", sino que quiere impulsar mecanismos para desarrollarla. "Creemos que se podría subsidiar algunas de las actividades de las universidades privadas, en forma directa, como, por ejemplo, fondos para becas", explicó De León.

De acuerdo a un documento de ese sector político, es el Estado el que termina resignando ingresos por esas donaciones promovidas con exenciones tributarias.

"Las donaciones hacia distintas organizaciones cuentan con la posibilidad de descontar el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE), por el cual del total de la donación, el 87% es renuncia fiscal por parte del Estado", se lee en el documento de la 711. "Las donaciones a las universidades privadas durante el año 2015 fueron de $ 44.137.898. De este monto, las empresas donantes son luego exoneradas por un 83% en sus obligaciones de IRAE, lo que genera un gasto tributario de $ 36.634.455 para el Estado. Esto implica que la donación efectuada por los privados, en realidad es un gasto del gobierno, ya que son ingresos genuinos que se dejan de obtener", según el informe al que accedió El Observador. El debate recién empieza.


Oposición resistirá el cambio propuesto

El senador Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) dijo que con el cambio se trata "de igualar para abajo" y cuestionó el liderazgo del ministro Astori, que no pudo evitar que sus diputados votaran ese artículo de la Rendición de Cuentas. El senador Luis Lacalle Pou (Todos hacia Adelante) lamentó que en este debate "aflore este tipo de sentimientos e ideología que nada hacen al crecimiento" de los jóvenes. Pablo Mieres (Partido Independiente) apoya que las empresas privadas donen a las universidades.


Universidades insistirán con su planteo en el Parlamento

Los rectores de las universidades privadas consideran que excluir a esas instituciones del régimen de donaciones con exoneraciones fiscales "es un retroceso", y por ello harán gestiones en el Senado para explicar la incidencia de esa medida en el estudiantado y en las investigaciones.

"No existen motivos económicos, académicos ni de transparencia que justifiquen esta exclusión", opinaron las universidades Católica, ORT, de Montevideo, de la Empresa y Claeh, en un comunicado que publicaron en los medios.

"En lo económico la renuncia fiscal resulta insignificante con el total el gasto público anual en educación. En el 2015, el presupuesto educativo fue de US$ 1.500 millones y las donaciones recibidas por las universidades privadas supusieron un 0,1% de ese monto. En la propuesta no existe un ahorro para el Estado ya que el total de donaciones no disminuye, sino que pasan a ser gestionadas por otras instituciones públicas o privadas" afirmaron.

También vaticinaron que de avanzar el proyecto se afectará "el futuro de miles de estudiantes" y significará "un retroceso en el desarrollo del sistema educativo universitario". En un documento que tienen algunos senadores del Frente Amplio, se especificó que las universidades privadas están exoneradas de pagar aportes patronales por los salarios de sus empleados al BPS. Tampoco tributan IVA al igual que toda la educación, ni otras tasas o aportes, como la contribución inmobiliaria por sus edificios. La Universidad estatal sí paga los aportes patronales.




Populares de la sección

Acerca del autor