Cabify, el competidor de Uber, llega a Montevideo en setiembre

El servicio, que nació en España, está en pleno proceso de expansión por Latinoamérica

La plataforma española para contratar vehículos con conductor, Cabify, comenzará a operar en Montevideo en setiembre, según publicó esta mañana El País. El servicio, similar a Uber, ya está disponible en México, Perú, Colombia y Chile, y a fin de este año espera llegar también a Brasil y Argentina.

Al igual que Uber, esta aplicación para dispositivos móviles permite a los usuarios pedir un viaje con choferes previamente registrados, a los cuales se les paga de manera electrónica a través de una tarjeta de crédito registrada en la app. De ese pago, los conductores se quedan con el 80% y la empresa española con el 20% (enUber la relación es 75% para los conductores y 25% para la empresa).

Según explicó a El País el director para América Latina de Cabify, Ricardo Weder, una de las diferencias con el servicio de origen estadounidense es que la tarifa se cobra por distancia y no por tiempo, ni tampoco existen tarifas dinámicas que cambien según parámetros de oferta y demanda o cuestiones climáticas, que en el caso de Uber pueden triplicar el costo de un mismo viaje.

El servicio también detecta a los usuarios más frecuentes, para priorizarlos cuando estos piden un conductor en horarios de alta demanda, según explicó el ejecutivo. Cabify contará con un plan corporativo para que las empresas puedan hacer un seguimiento de los viajes de sus empleados –sin costo adicional-, y permitirá reservar transporte con desde una hora y meda a 30 días de anticipación.

Según publicó el diario español Expansión en junio, el equipo de Cabify ha estado trabajando para que los usuarios puedan guardar las preferencias en cada trayecto, respecto a la temperatura del aire acondicionado, que el conductor abra la puerta o no, que llame al llegar al lugar de arribo o la música preferida. De esta forma, en futuros viajes se podrán contemplar los gustos del usuario.

Regulación

Según consignó El País, un equipo de asesores jurídicos está en Uruguay buscando una alternativa para regularizar el trabajo de los choferes que se sumen a la compañía. Según explicó Weder al matutino, la intención es que los propios conductores paguen los impuestos correspondientes.

En la misma línea, después de casi 10 meses de funcionar en el país de forma irregular, Uber reconoció la necesidad de someter su actividad a la normativa local y presentó al gobierno una propuesta para alinear a sus socios a que cumplan con las obligaciones tributarias.

Desde su fundación en España a finales de 2011, por Juan de Antonio y Adeyemi Ajao, Cabify, ha puesto sobre la mesa un modelo que encaja con la legalidad vigente en aquel país. "Nuestra visión a largo plazo es la de ciudades en las que no será necesario tener vehículos en propiedad. Creemos en un modelo de compartir vehículos. Pero para lograrlo no vale cualquier cosa, no hay que saltarse la legalidad. Siempre hemos tenido claro que hay que respetar la regulación local en transporte, materia fiscal y laboral", dijo el consejero delegado y cofundador de Cabify, Juan de Antonio a Expansión.

En España, la compañía opera con conductores con licencia VTC (arrendamiento de vehículos con conductor). Aún así, ha sido demandada por la Federación del Taxi de Madrid, que solicitó su prohibición cautelar, medida que fue denegada en noviembre de 2015 por la Justicia. "El reglamento actual no es el mejor posible. Nuestra postura es la de trabajar con el regulador para avanzar. Hay mucho que recorrer; estamos en el inicio de un proceso transformador del modelo de movilidad en las ciudades", dice el directivo de Cabify.

Un emprendimiento que crece

La aplicación competidora de Uber recaudó US$ 120 millones en una ronda de inversión liderada por la japonesa Rakuten, uno de los grandes grupos internacionales de comercio electrónico y contenidos digitales.

La valoración de Cabify tras esta inyección de capital asciende a US$ 320 millones. La compañía acumula US$ 146,5 millones de inversión desde su fundación.

Estos fondos son los que permitirán a Cabify, cuya matriz está en Estados Unidos, impulsar su expansión en América Latina y Europa.

Cabify recaudó a mediados de 2015 US$ 12 millones en una operación en la que Rakuten entró en el capital con una inversión, según The Wall Street Journal, de US$ 3 millones. Cabify no es la primera gran inversión de Rakuten en el ámbito de las aplicaciones tipo Uber. Según The Wall Street Journal, la japonesa ha invertido más de US$ 300 millones en Lyft; otro competidor de Uber.

Cabify, que cuenta con 300 empleados, no revela la cifra de negocio. "Nuestros ingresos crecen a tasas del 20% mensual. El año pasado multiplicamos los ingresos por siete; este año podremos multiplicarlos por nueve. La inyección de Rakuten va a acelerar el crecimiento. Hablamos de un rango de facturación anual de cientos de millones de dólares", dice el consejero delegado de Cabify.
Cabify ha logrado seducir a los inversores en un momento en el que las aplicaciones que presentan alternativas al taxi atraen millones de dólares de inversión. Uber, el líder mundial en este terreno, está valorada en más de US$ 60.000 millones.


Fuente: En base a El Observador y Expansión / Ripe

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