Café Ramona: pausa en la rutina

Ubicado en el Centro de Montevideo, Café Ramona propone un ambiente cálido donde hacer una pausa y disfrutar de gastronomía sabrosa y saludable, para luego, con el corazón contento, volver al son del tic-tac diario

Por Agustina Amorós

En el hormigueo constante del Centro de Montevideo, entre el tránsito y el trabajo, inauguró recientemente Café Ramona. Se trata de una nueva propuesta gastronómica situada en la intersección de San José y Convención. El local, con amplios ventanales hacia la calle, recibe a los clientes en un ambiente donde prima lo estético y con una oferta culinaria innovadora. La apertura del café responde a la observación de las tendencias mundiales y al pienso del emprendedor Diego Petroccelli, quien refleja la dinámica necesaria de un trabajador independiente de espíritu inquieto. Su historial laboral evidencia un perfil ecléctico que abarca proyectos de naturaleza bien diversa. Y, a pesar de una ajetreada agenda, se sienta en el café y responde cada una de mis preguntas con la energía de un emprendedor que acaba de llevar a la realidad un proyecto que vivió mucho tiempo en su cabeza.

Sentido estético

cafe ramona 3

El café es amplio, luminoso e indiscutidamente femenino. "Buscamos un nombre de mujer, que tuviera fuerza y personalidad", confiesa Petroccelli, lo que también se refleja en la decoración. La presencia del blanco y el negro en conjunción con las estampas y los colores generan una combinación atractiva. La decoración estuvo a cargo de su propietario y contó con la colaboración amistosa del artista Gastón Izaguirre. "Él, con su gran sentido de la estética, estuvo vinculado al interiorismo del local". Parte de las paredes fueron pintadas con rayas y lunares en blanco y negro, mientras otros sectores se empapelaron con estampas. La cocina —revestida en azulejos biselados blancos— se ubica a la vista del cliente, para dejar expuestos los procesos de cocción y evidenciar la calidad e higiene de cada plato.

cafe ramona 2

Las mesas y sillas son del antiguo negocio que habitaba el local. "Me gusta conservar vestigios del lugar anterior. Genera una especie de acumulación de energía a lo largo del tiempo que, aunque se recicla, mantiene la misma alma", afirma el emprendedor. Así, decidieron restaurar las viejas mesas y sillas de madera, las pintaron de gris y les colocaron mármol claro, gran tendencia en diseño y decoración. La amplia barra —del mismo material— se coronó con luminarias de hierro y se encuentra constantemente abastecida con delicias caseras. Una obra de Izaguirre luce en uno de los rincones más especiales del café. También se destaca un macetero vertical con tunas, que aporta naturaleza y frescura al ambiente. Se distribuyeron varios pizarrones dentro y fuera del café, "Nos gusta escribir el menú del día pero también frases y mensajes que transmitan linda energía", dice Petroccelli, mientras reconoce que el café pretende dar un respiro a la rutina para disfrutar de los simples deleites.

Platos de la casa

cafe ramona 4

Café Ramona ofrece desayuno, almuerzo, merienda y cena. El horario extendido en este punto de la ciudad habilita que el lugar se adapte en función de la dinámica. Durante el día se disfruta de la luz natural y del buen café; a la noche se baja un poco la iluminación, se sube levemente la música y se ofrecen las mejores pizzas de la zona. La cocina está a cargo del chef uruguayo Ruben Haller y aunque la carta acompaña la cultura de nuestra tierra, incursiona también en sabores exóticos, en especias, en comida orgánica y en opciones de platos enteramente veganos. "Considero que la gastronomía es una de las artes más completas.

cafe ramona 5

En cada etapa de la comida se genera impacto en los cinco sentidos, por lo que intento que el chef tenga la mayor libertad para ejercer su arte", afirma Petroccelli. El local cuenta con un sector de take away, planea ofrecer servicio de delivery a corto plazo y contar con un menú apto para celíacos. También maneja la posibilidad de abrir otra sucursal dentro de Montevideo. "La idea es crecer paulatinamente. Me involucro en cada rincón del lugar. En este rubro hay que trabajar con mucho amor, si no, todo se vuelve metódico, se pierde lo artesanal", admite Petroccelli.

Horario: Lunes a sábados entre la hora 8 y la medianoche.


Populares de la sección