Cambios de ANCAP en distribución perjudican a grandes consumidores

Intermediarios no darán más beneficios a clientes que demandan volúmenes importantes
Los primeros en criticar públicamente los cambios en el esquema de distribución diseñado por ANCAP fueron los propietarios de las estaciones de servicio nucleados en la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu). Le siguieron las distribuidoras privadas –Axion (Esso) y Petrobras–, que también tienen reparos con las modificaciones ideadas por la empresa pública. La tercera distribuidora que opera en Uruguay, Ducsa, es de ANCAP, y atiende a 60% del mercado.

Cuando el miércoles de la semana pasada las autoridades de la petrolera y la ministra de Industria, Carolina Cosse, concurrieron a la Comisión de Industria del Senado, durante las más de cuatro horas de sesión surgió que otros actores se verán afectados por el nuevo esquema: los grandes consumidores de combustibles, que hoy tienen convenio con alguna de las distribuidoras para comprar el producto a un precio más bajo.

En concreto, esta modalidad funciona así: la estación cede parte de la bonificación que ANCAP le otorga para bajar el precio al que estos clientes obtienen su combustible. "Eso cae ahora si esta reforma prospera", manifestó una fuente del sector.

El que señaló este punto fue el presidente de la Comisión de Industria, el nacionalista Álvaro Delgado, quien dijo –según consta en la versión taquigráfica– que esto no solo cambia las reglas de juego "para los sellos distribuidores, para los fleteros, para los estacioneros, sino también para una serie de beneficiarios de convenios".

El senador enumeró algunos rubros donde hay firmas que gozan de este beneficio que ahora tambalea: forestación, transporte de pasajeros y de carga, construcción, agricultura y la industria láctea, entre otros. "Sin duda, si esto se implementa de esta forma, va a generar un impacto en el precio final del combustible y, por ende, en la producción", alertó.

Una fuente vinculada a uno de estos sectores compartió la visión del senador. Si las empresas ven incrementados los precios que pagan por el combustible, los precios que cobran deberán ajustarse al alza. El informante puso un ejemplo: "al transporte de madera (el precio) le sube $ 1 por litro de combustible". Con esta volumen, añadió, un camión no llega a desplazarse tres kilómetros.
En tanto, en la Asociación Nacional de Empresas de Transporte Carretero por Autobús (Anetra), se sostuvo que la modificación del modelo de distribución es "una perla más" de un collar de dolores de cabeza para el sector, que impactan en su rentabilidad.

"Es innegable que va a tener consecuencias negativas", dijo su secretario general, Hugo Luraschi. El dirigente recordó que la suya es una actividad tarifada, y que la incidencia de esta modificación no fue reconocida.

Renta de estaciones "excesiva"

Delgado leyó un pasaje de una carta de la gremial de estacioneros –divulgada la semana pasada– en la que se afirma que "los operadores de las estaciones de servicio de todos los sellos afiliados a la Unvenu no aportarán más con el descuento de su bonificación a los convenios que las compañías distribuidoras han firmado con las empresas grandes clientes".

La ministra Cosse recogió el guante. Si bien indicó que veía con buenos ojos que los clientes que demandan más litros de combustible "puedan conseguir condiciones más competitivas", añadió que "la espalda para esas condiciones (...) hoy no puede ser ANCAP". La jerarca comentó que son "subsidios" que, a su juicio, no los tienen que administrar los sellos o los estacioneros. "En todo caso, deberán conseguir otras fuentes de financiación si quieren mantener esos descuentos", apuntó.
A su turno, la presidenta de ANCAP, Marta Jara, expresó que la "evidencia más grande" que la renta de las estaciones de servicio es "excesiva" es, justamente, "la magnitud de los descuentos que se pueden dar". Según Jara, "en muchos casos, la estación (...) da un descuento del 80% de su ingreso, es decir, que renuncia al 80% de su ingreso por litro". "Nuestro interés es reducir ese escape de renta (...) porque, al final, lo está pagando el Estado o el consumidor. Y, ¿por qué hay que dárselo a 500 estaciones y tres distribuidoras?", se preguntó la presidenta de ANCAP.

Reducción sensible

Ducsa ya comunicó a sus clientes en una carta fechada el 17 de noviembre –y a la que accedió El Observador– que los descuentos que hoy reciben se "reducirán sensiblemente". Todavía no está definido qué alcance tendrá este recorte. El gerente comercial de la distribuidora, Eduardo Fontana, fue quien firmó esa misiva. En diálogo con El Observador, el ejecutivo indicó que la decisión es producto de la medida de ANCAP de adoptar un nuevo modelo de distribución.

La Unvenu, recordó, ya informó a las distribuidoras que "los descuentos que efectuaba van a cesar".
Ducsa tiene hoy en pie más de 200 convenios con consumidores de mediano y gran porte, dijo su gerente comercial. Estos últimos, explicó, son los que compran por mes entre 400 mil y 500 mil litros de combustible. Fontana subrayó que es la estación la que precisa qué descuento está dispuesta a otorgar al cliente. "No imponemos ninguna condición", dijo.

En tanto, desde Petrobras indicaron a El Observador que ya han comunicado a sus grandes consumidores "que el nuevo modelo de distribución propuesto por ANCAP cambia sustancialmente las condiciones económicas actuales de los negocios afectando de forma importante los descuentos que tienen estas empresas, algunas desde hace mas de 20 años".

"Al contrario de lo informado por ANCAP, el origen de estos descuentos no esta en una supuesta renta excesiva de los estacioneros sino en determinaciones de la propia ANCAP, que históricamente ha reconocido dichos descuentos a grandes consumidores con el efecto de contener el aumento de costos operativos del sector productivo", agregó la brasileña. La reducción "abrupta" de estos descuentos traerá un incremento de los costos, "con las consecuencias lógicas que de ahí derivan", sostuvo la compañía.

La lista de los grandes consumidores de Petrobras está conformada por "las principales empresas del país" de los sectores de transporte de carga y de pasajeros, industria, agro, arroceras y molinos, entre otros, precisó. El Observador trató, sin éxito, de obtener la palabra de Axion.

Franjas que estipula el nuevo modelo

El margen que ANCAP brinda a las estaciones asciende a US$ 273,2 millones por año. Por cada litro de gasoil y nafta comercializado perciben en promedio $ 4,887. Con el nuevo esquema, ANCAP elevará ese pago para los primeros 30 mil litros mensuales que reciban las estaciones para cada combustible (gasolinas y gasoil). Eso beneficiará a unas 60 estaciones en todo el país. En tanto, aquellas que vendan entre 30 mil y 150 mil litros mantendrán en esa franja el mismo margen –lo que involucra a un universo de 250 a 300 estaciones–, mientras que aquellas que comercializan por encima de 150 mil litros mensuales –unas 170 bocas– verán reducidos sus márgenes en las ventas que superen ese volumen. Una estación de 400 mil litros mensuales que hoy obtenía un margen $ 1,9 millones, ahora pasará percibir $ 1,5 millones, ejemplificó la ministra Cosse durante la presentación del nuevo esquema.

Las claves

Novedad. En los primeros días de noviembre ANCAP dio a conocer el nuevo modelo de distribución. El margen que percibirán los estacioneros se otorgará en tres franjas en función de los volúmenes de comercialización (ver recuadro), y se liberará el precio para las distribuidoras en la boca de salida de La Tablada, pero se mantendrá tarifada la venta al público.

Ahorro. Este cambio permitirá bajar en 10% (unos US$ 36,2 millones) los costos de distribución y comercialización, que alcanzan los US$ 362 millones anuales, aseguró la empresa.

Público. Sin embargo, este ahorro que tendrá el ente no será trasladado a los precios de venta al público, sino que es una de las medidas para mitigar el rojo de sus cuentas.


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