Cameron insatisfecho con las propuestas de UE para su país

No se adaptan a las exigencias para seguir en el bloque
El primer ministro británico, David Cameron, acudió ayer a una reunión con líderes de la Unión Europea donde se habló de las condiciones para que Gran Bretaña se mantenga en el bloque. El inglés consideró que las propuestas que le hizo Bruselas hasta el momento no son suficientes.

"Hemos hecho progresos hoy, pero no es suficiente, habrá que trabajar duro", dijo a la televisión Sky.
Cameron exigió cuatro reformas a la UE para poder luego recomendar a los británicos seguir en el bloque, en el referéndum que debe celebrarse antes de fines de 2017.

La más delicada de las demandas, y la que peor recepción tuvo entre sus socios en la UE, es la de reducir las ayudas sociales a los europeos que residen en el Reino Unido, con la esperanza de reducir la inmigración. Los demás países del bloque ven esto como una política discriminatoria.

Además, Cameron quiere que se garanticen los derechos de los países de la UE que no usan el euro; que el Reino Unido quede fuera de los siguientes pasos para una mayor integración europea y potenciar la competitividad del mercado único.

"Si el acuerdo es lo suficientemente bueno, lo tomaré, si no, no", insistió el primer ministro tras reunirse con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. "Siempre he dicho que estamos abiertos a ideas alternativas, siempre que tengan igual fuerza", agregó, en una entrevista con la radio BBC.

En ese sentido, Bruselas habría propuesto a Londres un mecanismo bautizado como "freno de emergencia", que serviría a Londres para no aceptar más inmigrantes europeos si puede probar que sus servicios públicos están desbordados.

Las demandas británicas se tratarán entre todos los países del bloque en la cumbre del 18 y 19 de febrero en Bruselas.

No creen en la negociación

Una salida de la UE del Reino Unido, el llamado "Brexit", sumiría al bloque en una grave crisis por la pérdida de uno de sus integrantes de mayor peso.

Los sondeos dan actualmente en Reino Unido una corta ventaja a los partidarios del "Brexit" (contracción de "British Exit", "salida británica" de la UE).

Cameron anunció a principios de enero que los miembros de su gobierno -algunos son abiertamente euroescépticos- tendrían libertad para hacer campaña a favor o en contra.

Tras almorzar con Juncker, el primer ministro británico se reunió con el presidente del Parlamento europeo, Martin Schulz. Mañana el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, irá a Londres a reunirse con Cameron.

En Bruselas reina un prudente optimismo sobre el resultado final de las negociaciones, todas ellas muy técnicas. Pero la confianza demostrada por los dirigentes europeos corre el riesgo de pesar muy poco en la campaña por el referéndum británica.

De momento, los euroescépticos se muestran poco impresionados por las negociaciones con Brusleas.

"La gente no viene al Reino Unido por las ayudas sociales. Vienen al Reino Unido porque nuestro salario mínimo es nueve veces superior al de Rumanía", dijo Nigel Farage, líder del partido antieuropeo y antinmigración UKIP, partidario de la salida de la UE.

"Aunque Cameron lograra retirar las ayudas sociales a los inmigrantes, la propuesta de aumentar nuestro salario mínimo hasta un salario de subsistencia, aumentaría los incentivos para que venga la gente de la UE", añadió.

Fuente: AFP

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