Campaña contra la gripe con énfasis en embarazadas y niños

MSP espera cubrir las 600 mil dosis y aumentar la cobertura de vacunación en la población objetivo
Antes de las 9:30 de la mañana, unas 30 personas hacían fila en la calle Colonia, frente al Banco de Previsión Social (BPS), a la espera del móvil del Ministerio de Salud Pública, para vacunarse contra la gripe.

"No hay que dejar para mañana lo que se puede hacer hoy", le comentaba una señora a otra mientras subía al ómnibus y empezaba a desnudar su brazo para inmunizarse contra el virus de la influenza.

Como ellas, en distintos centros de Salud, fueron varios los que no quisieron dejar pasar ni siquiera un día, y se dieron el pinchazo ayer martes, cuando el MSP comenzó la campaña de vacunación contra la gripe en los más de 400 centros de todo el país.

La mayoría de los que se acercaron al móvil del MSP eran personas mayores, o trabajadores de la salud, aunque en la fila también había un par de jóvenes que no superaban los 25 años. Tras esperar unos 20 minutos, el primero en vacunarse fue José Atahualpa Clara, un cuidacoches que aseguró a El Observador que se vacuna cada año desde que el ministerio empezó a ofrecerla de manera gratuita. "El mío es un trabajo, vio, en el que se está expuesto al clima, y he tenido suerte. Le tengo una fe bárbara a la vacuna", contó.

Minutos más tarde y solo a una cuadra de allí- en la sede del MSP- le llegaría el turno de vacunarse al ministro de Salud, Jorge Basso. La enfermera se puso alcohol en las manos, abrió la caja sellada que contenía las vacunas, preparó la jeringa, le pidió al ministro que aflojara el brazo y aplicó la dosis. "No duele nada", aseguró Basso. Luego le siguieron el subdirector del Hospital Pediátrico, Gabriel Peluffo, y el director nacional de Salud, Jorge Quian.

Basso explicó que la vacunación contra la gripe es un objetivo sanitario de primer orden: " Yo diría que es el mejor dinero gastado previo al invierno", afirmó. El MSP adquirió este año 600 mil dosis a unos US$3 cada una, que se distribuyen en la población de forma gratuita. La vacuna actual protege contra los tres virus más frecuentes que circularon en el hemisferio norte en el invierno pasado: AH1N1, AH3N2 y contra la cepa B.

Durante 2016 se dispensaron 600 mil dosis -el mayor registro desde 2009-, pero la mayoría no fueron a la población objetivo. Según los datos del ministerio de Salud, entre los trabajadores de la salud, las embarazadas, los niños de entre 6 meses y 4 años y los mayores de 65 años se sumaron 241.295 dosis. Es entonces que el MSP buscará no solo cubrir la totalidad de las dosis en menor tiempo, sino aumentar la cobertura de esos grupos, que no supera el 35%.

El ministro explicó que con los cambios bruscos de temperatura ya se están dando consultas por infecciones respiratorias, sobre todo en niños, lo que se espera vaya en aumento. El interés en la vacunación radica además en que en el hemisferio norte hubo una epidemia importante, dijo a El Observador el director nacional de Salud, Jorge Quian, con casos graves y fatales. En especial, señaló, el llamado de atención es para las mujeres embarazadas. En ese sentido, el MSP mantuvo reuniones con cátedra de Pediatria y con la cátedras de Ginecología para promover la vacuna desde el personal médico.

Junto a la mesa de vacunación del MSP, la computadora estaba apagada, y la enfermera ingresaba los datos a mano en una planilla. El MSP esperaba comenzar junto con la capaña de vacunación un registro electrónico de vacunas, pero eso debió quedar postergado. Según explicaron, el sistema de la Dirección Nacional de Identificación Civil estaba caído, por lo que los vacunados se ingresarían posteriormente.

Pese a la recomendación de vacunarse, Basso indicó que "no hay que salir corriendo", ya que todavía hay tiempo hasta que llegue el invierno.

Una horas más tarde, sin embargo, una enfermera salió del consultorio de vaunación del Centro de Salud, Dra. Giordano (en San Martín y Alejandría) para pegar en la puerta un cartel que advertía que ya no quedaban más numeros. La sala de espera estaba llena. Néstor Mantrana y Gladis Bendramín, ambos de 83 años, esperaban sentados que llegara su turno. También aguardaban varias embarazadas y madres con niños. Daniela llevaba por primera vez a vacunar a su hija de un año y ocho meses. Consultada por El Observador dijo que si bien no sabía qué importancia tiene la vacunación, y el año pasado dudó en vacunarla, llegó a la conclusión de que era necesario "para prevenir algo más grave".

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