Cancillería analiza qué hacer con el embajador de Venezuela

El diplomático, Julio Chirino, fue convocado varias veces y desoye el llamado dijo Nin Novoa.
El Ministerio de Relaciones Exteriores evalúa si tomará alguna medida sobre el embajador de Venezuela quien fue convocado varias veces a la cancillería e ignoró los llamados.

La revelación respecto a la conducta del diplomático venezolano la hizo el canciller Rodolfo Nin Novoa al explicar que los problemas de comunicación con la administración del presidente Nicolás Maduro, no se debe a que Uruguay no haya tenido voluntad de diálogo.

Maduro dijo en su programa radial del domingo pasado, que hacía una semana que intentaba hablar con el presidente Tabaré Vázquez.

En esa audición criticó además al canciller Nin Novoa y acusó al país de coordinar con el Departamento de Estado de Estados Unidos y con la embajadora de EEUU en Montevideo, para agredir a Venezuela.

El gobierno uruguayo respondió con un comunicado firmado por el presidente Vázquez, donde se rechazó la acusación por "infundada" y se reclamó al presidente Maduro que "presente pruebas" o "se retracte" de sus dichos.

Desde entonces, se espera una respuesta mientras aumentaron las críticas de jerarcas del gobierno nacional hacia Maduro.

Fuentes cercanas al ministro de Relaciones Exteriores informaron a El Observador que a Nin le cayó muy mal la actitud del embajador Julio Chirino, quien al ser llamado, no se presentó en el Palacio Santos, sede de la cancillería.

Otras fuentes diplomáticas dijeron no recordar antecedentes de ese tipo y explicaron que lo normal es que un embajador vaya rápido cuando es convocado.

Desde la embajada de Venezuela se informó a El Observador que no harán comentarios sobre la situación planteada. Así se informó cuando El Observador intentó hablar con el embajador Chirino.


Los vínculos sobre las relaciones diplomáticas están regidos por la Convención de Viena del 18 de abril de 1961. Una de las acciones que puede tomar un Estado es declarar persona non grata a un embajador.

Se llega a esa instancia extremo cuando hay problemas entre dos países o cuando el problema es de un Estado con un representante diplomático en particular.

El ministro Nin Novoa, que según supo El Observador tiene la intención de bajar los decibeles a este diferendo, dijo el jueves en conferencia de prensa que los problemas de comunicación con Venezuela no provienen de Uruguay. Ahí fue cuando reveló que hubo varios casos en los que la cancillería convocó al embajador venezolano en Montevideo y éste no acudió.

"Lo de que el gobierno venezolano quiere hablar con el gobierno uruguayo desde hace mucho tiempo tiene sus matices. En realidad aquí ha sido convocado el embajador venezolano para discutir algunos temas y no ha concurrido.

En consecuencia la falta no está en la cancillería uruguaya ni en el gobierno uruguayo. La falta de diálogo no se produce por eso" afirmó Nin Novoa.

El canciller también dijo que el gobierno uruguayo "está altamente ofendido" por las acusaciones del presidente de Venezuela.

Hasta el momento, el gobierno de Tabaré Vázquez hizo gestiones internacionales para evitar, primero que Venezuela fuera suspendido del Mercosur –algo que finalmente ocurrió– y luego para que no se active la carta democrática del Mercosur y en la Organización de Estados Americanos.

En esos organismos, con el voto de Uruguay, se reclamó a Maduro que garantice la separación de poderes y se retome la senda democrática.

Convención prevé declarar persona non grata


La Convención de Viena de 1961 establece detalladamente aspectos del vínculo entre Estados y diplomáticos. En el artículo 9 se prevén sanciones.

"El Estado receptor podrá, en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión, comunicar al Estado acreditante que el jefe u otro miembro del personal diplomático de la misión es persona non grata, o que cualquier otro miembro del personal de la misión no es aceptable. El Estado acreditante retirará entonces a esa persona o pondrá término a sus funciones en la misión, según proceda. Toda persona podrá ser declarada non grata o no aceptable antes de su llegada al territorio del Estado receptor. Si el Estado acreditante se niega a ejecutar o no ejecuta en un plazo razonable las obligaciones que le incumben a tenor de lo dispuesto en el párrafo anterior, el Estado receptor podrá negarse a reconocer como miembro de la misión a la persona de que se trate", dice la Convención.

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