Cancillería retoma el contacto con Venezuela al más alto nivel

La comunicación vuelve a fluir en un momento de fuerte presión regional
Tras tocar el punto más bajo en las relaciones entre un gobierno del Frente Amplio y el chavismo en Venezuela, los gobiernos de los dos países retomaron la comunicación.

Los contactos directos entre Uruguay y Venezuela están hoy en la órbita de las cancillerías y se hacen "al más alto nivel", dijeron fuentes oficiales a El Observador.

Las relaciones bilaterales pasaron por un momento crítico luego de que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusara al canciller, Rodolfo Nin Novoa, de conspirar con la embajadora de Estados Unidos en Uruguay, Kelly Keiderling, y el Departamento de Estado, para "agredir" a Venezuela.

La acusación de Maduro provocó la ira del Ejecutivo uruguayo, que entendía que había explorado el máximo de sus posibilidades para cooperar con la situación de Venezuela a nivel regional.

Molesto con el comportamiento de su par venezolano, el presidente Tabaré Vázquez intimó a Maduro a través de un comunicado a que presente pruebas de su acusación o que se retracte públicamente.

Sin embargo, la marcha atrás de Caracas nunca llegó, ni siquiera el viernes 21 de abril cuando en una visita fugaz a la cancillería el embajador de Venezuela en Montevideo, Julio Chirino le entregó el beneplácito de su gobierno para que Alberto Fajardo sea el nuevo embajador uruguayo en Caracas.

Chirino solicitó la reunión con Nin Novoa luego de ignorar en varias oportunidades la convocatoria de la cancillería uruguaya. En la reunión el canciller le preguntó a Chirino si traía la rectificación de los dichos del presidente Nicolás Maduro. El embajador venezolano respondió de forma negativa y, acto seguido, el ministro le entregó una nota que tenía previsto dársela en las ocasiones anteriores cuando el venezolano se negó ir a la cancillería. La reunión terminó a los dos minutos de haber empezado y Chirino se retiró de la sede diplomática.

Sin embargo, a pesar de que la tensión sigue en la línea y la marcha atrás de Maduro no apareció, los contactos discretos entre los dos países abren un nuevo escenario.

Comunicado

La comunicación volvió a fluir en un momento en el que la región sigue presionando al gobierno de Nicolás Maduro para que respete los derechos humanos y critica al gobierno venezolano por el uso excesivo de la fuerza para reprimir las manifestaciones públicas.

En la noche del jueves 4 ocho países latinoamericanos volvieron a sacar un documento que hace referencia a la débil situación interna que atraviesa el país caribeño.

"Deploramos el deterioro de la situación interna y el recrudecimiento de la violencia en la República Bolivariana de Venezuela, que desde el 6 de abril ha dejado un creciente número de muertos y cientos de heridos", establece el documento que firmó Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México y Paraguay. Además, se condena "el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades venezolanas contra la población civil.

El gobierno uruguayo decidió no suscribir este nuevo comunicado por Venezuela porque entiende que la retiración del mecanismo no contribuye a la solución de la situación en el país caribeño, dijeron fuentes oficiales a El Observador.

El gobierno entiende que el texto no agrega nada nuevo desde el punto de vista conceptual, más allá de que utiliza un lenguaje más virulento. En este sentido, el Ejecutivo entiende que todo cuanto se dice en el documento fue dicho en textos anteriores que fueron firmados por Uruguay.

Para el gobierno la reiteración de comunicados hace que el instrumento pierda fuerza y genere el efecto contrario al buscado, señalaron las fuentes. Uruguay valoró, por tanto, que en la antesala de la reunión de cancilleres que está convocada para el 22 de mayo en la Organización de Estados Americanos (OEA) era inconveniente volver a sacar un comunicado que agregue leña al fuego.


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