Caracas hierve con chavistas y opositores otra vez en las calles

La Policía impidió que la marcha avanzara hasta la sede electoral y agredió al líder Capriles
Con tanques de guerra, camiones y cientos de policías, la Policía militarizada de Venezuela y la estatal Policía Nacional Bolivariana (PNB) impidieron el paso de la marcha realizada ayer en Caracas por la oposición del país caribeño, que pretendía llegar hasta la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) para reclamar celeridad en la activación de un referendo para revocar el mandato del presidente Nicolás Maduro.

La de ayer fue otra jornada de tensión en las calles de Caracas, ya que además de los incidentes entre la Policía y los opositores, el chavismo también salió a las calles de esa ciudad para defender al gobierno. Los oficialistas sí pudieron avanzar hasta la sede del poder electoral, según consignó la agencia EFE.

La marcha de los opositores, encabezada por el dos veces candidato a la presidencia Henrique Capriles, por el secretario ejecutivo de la alianza Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, y por el presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, había partido del este de Caracas y no pudo recorrer ni siquiera dos kilómetros.

La policía obstaculizó los tres accesos al municipio caraqueño de Libertador, donde se ubica la sede principal del Consejo Nacional Electoral (CNE), lugar al que la oposición esperaba llegar para hacer sus exigencias.

Capriles fue agredido con gases lacrimógenos que la Policía estatal le tiró en la cara cuando intentaba negociar el paso hacia el centro de Caracas. Voceros de la oposición informaron a la agencia EFE que el líder opositor fue trasladado a un centro asistencial.

La agencia AFP informó que los gases frenaron el avance de los opositores, tras lo cual policías y militares formaron una barricada que los obligó a volver al punto de partida. Los periodistas en el lugar consignaron que no hubo mayores incidentes al margen de esos choques. La movilización fue convocada el lunes por la MUD para exigir al CNE que pase a la segunda etapa en la activación del referendo revocatorio, una invitación que se hizo una semana después de que la oposición entregara 1,85 millones de firmas para activar el proceso revocatorio.

La oposición reclama que ya han pasado más de cinco días de la entrega de esas firmas y el CNE aún no ha anunciado el paso a la segunda etapa del proceso revocatorio, que sería la validación y verificación de las rúbricas, como lo establece el reglamento.

La MUD acusa al CNE de ser un aliado del gobierno y de usar "tácticas dilatorias" para evitar que el referendo se realice este año.

Los opositores quieren que el referendo se realice antes del 10 de enero, cuando se cumplen cuatro años del período que inició el fallecido Hugo Chávez y que, tras su muerte, está completando Maduro.
Si el revocatorio ocurriera después de esa fecha y lo perdiera Maduro, la Constitución prevé que sea reemplazado por el vicepresidente. Si es antes, habría elecciones presidenciales.

En otros estados, como Zulia, los agentes de la policía militarizada también trancaron las calles para impedir que los manifestantes llegaran a la sede regional del órgano electoral.

La contramarcha

Cientos de simpatizantes del chavismo se movilizaron ayer por el centro de Caracas para respaldar las políticas de Maduro, rechazar una ley aprobada por el Parlamento de mayoría opositora sobre el programa social de viviendas y para apoyar al Poder Electoral.

La marcha de los partidarios del gobierno tenía como destino final el palacio presidencial de Miraflores, en el oeste de Caracas, pero se desvió levemente en su recorrido hasta la sede del CNE, a la cual la oposición había querido también trasladarse pero se le impidió el paso.

La marcha de los oficialistas tenía como objeto dar un apoyo al CNE ante las supuestas presiones a las que es sometida la institución por la oposición.

El diputado del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Ricardo Molina se dirigió a los chavistas antes de arrancar la marcha y les advirtió que este es un "momento de definiciones" y que quien quiera "seguir disfrutando de la revolución" tiene que "cerrar filas" y mantenerse "unido a Nicolás Maduro"

Fuente: Agencias

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