Catálogo de intimidades

Listas memorables, del escritor inglés Shaun Usher, es un libro lujoso y muy entretenido

Desde aquel gobernante chino que ordenó destruir todos los libros para que la historia empezara con él hasta los bomberos expertos en quemar bibliotecas que creó Ray Bradbury en Fahrenheit 451, pasando por todas las dictaduras de todas las épocas, el libro es desde siempre una obsesión para los que de alguna manera desean controlar el mundo.

Para sorpresa de muchos, Internet, el proclamado nuevo gran enemigo del libro, resultó ser finalmente un aliado: los censores han puesto todas sus energías en la red para intentar controlar la información, el libre pensamiento y el intercambio de ideas. El libro es visto ya como un producto vintage, poco peligroso para el poder.

Listas memorables, al igual que la anterior obra de Shaun Usher Cartas memorables, es un ejemplo perfecto de cómo el libro resiste el paso del tiempo y se nutre de las nuevas tecnologías para seguir vivo. Ambos trabajos son el fruto de dos blogs que el autor lleva adelante desde hace tiempo, que finalmente despertaron el interés editorial.

También es una demostración de que el libro, como todo objeto, puede aspirar a la belleza. La edición de Salamandra es exquisita por donde se mire. Papel de gran calidad, impresionantes fotografías en tamaño A4 que logran transmitir toda la belleza de Marilyn Monroe o la mirada fantasmal de Jorge Luis Borges, tipografía perfecta (al final se explica qué fuentes se han usado y los motivos para hacerlo) y una presentación muy ordenada de los facsímiles de las listas que presenta Usher.

Como toda selección es arbitraria y puede cuestionársele al autor alguna que otra elección, pero en conjunto el libro es agradable de leer y tiene varias joyas insospechadas que despiertan la carcajada del lector. A veces, lo maravilloso no es en sí misma la lista, sino la breve reseña que la acompaña, donde se le da un contexto general.

Así, en Los 10 mandamientos del estafador se cuenta que el "conde" Víctor Lusting logró robarle con éxito una gran suma de dinero al conocido delincuente Al Capone, que tenía 25 alias conocidos y que era buscado por 45 cuerpos de policías de diferentes países del mundo. Entre otras hazañas, en 1925, en París, le vendió la torre Eiffel a un incauto comprador.

Otras veces es la lista la que entusiasma. En una de consejos para mujeres ciclistas, de 1895, se recomienda a las damas: "No te desmayes en la carretera. No cultives un semblante de ciclista. No discutas el derecho de paso a los tranvías. No tientes al destino pasando demasiado cerca del bordillo. No dejes que tu melena dorada cuelgue a tu espalda".

Al leer se sabe que el presidente estadounidense George Washington recibió de niño una herencia de 10 esclavos negros y que cuando murió tenía más de 300. Que la palabra "hipster" la inventó en 1944 el músico de jazz Harry Gibson. Que las excusas más recurrentes para faltar al trabajo de los egipcios en 1250 A.C. eran, según se consigna en piedra: "su mujer está menstruando. Está fabricando cerveza. Le dolía un ojo".

También resulta interesante la lista de compra de comida de Miguel Ángel, los 20 nombres alternativos para la película Vértigo de Alfred Hitchcock, los consejos del Club Anticoqueteo de Estados Unidos, las reglas de convivencia que Albert Einstein le propuso a su esposa, las recomendaciones para jugar golf durante una guerra o la lista de posibles asesinos de JFK que elaboró su secretaria tras enterarse de la noticia de su muerte.

Listas memorables, escrito por Shaun Usher, es un libro cargado de datos curiosos y de una presentación impecable que además de entretener al lector también genera conocimiento.

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