Cazador, el superhéroe argentino que creó un uruguayo

Jorge Lucas dice que es "un superhéroe a la medida del argentino"
MATÍAS CASTRO

Cazador, el personaje más brutal y argentino de la historieta de ese país fue creado por un uruguayo, quien ahora está detrás de su inminente adaptación al cine. Jorge Lucas, que nació en Salto en 1963 y a principios de los años de 1970 se mudó con su familia a Buenos Aires, supervisa ahora la adaptación que se comenzará a filmar en julio con el luchador La Masa, de 100% Lucha, como protagonista.
"Hubo intentos previos de hacer una adaptación de la historieta", cuenta Lucas, "pero nunca se llegó a nada. A veces no se daban las condiciones o me proponían cosas muy distintas a lo que yo pretendía. En este caso la decisión fue inmediata".

Los directores serán Georgina Zanardi (exalumna de Lucas) y Marcelo Leguiza, dos productores independientes con una breve pero prolífica trayectoria. El guion corre por cuenta del propio Lucas, quien también cuida la parte estética, y de su socio Claudio Ramírez. "Es un trabajo en equipo, aunque básicamente trato de que se respete el cómic en todo lo posible. Y voy a estar involucrado en todo lo que pueda", explica Lucas.

La historia se remonta a 1990, cuando Cazador vio la luz en un fanzine bonaerense llamado Arkham. En ese momento Jorge Lucas, quien en realidad se llama Jorge Luis Pereira, era un dibujante que aspiraba a convertirse en profesional, pero que trabajaba en una oficina y había publicado historietas en las revistas Fierro y Skorpio.

Cazador fue luego protagonista de un segundo fanzine, y recién en 1992 obtuvo su propia revista a color y con gran distribución en kioskos, pero ahí con la participación de Ariel Olivetti, Mauro Cascioli y Claudio Ramírez. En muy poco tiempo la particular combinación del arte más el humor salvaje de los guiones la convirtió en la revista de cómics más vendida de Argentina, a pesar de que en esos años la vieja industria editorial terminaba de desaparecer y la historieta como profesión parecía inviable.

Lucas ha cambiado en todo este tiempo. Ahora es un profesional que dibujó durante años para editoriales de Estados Unidos, además de ejercer la docencia. Sin embargo, dice que hay una línea que se mantiene entre aquel treintañero con ganas de poner toda la carne en el asador y este señor de larga carrera.

"Traté de respetar el personaje original. Retomarlo fue volver a esa época, hay cosas en mi personalidad y en la de Claudio que siguen igual. Nuestras mentalidades pueden haber cambiado un poco, pero hay cosas que mantenemos. La película seguirá siendo tan irreverente y heavy metal como el cómic", afirmó, al mismo tiempo que asumió características del personaje como propias. "A Ramírez y a mí nos gusta el heavy metal y esas cosas que van con el personaje. Además tenemos eso de pertenecer a una clase media baja que le dio una impronta a Cazador, que es algo con lo que la gente se identificó".

En la ficción, Cazador es un personaje que llegó a Argentina en el siglo XVI y que fue condenado a la inmortalidad por un grupo de chamanes que buscaron castigarlo por su brutalidad con los indios. Así tiene numerosas historias que lo cruzan con personajes históricos o literarios, hasta que llega al presente viviendo en una iglesia abandonada.

Las historietas abundaban en la incorrección política, el humor negro, las malas palabras y la sangre, a tal punto que trascendieron el público habitual del medio y fueron muy leídas entre gente que no consumía cómics. No es casualidad que uno de los personajes recurrentes de sus historias haya sido el mismo Maradona, amigo del Cazador, aunque también pasaron por sus páginas otros como Fidel Castro, Menem, Susana Gimenez, Mike Tyson y hasta Tinelli.

De la viñeta al guion
Para escribir el argumento de la película, Lucas tuvo que resolver cómo sintetizar una historia tan larga y repleta de miniaventuras muy variadas. "Lo escribí como quería" cuenta, y agrega que tomó algunas ideas de un proyecto anterior que se había frustrado. "Se presenta un poco al personaje, luego tomamos una historia parecida a lo que se veía en las historietas, aunque la de la película es una historia original que se parece a ciertas partes del cómic", explicó Lucas.

Muchos personajes ficticios que se parecen a otros reales, actuales y tradicionales que aparecían en Cazador tendrán su lugar en la adaptación. "Seguro va a aparecer El Dié, que era el amigo del Cazador. Pero quiero mantener esos detalles en secreto. Traté de resumir la historieta en una hora y media, porque no sabemos si habrá continuaciones", agregó el historietista.

"Por nuestro estilo de vida, de clase media baja, el personaje se identifica mucho con un público que no necesariamente leía Batman o Superman" explica Lucas. "En ese momento mucha gente leía solo Cazador, pero no le gustaban otras historietas, porque es la antítesis de lo otro. Es un superhéroe a la medida de lo argentino o latinoamericano, lucha por su justicia o lo que cree que es su justicia, a su manera".

La popularidad del personaje no pudo con la debacle argentina y la revista dejó de ser editada en 1999, cuando Ediciones de la Urraca quebró. Un año más tarde volvió a salir, editada por el propio Mauro Cascioli, aunque Lucas participaba lateralmente porque estaba trabajando mucho para Marvel Comics. En diciembre de 2001 fue cancelada. "Fue exactamente el día siguiente a la renuncia de De la Rúa", cuenta.

De ahí en más, el personaje se convirtió en un mito de la historieta rioplatense, menos politizado y legitimado que otros como El Eternauta, pero indisolublemente asociado a la sensibilidad callejera argentina.