Celulares en las salas: ojalá algo cambie.

Finalmente el bienvenido tsunami provocado por el actor Roberto Jones sobre la falta de respeto con teléfonos celulares en cines y teatros tuvo un cambio de normativa. Sin embargo ¿cambiará algo?

Por Jaime Clara. 

No podía pasar desapercibido. El reclamo de Jones fue seguido por casi todos los actores culturales de la comarca. Algo había que hacer. Y las autoridades tuvieron que actuar -rápidamente, hay que destacarlo- y se modificó el Digesto municipal que quedó redactado de la siguiente manera:

Digesto Departamental

Volumen XIII De los Espectáculos Públicos
Parte Reglamentaria
Capítulo I

Disposiciones Generales
Artículo R.1513.20 ._

Se prohíbe el ingreso a las salas de cine y teatro con mates y termos.

Asimismo está prohibido a los espectadores el uso de teléfonos celulares, intercomunicadores inalámbricos, walkie-talkies o cualquier otro elemento que implique la utilización de la voz humana para transmitir o grabar mensajes en salas de espectáculos públicos.

En los espectáculos deportivos estará prohibido, asimismo, el ingreso con mates y termos.

Quien infrinja esta disposición, será retirado del espectáculo y perderá el derecho a la devolución del importe de la entrada.

Ahora bien: si entiendo bien, la normativa indica que los funcionarios de sala (teatro , cine, circo, danza o cualquier otro) están habilitados para controlar lo que sucede dentro de la misma y evitar que alguien atienda un teléfono celular. ¿El personal de sala está/estará atento a esto? ¿Se animará a expulsar en el medio de la obra a quien deje sonar el aparatito intercomunicador? Para empezar, ni siquiera este personal se queda dentro de las salas, en la mayoría de los centros. De hecho sucedió el viernes pasado en el sector C, al medio, del Teatro del Centro, primera fila. Nadie le pidió a la espectadora que se retirara. Nadie se enteró del incidente, salvo los que estábamos a su alrededor, y las actrices que estaban a pocos metros. Y en todo caso, pretender retirar a alguien en medio de la función, puede ser peor el remedio que la enfermedad. 

Pero algo es algo. A no quejarse. Las autoridades departamentales hicieron lo suyo. Ahora la pelota está en la cancha de las salas. Para que los espectadores cambiemos el  hábito de dejar encendido el celular o, peor aún, lo atendamos, los acomodadores o personal de seguridad de las salas -incluyo cines de los centros comerciales- deben actuar con severidad, amparados por este reglamento. Después que pase varias veces, y que se vea que el personal de sala ejerce su autoridad, podremos disfrutar civilizadamente de las obras de teatro, o las películas o lo que sea.  Lo que sí, hay que actuar rápidamente.

Lo que llama la atención, es que en el artículo se hace especial mención a que en los espectáculos deportivos no se puede ingresar de termo y mate. ¿Quién controlará eso? ¿Se prohibirá el ingreso de termo y mate a los eventos deportivos en la ciudad? El comunicado del Ministerio del Interior, sobre las medidas de seguridad del partido clásico del pasado fin de semana, expresamente autorizaba al ingreso con termo y mate. ¿No está enterado el Ministerio de la norma municipal?

Sería bueno unificar criterios y apoyar logísticamente a quienes tienen que hacer cumplir este artículo del Digesto municipal que, está pensado para que algo cambie, pero que, igual, general algunas dudas sobre su concreción.               


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