Centros educativos denuncian casi la mitad de casos de abuso infantil

En 2016 se registraron 39% más casos de violencia infantil y adolescente que en 2015
En 2016 el Sistema Integral de Protección a la Infancia y a la Adolescencia contra la Violencia (Sipiav) atendió a 2.647 niños y adolescentes que fueron víctimas de alguna forma de violencia (abuso sexual, maltrato emocional, maltrato físico o negligencia). Se trata de un incremento en los casos detectados de 39% respecto a 2015 y de más del triple de lo registrado en 2011.

Para la coordinadora del sistema, María Elena Mizrahi, esas cifras –que fueron presentadas en la mañana de ayer en el Anexo del Palacio Legislativo–, no se explican por un incremento en los casos de violencia, sino en que ahora hay más personas preparadas para identificar a las víctimas de abuso infantil.

De esa forma, si en 2015 la mayoría de los casos de violencia tratados por el programa llegaban a través de servicios específicamente dedicados a la problemática de la violencia infantil, como organizaciones de la sociedad civil en convenio con el NAU (839 casos de un total de 1.908 registrados en 2015), en 2016 buena parte de las denuncias (1.218 de 2.647 casos) llegaron a través de servicios u organizaciones que, si bien no están dedicadas exclusivamente a atender estos casos, por estar en contacto con población vulnerable en los últimos años han recibido formación en la materia. Centros CAIF, escuelas, clubes infantiles, centros barriales, entre otros, integran algunas de esas organizaciones.
7 es la cantidad de niños que fueron atendidos por casos de violencia infantil y adolescente por día en 2016.
A eso se le suma el servicio de Línea Azul, a través del cual puede presentarse denuncias anónimas sobre casos de violencia. En 2015 se hicieron 458 intervenciones a partir de denuncias realizadas a la Línea Azul, mientras que en 2016 fueron 572 (25% más).

"Hoy hay otros actores que son capaces de ver la violencia y antes no estaban preparados para hacerlo, lo que significa un cambio cualitativo en el sistema", opinó Mizrahi. Representantes de cada una de estas organización se reunen periódicamente para presentar denuncias de violencia infantil y adolescente. Esas instancias son conocidas bajo el nombre de "comités de casos", y hay 27 en todo el país.

Sin embargo, Mizrahi dijo que continúa existiendo un subregistro de casos debido a que la mayoría de los niños violentados (el 62% de los 2.640) no se reconocen como víctimas de violencia, y estos problemas suelen ser considerados como un tema propio de la privacidad de cada familia.

Para Mizrahi, ejemplo de ello es el uso que se hace de la llamada Línea Azul. Según la coordinadora de Sipiav, eso dificulta la tarea de los especialistas ya que en una denuncia anónima hay menos información para atender la problemática puntual.

Por esa razón, la clave del trabajo de la organización, que es presidida por el INAU, pasa por lograr que las personas se animen a denunciar casos donde puede haber algún tipo de maltrato o abuso, o que los profesionales de las instituciones sean capaces de identificarlos.

Violentos y violentados

Según se extrae del informe presentado ayer, de las 2.647 situaciones registradas, en 2.375 se pudo constatar con información completa que hubo algún episodio de violencia. En el 42% de los casos se trató de un caso de maltrato emocional, 20% de maltrato físico, 20% de abuso sexual y 18% de negligencia (cuando los responsables del menor tienen las condiciones para brindarles cuidados pero no lo hacen).

En relación al género de las víctimas, el informe señala una "paridad relativa" entre niñas y niños, 54% y 46%, respectivamente. Sin embargo, existen diferencias en el tipo de violencia que reciben los menores. Por ejemplo, el abuso sexual lo sufren mayoritariamente las niñas, con 74% de los casos frente a 26% de los varones. En tanto el maltrato emocional es más sufrido por niños (52% frente a 48% de las niñas), de igual forma que el maltrato físico (54% contra 46%) y la negligencia (54% contra 46%).


A medida que las víctimas crecen en edad, mayor es la predominancia de niñas adolescentes violentadas. Así, si bien se mantiene parejo en los rangos de entre 0 a 12 años, entre los 13 y 17 años las niñas violentadas son el 60% de los casos y en 18 y más años casi el 80% de los casos.

En relación a la frecuencia con la que ocurren esos casos, se constató que en todos los tipos de violencia la mayoría fueron situaciones recurrentes (81%) y no episodios aislados (19%).

Por otra parte, el 36% de las agresiones suelen ser protagonizadas por el padre y el 35% por la madre. El 11% de los casos es la pareja de la madre y el 10% otro familiar.

Las hombres también son mayoritariamente agresores en los casos de abuso sexual (96%), maltrato emocional (67%) y maltrato físico (61%). En tanto, las mujeres predominan como agresoras en los casos de negligencia (83%).

En relación a todos los tipos de violencia, en el 58% de los casos el victimario fue un hombre y en el 42% de los casos una mujer.

Se buscan ONG

En noviembre de 2016 el Sipiav lanzó un llamado abierto para organizaciones sociales que traten el tema de violencia infantil para desarrollar un programa en cinco departamentos: Salto, Paysandú, Maldonado, Canelones y San José. Finalmente el tiempo para presentar propuestas venció y solo desde Salto se recibió una propuesta. El resto del llamado se declaró desierto.

La presidenta del INAU, Marisa Lindner, dijo la institución está intentando determinar por qué ocurrió esto. "Estamos muy preocupados porque teniendo los recursos presupuestales no están las instituciones", apuntó la jerarca.
71% es el porcentaje de los casos de violencia donde el victimario fue el padre o la madre de la víctima.
Lindner también lamentó la ausencia, durante la presentación de los datos, de "representaciones trascendentes del sistema político y de la Universidad de la República", que según la jerarca tienen un rol fundamental en la formación de técnicos especializados en temas de violencia infantil. Al evento asistieron el ministro de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Pérez Manrique, el vocal del directorio de ASSE, Jorge Rodríguez, la directora de la división de políticas de género del Ministerio del Interior, July Zabaleta, la subsecretaria del Ministerio de Salud, Cristina Lustemberg y la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi. No asistió el presidente de ANEP, Wilson Netto, que estaba previsto que participara del panel pero faltó a la cita.

El caso Felipe

Las referencias al caso de Felipe Romero, el niño asesinado por su entrenador de baby fútbol, estuvieron presentes en la presentación de los datos sobre violencia infantil. La presidenta del INAU, Marisa Lindner, dijo que "Felipe representa a los 2.600 niños que están siendo atendidos por el sistema y a los miles que aún no han sido detectados" y pidió respeto y contención especial a los compañeros de la escuela, a los que también consideró como víctimas del hecho". El Sipiav en Maldonado "ha trabajado mucho en estas horas para darle contención al departamento" dijo Lindner y apuntó que este caso "reafirma la necesidad de seguir creciendo en la creación de comités de captación de casos de violencia infantil. Esas organizaciones, de las que hay 27 en todo el país, reúnen a escuelas, centros CAIF y clubes infantiles para tratar de identificar a menores víctimas de violencia.


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