Cervezas artesanales dan pelea a barreras del cuasimonopolio

Pese a obstáculos, son optimistas porque consumidores demandan más sus productos

En un mercado pequeño y cuasimonopólico como el de la cerveza en Uruguay, las incipientes industrias artesanales dan pelea para sumar sus productos a los puntos de venta masivo, aunque dicen tener como "aliado" al consumidor que está demandando cada vez más su producto.

La puja se da en el medio de una denuncia que el grupo chileno CCU –que tiene la representación de Heineken y Schneider– elevó contra Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) –Pilsen, Patricia, Zillertal y Stella Artois–, por los contratos de exclusividad y la exclusión de la cadena de frío (ver Apunte). Un experto en tema de competencia sugirió realizar un análisis más a fondo del funcionamiento de ese mercado (ver En línea).

El avance de las cervezas artesanales en Uruguay es un proceso bastante incipiente que no supera la década. Mastra fue una de las pioneras en explorar ese terreno sobre fines del 2007 con tres variedades de cervezas y poco tiempo después se sumaron otras, como Cabesas Bier.

En diálogo con El Observador el director de Mastra, Wilfredo Camacho, dijo que en virtud de los obstáculos que encontraba para ingresar al canal comercial tradicional, en 2013, su empresa acudió ante la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia para intentar entablar una denuncia por las barreras que les ponía FNC al desarrollo de sus ventas. Sin embargo, Camacho explicó que el organismo –que depende del Ministerio de Economía– le exigió pruebas de los contratos de exclusividad, algo que le fue imposible de obtener.

"En ninguno de esos vínculos había una firma de FNC", dijo el director de Mastra. De ahí en más, esta compañía optó por apelar a "otra estrategia" para evitar el pisotón "del elefante de FNC", comentó. La empresa comenzó a ofrecer su producto en lugares exclusivos de venta como el Mercado Agrícola en Montevideo o acuerdos de asociación con Rodelú. "Hoy los consumidores están pidiendo las cervezas artesanales. Ya estamos viendo a bares que la ofrecen porque quieren diferenciarse y porque los consumidores las están demandando", comentó.

De todas formas, Camacho indicó que pese a que hoy el "acceso" al canal comercial se ha ampliado, "la presión de FNC no ha dejado de existir". El empresario comentó que hace un tiempo realizó una oferta (que implica el obsequio de mercadería) para que su producto pueda ser comercializado en la red de supermercados Disco, Devoto y Géant, pero que ni siquiera fue analizada por los perjuicios que podría causarle su contrato comercial a la cadena con FNC. "La competencia sigue siendo desleal. La política comercial de FNC sigue intacta. Lo que ha cambiado es la conducta del consumidor", insistió Camacho. Precisamente, por este motivo explicó que FNC ha incorporado a su gama de cervezas algunas de origen belga y la marca Patagonia.

Una oportunidad

A su turno el director de Cabesas Bier, Rodrigo Ríos,dijo que si bien es un mercado con "bastantes obstáculos" que debería ser "más transparente", en paralelo se "abre una oportunidad". El empresario recordó que hace un tiempo "la política monopólica" de FNC sacó su cerveza de un "par de lugares comerciales" por los contratos de exclusividad al que se adhirieron esos boliches.

Sin embargo, dijo que se está percibiendo que los consumidores "se están aburriendo" del mismo producto por lo que comienzan a explorar nuevas opciones. "Como chicos no podemos ir a tirarle la piedra al gigante, hay que apelar al ingenio y buscar oportunidades", indicó Ríos.

Precisamente, el director de Cabesas Bier destacó como "positivo" para su segmento la puja que se dio en el mercado con el ingreso del gigante chileno CCU y FNC. El empresario informó que en algunos lugares comerciales donde CCU tiene contratos de exclusividad, están dejando que al menos se vendan dos marcas de cervezas artesanales. Además, esta empresa logró que su producto pueda ser comercializado en la cadena de locales de Tienda Inglesa.

"Competencia debería investigar contratos de exclusividad"

Para contar con una visión académica del tema, El Observador dialogó con el economista Sebastián Fleitas, experto en temas de competencia y candidato a doctor en Economía por la Universidad de Arizona (EEUU).

¿Qué son los contratos de exclusividad?
Los contratos de exclusividad son entre una empresa manufacturera y una empresa de venta al por menor, por el cual el vendedor se compromete a vender solo productos de esa empresa manufacturera y no de sus competidores. Estos contratos pueden ser buenos o malos para los consumidores, y de esto depende si deben o no permitirse por la autoridad de competencia.

¿Por qué podrían ser buenos para los consumidores?
En general, las políticas de defensa de la competencia tienden a no prohibir los acuerdos de exclusividad (que no impliquen acuerdos de precios) cuando estos logran que los vendedores generen mayor valor para los consumidores. La idea es que, al especializarse en la venta de un producto, el vendedor puede invertir más en el marketing de ese producto, generando mejor servicio y más información a los consumidores, y por lo tanto mejorando la situación del consumidor. Más aun, si bien esta mayor especialización genera costos adicionales, se tiende a pensar que los precios no subirían ya que los consumidores podrían comprar el producto a otros vendedores.

¿Y por qué podrían ser malos?
Aquí es un típico caso donde es importante entender los aspectos dinámicos de la competencia. Una empresa manufacturera podría utilizar estos contratos de exclusividad para limitar la entrada de nuevos actores en el mercado. Esto es especialmente cierto en casos donde hay una escala para hacer la producción viable y entonces el negocio no sería viable para los competidores en caso de no conseguir esta escala. Así, una empresa manufacturera podría utilizar los contratos de exclusividad para cerrar el mercado para sus competidores y por lo tanto aumentar los precios (o bajar la calidad de sus productos) en el mediano y largo plazo. En estos escenarios, los contratos de exclusividad deberían ser controlados por la autoridad de competencia y deberían estar limitados o incluso hasta prohibidos.

¿Cómo estima la situación entre la cerveza artesanal y FNC?
Para poder determinar si estos acuerdos son buenos o malos para los consumidores en el caso concreto de las cervezas artesanales y FNC, debería estudiarse el mercado de la cerveza y su funcionamiento. En particular deberían estudiarse los aspectos dinámicos como la entrada y la salida de productores artesanales de cerveza y la concreción de contratos de exclusividad por parte de FNC en bares y otros lugares comerciales. Sería bueno que la Comisión de la Competencia evaluara en el caso de la interacción entre las cervezas artesanales y FNC, y más aun en el marco de la reciente demanda planteada por el grupo CCU.

Populares de la sección

Acerca del autor