Chanchosuy: a mitad de camino entre el batidor y el delincuente

Una aplicación para sacar pecho con la viveza criolla

La propuesta es muy sencilla: se trata de una cuenta de Twitter a la que usted puede acceder cuando está manejando –mire el celular, es un ratito- para saber en dónde están escondidos los inspectores de tránsito y así evitar que lo sorprendan andando a 140 kilómetros por hora cuando debería circular a 90, o que le apliquen el espirómetro justo a usted que sólo se bajó una botellita de tinto.

Además de conocer el lugar en el que se agazapan los denominados "chanchos", esta práctica herramienta le permite a usted mismo cumplir el papel de delator y sumarse así a esta cruzada solidaria para evitar que le toquen el bolsillo a los esmerados contribuyentes.

Es decir, se trata de una comunidad de redomados batidores que, arrobados en la cuenta Chanchosuy, y con la excusa de colaborar con el orden en el tránsito, le ofrece la oportunidad de ejercer la vieja viveza criolla que tantas satisfacciones nos ha dado.

Hay quien intenta igualar a Chanchosuy con una aplicación que sirviera para avisarle a los chorros si la Policía anda cerca. Pero no es lo mismo. Un delincuente es un enemigo y un conductor a 160 por hora es un colega veloz.

Incluso la aplicación tiene admiradores en el sistema político lo que demuestra que todos somos iguales cuando queremos escaparle al largo brazo del odioso radar.

Ya sabe: cuidémonos entre todos y delatemos a los "chanchos" que se empeñan en multarnos en lugar de enseñarnos a manejar en tiempo real.

Y si no podemos evitar que nos atrapen, siempre queda la posibilidad de intentar corromperlos, si es que ya no están corrompidos. Por eso, se hace preciso trabajar en la aplicación Coimasuy para que usted sepa cómo, cuándo y con cuántos pesos untarle la pezuña a ese funcionario que se empeña en impedirnos ejercer nuestro derecho a pisar el acelerador hasta decir basta.


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