Chau El lago de los cisnes, hola The Americans

La exbailarina Irina Dvorovenko está construyendo una segunda carrera como actriz
Gia Kourlas-New York Times News Service

Hay una bailarina de ballet en el programa de televisión The Americans, pero no baila un solo paso. Y eso la hace feliz. Irina Dvorovenko, exbailarina principal del American Ballet Theater, ha estado forjando discretamente una segunda carrera como actriz desde que dejó la compañía en 2013. El mismo mes en que se retiró de la afamada compañía, triunfó como Vera Baronova en la producción On Your Toes en el City Center, y su éxito fue una sorpresa incluso para ella.

Aunque Vera es un papel estándar para una bailarina de ballet –George Balanchine coreografió la primera producción de Broadway en 1936–, lo que realmente destacó fue la irrefutable cadencia cómica de Dvorovenko. Quedó enganchada. Actuar se convirtió en una pasión, al igual que lo había sido antes el ballet.

Desde entonces, su papel más prominente fue el de una bailarina drogadicta en la serie Flesh and Bone. Pero con esta temporada de The Americans de FX en la cual interpreta a la emigrada soviética Evgheniya Morozova, el juego cambió.

"Es un papel diferente para mí", dijo en una entrevista reciente en el Cafe Fiorello cerca del Lincoln Center, donde su nombre –junto con el de su esposo y bailarín, Maxim Beloserkovsky, y su hija, Emma– está inscrito en una placa en uno de los reservados. "Realmente quería ser vista como una persona diferente y mostrar un lado absolutamente distinto de mí. Nada relacionado con la danza".

En su propia vida

En The Americans, protagonizada por Keri Russell y Matthew Rhys como espías soviéticos encubiertos en Estados Unidos durante la Guerra Fría, Dvorovenko interpreta a una mujer solitaria y aislada con un hijo deprimido y un esposo que acogió a su nuevo país. Dvorovenko está un poco irreconocible en el papel: cetrina y demacrada, sus ojos color zafiro habitualmente deslumbrantes desaparecen ante la cámara con una penetrante melancolía. Resulta que no es una gran exageración. "Es mi niñez", dijo.

Dvorovenko, nacida en 1973, creció en Ucrania con padres bailarines y estudió gimnasia antes de entrar en la escuela de ballet a los 10 años. El período en que se ubica el programa televisivo le disparó un torrente de recuerdos. Muchos tienen que ver con la caza de comida. En una escena, su personaje muestra consternación ante la abundancia de tiendas en Estados Unidos; Dvorovenko dijo que comprende la conmoción de Evgheniya.

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La bailarina abandonó el American Ballet Theatre en 2013
La bailarina abandonó el American Ballet Theatre en 2013

"Cuando se produjo la perestroika, las tiendas estaban completamente vacías"; su esposo recuerda esperar, a los 10 u 11 años, para que abriera una tienda y así tomar lo que pudiera. "Literalmente doblaban las jaulas de metal para apoderarse de los pollos. Nunca tuvimos gimnasios; el ejercicio era correr de ocho a diez horas al día por toda el área, para encontrar comida en cualquier tienda donde fuera posible. Las mujeres nunca sonreían".

Mientras estaban de gira con el Teatro Nacional de Ópera y Ballet de Ucrania a principios de los 90, ella y sus compañeros bailarines tenían una misión: llevar a casa tanta comida como fuera posible.

Chris Long, un productor ejecutivo y director, dijo: "Se la hicimos difícil para conseguir este papel. Era importante para nosotros que esta familia funcionara. Una de los puntos básicos sobre la selección de estos rusos es que no queremos verlos actuar en ninguna forma. Ella tiene una naturalidad hermosa".

Dvorovenko aparece en nueve de 13 episodios esta temporada y aún no sabe si regresará para la próxima y última del programa. En el otoño participará en su segundo taller de The Beast in the Jungle, de Susan Stroman, una historia contada a través de música, danza y narración que se basa laxamente en la novela de Henry James. Dvorovenko interpreta a May, una bailarina, a los 20, 40 y 60 años de edad.
La exbailarina está ansiosa por seguir actuando. "Estuve hablando toda mi vida en el escenario, dentro de mi cabeza", dijo. "Incluso para los ballets sin historia, yo hablaba dentro de mí. Y ahora tengo una urgencia loca de que la gente pueda verme de cerca. No solo mis movimientos, sino mirarme a los ojos".

De glamurosa a chica sencilla

Irina Dvorovenko tenía la experiencia para interpretar a Evgheniya. Pero antes de que pudiera quedarse con el papel tuvo que atenuar su apariencia. Esbelta y seductora, con una voz profunda y una sonrisa contagiosa, Dvorovenko no es una mujer que pase inadvertida. Después de su primera audición fue considerada demasiado glamurosa.

Su esposo le dio algunos consejos. Le dijo que tomara una clase de ballet, limpiara el apartamento, tuviera una pelea con su hija y llorara. "Dijo: 'Ahí te vas a sentir totalmente miserable'", relató. En vez de ello, se quitó el maquillaje, sacó su teléfono celular y se filmó en video. "Adopté una actitud diferente y simplemente dije: 'Mi nombre es Irina Dvorovenko, y estoy haciendo una audición para el papel de Evgheniya'". La llamaron de nuevo a la mañana siguiente. "Acudí muy sencilla con una remera y percibieron mi vulnerabilidad y también la lucha que experimento como madre; como cualquier persona", dijo. "No soy todo el tiempo elegante y glamurosa".