Cientos marcharon con Mi Morena por el homicidio de Valeria Sosa

La integrante de la comparsa fue asesinada el pasado lunes por su ex pareja

"Transformemos el dolor en acción". Bajo esa consigna marchó este jueves la comparsa Mi Morena para recordar a Valeria Sosa, una de sus bailarinas, quien fue asesinada por su expareja el domingo 30 por la noche en la puerta de su casa y frente a sus dos hijos. El hombre es policía y utilizó su arma de reglamento para matarla.

"Hasta siempre compañera"; "#Niunamenos"; "Madre, hija, nieta, cuñada, amiga, compañera, mujer"; rezaban algunas de las pancartas con la foto de la joven que tenía 29 años. Un tambor con su apodo, "Vale" fue otro de los elementos que le rindió homenaje.

Los integrantes de la comparsa, amigos y familiares convocaron a la movilización a partir de las 18 hs desde la Casa Cultural Mi Morena, ubicada en La Paz y Gaboto. Muchos de los presentes decidieron abandonar el colorido de los trajes que se suelen ver en las comparsas y vestir de negro en símbolo de luto.

En el momento del desfile fueron cientos las personas que caminaron por detrás de varias banderas pintadas con rostros femeninos. La marcha fue encabezada por una bandera de color negro con un con la inscripción "Mi Morena Vale".

Embed

Se trata del último caso de violencia doméstica que terminó en asesinato en enero. Cuatro de los 28 homicidios ocurridos en el primer mes del año tuvieron como víctimas a mujeres a manos de sus parejas o exparejas. Además, hubo un intento de homicidio que mantiene a una mujer internada.

Según informaron sus compañeros a Subrayado, Valeria Sosa había concurrido a los ensayos de la comparsa del barrio La Comercial el día anterior a la tragedia.

El juez Gustavo Iribarren, quien procesó al victimario con prisión por homicidio, relató en el auto de procesamiento que el hombre, de 42 años, llegó a las 11 de la noche a su casa y la obligó a entablar una conversación. Ella se negó y le argumentó que era tarde y no le había avisado que iría.

"Cuando se disponía a cerrar la puerta del edificio – con su hijo mayor, de 11 años, corriendo por el corredor y el menor, de 7, a escasos metros de la madre- el hombre sacó su arma de reglamento que llevaba en la cintura, una Glock, y apuntando a la cabeza le disparó", detalla el auto de procesamiento. El balazo le causó la muerte.

Los niños salieron del edificio gritando detrás de su padre y este los llevó en un taxi hasta la casa de los abuelos para posteriormente entregarse en la seccional sexta.

Si bien ya se le realizó una pericia psiquiátrica, a solicitud de la defensa, el juez Iribarren dispuso que dentro de los próximos diez días se le realice otro examen.