Cierre de fronteras y deportaciones hacen temer rutas alternativas

Expertos advierten que viajarán a Europa por caminos alternativos
El cierre de las fronteras en la denominada ruta balcánica y las escasas posibilidades para la mayoría de los migrantes y refugiados de llegar a Europa por la vía legal ya desató en Grecia la alarma ante la posibilidad de que las redes de traficantes desarrollen rutas alternativas a través de Italia.

"La policía y los guardacostas están en alerta, aunque todavía no hay indicios de un éxodo a través de Grecia occidental", destacó a la agencia EFE un portavoz del centro para la gestión de los refugiados del gobierno.

Uno de los primeros síntomas de un posible cambio de rutas se produjo el 31 de marzo, cuando un gomón con 22 refugiados y migrantes a bordo atravesó el mar Jónico y pudo llegar a Apulia, en el sureste de Italia.

Cinco días antes, la policía albanesa detuvo a seis refugiados sirios y un traficante albanés cerca de la frontera con Grecia. Los sirios dijeron a la policía que habían pagado € 300 cada uno al traficante por ayudarlos a cruzar la frontera y servirles de guía más tarde en territorio albanés.

Por otra parte, el 15 de marzo la policía detuvo al presidente del club aeronáutico de Mesolongi (Grecia occidental) y al exalcalde de la ciudad junto a tres pilotos y dos traficantes iraquíes por el intento de trasladar a Italia en avión a siete iraquíes.

Según el acta de acusación, desde noviembre se habían realizado 12 viajes a Italia y habían cobrado entre € 5.000 y € 7.000 por persona.

"Los traficantes intentan aprovechar sobre todo el período de turismo, cuando aumentan mucho las llegadas y las partidas y el control de los pasajeros se hace difícil", explicó una fuente de la policía de Corfú, en Grecia.

Lo que por ahora parece limitarse a casos puntuales, podría cambiar si los más de 53.000 migrantes y refugiados atrapados en estos momentos en Grecia no ven una salida a su problema y no encuentran modo de acercarse más a Europa.

En las redes sociales árabes proliferan rumores sobre la apertura de las fronteras y se ofrecen rutas alternativas desde Grecia a Italia, pasando por Albania.

No es casualidad que los casi 11.269 refugiados que, según los datos oficiales, había ayer de mañana en el campamento de la frontera de Idomeni y los 4.720 que permanecían en el puerto del Pireo se nieguen a ser trasladados a centros organizados.

Muchos temen que desde allí no podrán acceder a los traficantes o no estarán "cerca de la noticia" cuando abran las fronteras, una esperanza que muchos siguen albergando, pese a que desde la isla de Lesbos se produjeron el lunes las primeras deportaciones a Turquía.

Por ahora, el proceso de devolución a Turquía quedó suspendido, al menos hasta mañana, ante la avalancha de solicitudes de asilo que se registraron en Grecia, muchas de las cuales provienen de personas que estaban incluidas en las listas de deportación.

Fuente: Basado en EFE

Populares de la sección