Cinco días en Londres

Cómo sacar el máximo provecho de la capital británica en una corta estadía
Londres ofrece tanto que no alcanzarían unos pocos viajes para conocer la capital británica en todo su esplendor. Por eso en un recorrido de cinco días –una cifra que resulta adecuada para quienes visitan Londres por primera vez– hay que pisar el acelerador y aprovechar cada jornada tanto como sea posible.

Hay que evitar Londres de noviembre a fines de febrero, cuando los días son cortos y el frío asusta hasta a los propios británicos. El verano (junio-agosto), por el contrario, es de días largos (con luz solar entre las 5 y las 22 horas) y un calor agradable. Los meses intermedios (abril-mayo o setiembre-octubre) son opciones propicias.

Al llegar

Tanto tráfico aéreo tiene la capital inglesa que necesitan de cuatro aeropuertos para hacer frente a la demanda. Lo más común es llegar a través de Heathrow o Gatwick. En caso de arribar por el primero lo recomendable es tomar el subte que está dentro del aeropuerto. La línea Piccadily (azul) lo llevará al corazón de Londres por unas pocas libras y agradecerá no haber gastado en un taxi. Podrá hacer conexiones hacia otras partes de la ciudad. Si llega por Gatwick deberá tomarse el tren dentro de la terminal y en 25 minutos estará en el centro de Londres.

¿Dónde quedarse?

La hotelería en Londres es cara. La ciudad está rodeada por cinco círculos periféricos que se transforman en zonas. Cuanto más cerca de la zona 1 más caro le saldrá el hotel. Pero cuanto más lejos, más tendrá que pagar en transporte para desplazarse y las tarifas son altas. Un buen equilibrio es buscar un hotel en la zona 2, donde encontrará un precio razonable y estará a unos 30 o 40 minutos del centro en subte, dependiendo del lugar donde se encuentre.

¿Cómo moverse?

¡Caminar, caminar, caminar! Es la mejor manera de conocer Londres. Si se hacen distancias largas lo recomendable es sacar la tarjeta Oyster para varios días, en las máquinas expendedoras que están en las estaciones y que aceptan efectivo y tarjeta. Permite utilizar todo el transporte público.

Recorrido fundamental

Un arranque céntrico y turístico empieza en Picadilly Circus. Caminar Regent Street hasta Oxford Street es meterse en un shopping abierto. En el camino no pierda la oportunidad de recorrer Carnaby Street, donde solían tocar los Beatles décadas atrás. Ese mismo día tendrá al alcance de la mano el Soho, Bond Street y Covent Garden, todos lugares abiertos con tiendas y restaurantes. Tenga en cuenta que cerca de las 20 horas cerrarán todos los locales y que los domingos se trabaja solo seis horas a partir del mediodía.

Emblemas londinenses

Arrancar en Trafalgar Square con un capuchino y una medialuna es lo mejor que se puede pedir. Si no es amante de la historia del arte querrá saltearse la National Portait Gallery y caminar o tomar un subte hacia Westminster. A la salida de la estación verá el Big Ben, la casa del Parlamento y la abadía. Desde ahí es muy vistosa la caminata hacia el Buckingham Palace a través del St. James's Park. Se puede aprovechar para caminar o ir en subte hacia la catedral de San Pablo. Estará a un paso del Borough Market donde encontrará una fantástica feria de comida. Old Spitafield Market y Camden Town son otros dos mercaditos para pasar un día al aire libre con buena comida y una pinta de cerveza bien fría.

21lg04londres10x10-E01-flickr.jpg

Cuatro opciones

Museos. El coqueto barrio de South Kensington es una puerta de entrada para la zona de los museos. Allí se encuentra el de historia, el de ciencia natural y el Victoria y Albert. Todos ellos están instalados en edificios cuya belleza arquitectónica impacta. Entrar a uno ya es una buena inversión de tiempo.

Parques. Si el día está lindo lo mejor será conocer los Kensington Gardens o el Hyde Park, dos zonas verdes de grandes dimensiones que están en el centro de Londres.

Notting Hill. Notting Hill es una excelente opción para terminar el día, sobre todo si es fin de semana; caminar Portobello Road en busca de antigüedades. La Osteria Basílico es el lugar para comer una buena pasta en la zona.

Teatro. La capital británica es famosa por su variada oferta teatral. Los clásicos más recomendables para ir a ver son Les Miserables, Billy Elliot y We Will Rock you. Por otro lado, cualquier pretexto para conocer el Royal Albert Hall es bienvenido.