Cinco mitos del bambú en Uruguay

¿Es sólo comida para pandas? ¿Es una plaga invasora que atrae ratas?Uno de los directores de ZHU responde inquietudes respecto a esta planta

Gabriel Arenares es ingeniero agrónomo y -junto a Analaura Antunez y José Burlando- es fundador de ZHÚ, un emprendimiento que busca promover y desarrollar el bambú como recurso de impacto social, medioambiental y económico. Además se enfoca en generar conocimiento a nivel local.

A continuación desmitifica algunos conceptos acerca de la planta que considera están arraigados en Uruguay.

1- Tengo tacuara pero no bambú

Mito por excelencia. El bambú no es una planta o una especie, sino que es un conjunto enorme de plantas que pertenecen a la gran familia botánica de las Gramíneas o Poaceae, dentro de la cual existen más de 1.000 especies con características comunes que las hermanan, distribuidas en todo el planeta. Esto genera una gran variabilidad de adaptación que involucra una diversidad enorme de ecosistemas, climas, suelos, topografía, etc. Entonces en otras palabras, hay bambú prácticamente para todas las condiciones, inclusive para latitudes con temperaturas muy bajas, desmitificando de paso que el bambú es una planta tropical.

Es así que la tacuara -o caña de pescar conocida por todos los uruguayos- no es más que una de las miles de especies de bambú que hay en el mundo. Su nombre real es Phyllostachys aurea (http://zhu.uy/recurso-bambu/especies-bambu-uruguay/naturalizadas/phyllostachys-aurea/), y no es nativo de Uruguay ni de la región, rompiendo con otro mito: es de Asia y está muy bien adaptado a los climas templados como el nuestro, de ahí su prosperidad.

2- El bambú es una amenaza, una plaga invasora

Hay mucha gente que vive este mito en carne propia y le costaría creer que existen un sin número de especies de bambú que no son invasoras. La diferencia principal está en su cerno, su corazón, donde concentra toda su energía, que son los rizomas.

Hay bambúes de rizoma leptomorfo o "invasor", que colonizan avanzando por su yema apical, y en las yemas axilares diferencian o bien otro rizoma (generando una red) o una nueva caña. En contraposición existen bambúes de rizoma paquimorfo o "no invasor", donde sus yemas se desarrollan de manera algo similar pero en otra estructura mucho más comprimida, generando un cañaveral de mata o cepa que se limita en el espacio circundante. Increíblemente los géneros de especies nativas de Uruguay: Guadua y Chusquea son de rizoma no invasor! (http://zhu.uy/recurso-bambu/especies-bambu-uruguay/nativas/guadua-chacoensis/).

Este mito, que tiene parte de realidad, no es más que la consecuencia de la desinformación tanto de los actores que han cultivado las especies invasoras a lo largo del tiempo, como de los proveedores que sin ningún protocolo de cultivo promueven su plantación con las consecuencias que trae. Existen muchas especies de bambú invasores muy lindos como ornamentales e inclusive hay muchos géneros excelentes para la producción, pero deben ser cultivados con información y consideraciones diferentes.

3- El bambú es solo alimento para los pandas

De los mejores y amigables mitos. Los pandas basan su dieta casi que exclusivamente en el bambú a pesar de no tener un aparato digestivo modificado para degradar celulosa como la mayoría de los herbívoros natos. Algunos estudios revelan que esto se debe a que tienen bacterias especializadas en dicha función a lo largo del tracto digestivo, pero de todos modos no logran digerir mas el 17% de lo que consumen.

Es algo curioso y motivo de investigación en el mundo, pero el bambú no solo lo comen los pandas. Muchos cañaverales son defoliados por rumiantes en el campo uruguayo y ellos sí lo pueden digerir. Pero hay algo mucho más interesante, el bambú es un superalimento para los humanos! Entre los miles de usos del bambú, está el uso culinario.

Los brotes tiernos de algunas especies de bambú son un excelente alimento, bajo en calorías, con un contenido altísimo de minerales esenciales y aminoácidos. Se recomienda como alimento remineralizarte para personas que sufren problemas osteoarticulares, es saciante y acelera el tránsito por su alto contenido en fibra, posee lignanos y otros antioxidantes que tienen acción anti cancerígena y anti bacteriana, y promueven el sistema inmunológico entre otras cosas. ¿Lo habrán elegido por algo los pandas? Atención: La tacuara es uno de los bambúes comestibles!!! solo hay que manejarlo para dicho fin.

4- Los cañaverales atraen ratas

Mito no cierto. El cañaveral no ejerce ningún tipo de atracción particular sobre los roedores, simplemente y al igual que otras plantas, al deteriorarse y acumular restos secos, cañas enfermas, cañas secas, etc, se genera un cumulo de material que no solo afecta el bienestar y la salud del cañaveral sino que comienza a ser un refugio tentador para animales pequeños que son los únicos que pueden penetrar esa madeja. Y de aquí otra repercusión de la falta de información, las especies que requieren quizás más mantenimiento y tienen un perfil más productivo, son las que se promovieron en Uruguay como ornamentales como es el caso de la "tacuara", habiendo otras que con poco se arreglan y no tienen estos problemas.

Lo que sí es cierto es que los cañaverales, al igual que otras plantas, requieren de un cuidado y un manejo para mantenerlos lindos y para que cumplan su función cuando se plantan con algún destino en particular.

5- Las cañas crecen demasiado y no se pueden controlar

Al final de todo hay mitos que son verdad. Ya fue explicado anteriormente, pero es cierto que crece muy rápido. De hecho, es una de las plantas con mayor tasa de crecimiento del mundo. ¿Qué implica esto? Que sí va a dar dolores de cabeza si se le suelta la rienda a un bambú invasor o si se pretende mantenerlo a una altura determinada.