Cinco mitos frecuentes de la nutrición derribados

Distintos conceptos sobre comidas y condimentos se difunden aunque su efectividad no está científicamente probada
The Washington Post

Es el agave realmente mejor que el azúcar blanca? ¿Ayuda a desintoxicar el cuerpo hacer una limpieza intestinal? No toda la información nutricional es creíble. Estas son las verdades detrás de cinco mitos nutricionales habituales.

La carne procesada es cancerígena

"La Organización Mundial de la Salud afirma que la carne procesada causa cáncer", fue el titular impactante del año pasado. Pero resulta que la ciencia no era tan directa como esa frase.
El reporte de la OMS establecía que el consumo de 50 gramos de carne procesada por día (una salchicha) incrementa el riesgo relativo de sufrir cáncer colorrectal en un 18%. Eso no es lo mismo que "causar cáncer". Para ponerlo en perspectiva: la persona promedio tiene un 5% de riesgo de desarrollar cáncer de cólon; aquellos que consumen una alta cantidad de carne procesada lo incrementan al 6%.
Las carnes que no están procesadas –como los filetes de ternera o cerdo– están menos vinculados al cáncer colorrectal que las carnes procesadas.

Los endulzantes naturales son mejores que el azúcar

Si uno cocina galletas con azúcar blanca pero se come toda la producción, no importa qué endulzante se haya utilizado. En esta área de la nutrición, la cantidad importa más que el tipo consumido.
Se suele recomendar un consumo de seis (para mujeres) a nueve (para hombres) cucharadas de té de cualquier tipo de azúcar agregada a diario. Consumos más elevados están vinculados a un incremento de las enfermedades cardíacas, obesidad y diabetes.

Sin importar qué preferencia se tenga al momento de endulzar una comida, se debe tener en cuenta la porción. Todos los azúcares contienen un número similar de calorías (entre 10 y 20 por cucharada) pero bajas cantidades de vitaminas, minerales y fibra. Se puede disfrutar en el café o en un pedazo de torta, pero ningún azúcar es comida saludable.

La sal marina es más sana que la de mesa

Como sucede con las azúcares, el halo saludable de la sal marina también es inmerecido. Si bien a veces se la publicita por su contenido de minerales como el cobre y el manganeso, los posee en bajas cantidades que contribuyen muy poco para el cuerpo. Además, esos nutrientes se obtienen de otras comidas diarias.

Tanto la sal marina como la sal de mesa contienen la misma cantidad de sodio, y ese es el nutriente más importante. Consumido en exceso (más de 2,300 miligramos por día), el sodio puede acarrear un mayor riesgo de ataque cardíaco, enfermedades renales y alta presión arterial.

La quinoa es alta en proteínas

La quinoa suele ubicarse junto a la carne de ave y la de vaca como una fuente estelar de proteínas. Posee ocho gramos por taza, pero una porción de 85 gramos de carne o pollo tiene 25 gramos de proteínas. Difícilmente comparables.

La confusión radica en la terminología. Las proteínas están hechas de pequeñas unidades llamadas aminoácidos. Una proteína "completa" contiene los nueve aminoacidos esenciales y la quinoa es una de las pocas plantas en poseerla. Pero eso no significa que tenga una elevada concentración.

Las limpiezas ayudan a remover toxinas

Limpiar suele involucrar el uso de laxantes, jugos o remedios herbales para remover "toxinas" del cuerpo o acelerar la pérdida de peso. Pero hay poca evidencia científica de la efectividad de esta técnica, porque la mayoría de las "dietas de desintoxicación" no identifican las toxinas que buscan remover.

Ya tenemos un sistema de desintoxicación integrado: la piel, los intestinos, hígado y riñones remueven los desechos del cuerpo a través del sudor, la orina y las heces. Así que una buena jornada de ejercicio, agua y una dieta alta en fibras lo limpiarán naturalmente. Y habrá menos que "limpiar" si no se toma mucho alcohol, se fuma o se posee una dieta cargada de comidas procesadas.