Cinco razones para ver la nueva Daredevil

Lo más interesante del regreso del programa de Netflix y Marvel
Hace un año, Daredevil fue, con su estreno en Netflix, la encargada de abrir un nuevo territorio para el Universo Cinematográfico de Marvel, ese enorme conglomerado de películas y series interrelacionadas que se ha convertido en una de las franquicias más exitosas del mundo del entretenimiento actual. Fue la primera de cinco series que el sitio de streaming está lanzando desde entonces, entre las que se incluyen la exitosa Jessica Jones y Luke Cage, que se estrenará en setiembre.

Si bien Netflix no publica sus datos de audiencia, la recepción de la serie fue tal que apenas diez días después de su estreno se anunció la segunda temporada estrenada el pasado 13 de marzo, compuesta por trece capítulos de una hora.

Luego de una primera etapa que mostró el camino del abogado ciego Matt Murdock para convertirse en Daredevil y derrotar al mafioso Wilson Fisk, esta segunda etapa mantiene la calidad y la madurez temática, pero con algunos altibajos que hacen que no llegue a la misma altura.

Sin embargo, tiene varios elementos que la hacen digna de seguir, y de ponerse al día con ella, sea uno fanático de los superhéroes o no.

1 - Las nuevas incorporaciones

Daredevil

Uno de los aspectos más publicitados de esta segunda temporada fueron las incorporaciones de dos personajes apreciados por los fanáticos de Marvel, la asesina ninja Elektra (amante de Daredevil y pieza fundamental del folklore del superhéroe) y del vigilante vengador Punisher, un anti-héroe que se dedica a masacrar criminales en venganza por la muerte de su familia, que tuvo una historia irregular en la pantalla, con tres películas de tibia recepción.

Estas nuevas versiones, encarnadas por Elodie Yung y Jon Bernthal son, sin dudas, las mejores que se han visto en las adaptaciones audiovisuales, cada uno con su aporte a la historia de Daredevil, y con una construcción hábil que se van elaborado a lo largo de los episodios, y que dejan con ganas de más. Quizás Netflix y Marvel hagan caso a los rumores de una serie propia para Punisher, una incorporación que sería más que bienvenida.

2-Las grandes secuencias de acción

Daredevil escena de pelea

La primera temporada de Daredevil comenzó muy bien, pero con la escena final de su segundo episodio se compró los corazones de todos. Una extensa pelea en un pasillo contra un grupo de matones filmada en una aparente única toma fue aplaudida como una de las mejores secuencias de la serie. Y en esta segunda temporada se redobla la apuesta con dos escenas similares: una a cargo de Daredevil y otra a menor escala con Punisher. Ambas están a la altura de la primera y confirman que uno de los mejores aspectos de esta producción de Netflix son las coreografías y las acrobáticas peleas, que no dejan de tener un pie en la realidad, con los héroes cansándose y siendo lastimados por sus rivales.

3-Profundiza los temas de la primera temporada


Daredevil tiene varias particularidades y contradicciones. Su identidad real es Matt Murdock, un abogado católico que tiene una fuerte convicción en la justicia, que se refleja en las acciones del héroe enmascarado, que se resiste a matar a los criminales y siempre intenta entregarlos a la policía. Si bien esto le ha generado más de un dilema ético, profesional y personal, el encuentro con Punisher (quien actúa de forma totalmente opuesta) en esta segunda temporada generará una confrontación tanto física como psicológica, que hará olvidar por los primeros episodios la necesidad de un villano propiamente dicho.

4-Su madurez y seriedad

Daredevil

Daredevil (al igual que su serie hermana, Jessica Jones) no es la habitual historia de superhéroes. A diferencia de sus colegas cinematográficos y de televisión por cable, estas historias se permiten entrar en temas más adultos como el lugar de la justicia en la sociedad, la venganza, la ética profesional, y a la vez mostrar sangre, violencia, torturas, sexo y otras cuestiones en las que ni Hulk ni el Capitán América se verán envueltos, a pesar de compartir universo.

Y a pesar de la inclusión de ninjas, asesinos inmortales y tramas de espionaje en esta segunda temporada, Daredevil mantiene un pie en el mundo real, que la hace más callejera y cercana que las aventuras galácticas de Thor o los Guardianes de la Galaxia. Todo esto permite que la serie sea más accesible para los que no son fanáticos acérrimos del género, o que no siguen a todos los productos Marvel, además de hacerla más atractiva para el fanático casual.

5 - La combinación de géneros

Por su propio personaje protagónico, Daredevil oscila entre el drama legal y el policial negro, con el superhéroe actuando como detective y guardián del barrio neoyorquino de Hell's Kitchen. La segunda temporada mantiene eso, pero a su vez incluye elementos de espionaje, aspectos del cine de acción oriental (y occidental, con referencias a Terminator), y hasta drama periodístico.

Crítica de la segunda temporada de Daredevil

Un giro hacia lo fantástico

La segunda temporada de Daredevil no llega a la excelencia de la primera temporada, en parte porque intenta abarcar varias tramas (aunque están bien resueltas) y en parte porque toma un carácter más fantástico que le quita el realismo de la primera parte. Más allá de eso, la incorporación de Elektra y sobre todo, Punisher, sumado al regreso de varios personajes inesperados hacen que más que la trama, lo importante sea el elenco, los responsables de las bondades de esta segunda temporada.

La trama sufre un problema que se está haciendo repetitivo para las obras de Marvel en Netflix, y es que los 13 capítulos se hacen demasiados. Quizás diez serían suficientes.

A esta temporada de Daredevil le jugó en contra llegar después de Jessica Jones, que dejó el listón bien alto, aunque sus puntos altos superan a los puntos débiles, convirtiéndola en una digna sucesora y dejando a los seguidores ansiosos de recibir la siguiente etapa de la historia de Matt Murdock.


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