Claves para entender las dificultades del cine uruguayo en salas

De las 12 películas que podían llegar este semestre, solo lo harán siete. Todas enfrentan circunstancias similares para encontrar pantalla

Por Matías Castro, especial para El Observador

Cinco películas nacionales posponen sus estrenos, anunciados inicialmente para este semestre, mientras que otras siete preparan su llegada a salas a partir del primer fin de semana de agosto. Entre las que corren su fecha para el año próximo hay producciones de perfil alto como El sereno, con Gastón Pauls, Otra historia del mundo, de Guillermo Casanova y El candidato, de Daniel Hendler. Las otras dos son Fiesta Nibiru, una comedia de ciencia ficción que se iba a ver a fin de año, y Trazos familiares, un documental de José Pedro Charlo.

Además de eso hay por lo menos siete películas que llegarán a salas de las cuales cuatro son ficciones y tres, documentales. Esta tanda comenzará a partir del 4 de agosto, cuando se estrene la comedia Las toninas van al este. Luego se verá Migas de pan, de Manane Rodríguez, protagonizada por Cecilia Roth, sobre una ex presa política que regresa a Uruguay para reencontrase con su hijo. Los modernos, un drama con Noelia Campo, se estrenaría en la segunda quincena de setiembre, según adelantó la productora Marcela Matta. Y luego se podrían ver La vieja, una película filmada en Young; y los documentales Nasha Natasha, de Martín Sastre sobre Natalia Oreiro en Rusia, Detrás del mito, de Marcelo Rabuñal y sobre Artigas, y Mirando al cielo, de Guzmán García.

Con respecto a las películas que se corrieron de este semestre para el año próximo, el motivo de las modificaciones tiene que ver sobre todo con la etapa de finalización, que se va extendiendo. En el caso de El candidato, la productora Micaela Solé explicó que el motivo del cambio de fecha está en las condiciones del aporte que recibieron del fondo municipal Montevideo Socio Audiovisual, elemento clave para casi todas las películas nacionales que aspiran a llegar a salas comerciales. En la última edición, el premio incluía una partida para financiar una versión con audiodescripción para ciegos, con la exigencia de que se la incluyera al menos en una de las funciones diarias. Ahora se dedican a finalizar la película y a hacer el audio de esa versión.

El sereno fue tema de noticias en mayo por el lado de los chimentos, ya que a raíz de su rodaje Gastón Pauls comenzó a salir con su coprotagonista, la actriz y conductora uruguaya Valentina Barrios. La película había sido inscripta en una grilla del Instituto de Cine en la que se agendaban los estrenos para el año, ya que podía llegar a salas en los próximos meses.

"El cine no siempre acompaña los movimientos de la economía, aunque esto no quiere decir que no se sienta" - Francisco Armas

Yvonne Ruocco, su productora, explicó que el motivo del cambio en los planes está en que la posproducción todavía está en proceso y demandará un tiempo extra. Ruocco también produce el documental Trazos familiares, y dijo que probablemente tampoco se vea este año ya que terminará su posproducción a fines de agosto y que junto con el director optaron por cambiar de estrategia y exhibirla primero en festivales.

Para el cine documental, por otra parte, la salida a salas es un tema particularmente complicado. En el último semestre se exhibieron seis, cosa que marca casi un pico para el país, pero solo uno llegó a salas comerciales. Se trató de Columnas quebradas, de Mario Handler, que convocó algo menos de 400 espectadores según su distribuidor, de los cuales el 90 por ciento correspondió a la sala Cinemateca Pocitos. Esta sala, junto con la Zitarrosa, se han convertido en los puntos de exhibición para una clase de películas que, a pesar del interés autoral o temático que tienen, no pueden competir en los circuitos de convocatoria masiva.

Fiesta Nibiru, de Manuel Facal (el director de Relocos y repasados), es una comedia de ciencia ficción cuyo estreno estaba previsto para diciembre. Los planes cambiaron, según contó el productor Ignacio García Cucucovich, ya que la posproducción se ha extendido debido a la cantidad de efectos especiales que exige, tema que además hace que el proceso sea más costoso que el de otras películas. El productor adelantó que el plan es aprovechar el cambio para recorrer festivales internacionales, cuya temporada alta está en el primer cuatrimestre del año, y luego agendar un estreno en salas regulares de Uruguay. Los festivales no solo implican prestigio y dinero en caso de que se obtengan premios, sino que también abren las puertas a contactos para ventas de derechos en el extranjero.

Otra historia del mundo terminó de filmarse en enero de este año y su llegada a salas estaba prevista para julio o agosto. Ahora su estreno nacional se ha corrido para 2017, probablemente marzo. Guillermo Casanova, director, y Natacha López, productora (también responsables de la exitosa El viaje hacia el mar), estuvieron trece años peleando por hacer realidad esta adaptación de la novela Alivio de luto de Mario Delgado Aparaín. Si los premios y fondos para la preproducción y producción en Uruguay le fueron esquivos a este proyecto, también sucedió lo mismo con los fondos para la posproducción, cosa que ha extendido el proceso para terminar el montaje y parte del proceso de sonido.


Fiesta Nibiru
<i>Fiesta Nibiru</i><br>
Fiesta Nibiru

Es que a pesar de que los presupuestos de las películas en Uruguay sean bajos si se los compara con los de producciones extranjeras, hacer películas en condiciones competitivas para ir a salas comerciales o tener ventas en el extranjero implica mucho dinero. Por ejemplo, Micaela Solé explica que El sereno tiene un costo estimado de US$ 350.000. Normalmente la gestión del dinero implica presentarse a numerosos fondos internacionales y nacionales, sumar coproductores e incluir participantes que trabajen a riesgo o que reduzcan su cachet. La consecuencia es que el proceso se hace normalmente largo y a veces azaroso, como lo es el que atraviesa Otra historia del mundo.

Y en cuanto al estreno en Uruguay, cuanto más se acerca fin de año disminuyen las posibilidades de atraer público, coinciden productores y distribuidores. Lo que sucede es que a partir de la segunda quincena de octubre la concurrencia a los cines baja y, además, en diciembre aparece el factor de los grandes estrenos de Hollywood que copan salas. Si bien son menos que los de junio y julio, su presencia incide para que los exhibidores les den presencia y promoción prioritaria. Y para estas decisiones, señalan algunas fuentes, no afecta el hecho de que varios distribuidores del cine nacional sean los mismos propietarios de salas.

Otra sombra que recae sobre el cine uruguayo es la disminución de público, ya que el año pasado la venta de entradas para películas nacionales en salas comerciales se redujo a la mitad de lo que había sido en 2014. Entre enero y junio de este año las salas comerciales de todo el país vendieron 1.778.440 entradas, según cifras provistas por Francisco Armas, director ejecutivo de Movie. De acuerdo a una planilla elaborada por el Instituto de Cine, algo menos de 15000 de esas entradas habría ido para las tres películas uruguayas que se vieron en ese circuito.

El tema no es un fenómeno de aquí; en Europa el cine europeo tienen que pelear por las pantallas de sus propios países" - Yvonne Ruocco

Se le sumarían unas miles de entradas más, en caso de incluir algunos títulos como Mi amiga del parque o Boi Neón, películas que legalmente tienen nacionalidad uruguaya, pero que el espectador común y corriente no identifica como tales porque tienen elencos y ambientaciones extranjeras. Lo mismo sucede ahora con La floresta que se mueve (que gracias a un acuerdo de coproducción con Brasil recibió US$ 100 mil de Uruguay) y ocurrirá en pocos meses cuando se vean La luz incidente y Mulher do pai.

Para las películas nacionales, además, se suele optar por estrenos discretos con una cantidad limitada de salas de exhibición. Sin embargo, una de las fuentes consultadas señala que si bien por un lado parece racional que se estrene con precaución, la práctica le ha indicado lo contrario, que a más salas, más público. Otras fuentes coinciden en que uno de los problemas para los estrenos tiene que ver con que los productores no pueden programar y preparar sus lanzamientos con anticipación ya que las salas no confirman su disponibilidad hasta último momento y en muchos casos se reservan el derecho de tener flexibilidad para marcar los estrenos. La consecuencia es que a veces se confirman los estrenos de una semana para la otra y que en ocasiones se cambian horarios sorpresivamente o se dan películas de baja, como ocurrió con Clever en Grupocine hace algunos meses.


El candidato
<i>El candidato</i><br>
El candidato

La experiencia de Clever con respecto a Grupocine es citada por varios como un antecedente desalentador a la hora de proyectar lanzamientos uruguayos, ya que perciben bajo interés de parte de algunos exhibidores. Yvonne Ruocco opta por contextualizar el asunto: "El tema no es un fenómeno de aquí; en Europa el cine europeo tienen que pelear por las pantallas de sus propios países. Depende de la legislación, por supuesto, pero siempre las majors tienen mucho poder".

Otro factor que mencionan los entrevistados es el de las posibles fechas de estreno, ya que hay varios segmentos del año que presentan fuerte competencia de parte de los estrenos extranjeros. Están los de fin de año, pero también está marzo, influido por las repercusiones del Oscar; y también está junio y julio, afectado en parte por los estrenos de verano del norte y las vacaciones de julio (temporada a la que no han entrado siquiera animaciones como Anina y Selkirk). La cantidad de títulos nacionales a estrenar se ha sostenido e incluso crecido en los últimos años, pero los márgenes de tiempo siguen siendo estrechos.

El problema tampoco tendría que ver con la asistencia al cine ya que, según datos que maneja Francisco Armas, el primer semestre de este año presentó un aumento de público de 2.8 por ciento con respecto al año anterior. "El cine no siempre acompaña los movimientos de la economía, aunque esto no quiere decir que no se sienta" afirma. "Pero la gente precisa distraerse y no es un programa caro. La crisis de 2002 no se sintió tanto en cines, aunque se sintió en 2005 pero porque la cartelera de ese año no fue tan atractiva. En la medida que la cartelera tenga una oferta buena y atractiva, la gente sacrifica otras cosas y se sigue dando este gusto, hasta como una forma de escape, de entretenimiento. Y esto va unido a la batería de promociones que se ofrecen para las entradas".

Finalmente, Martín Papich, presidente del Instituto del Cine, arroja otro punto de vista sobre el tema del público y la asistencia a salas para el cine nacional: "Desde las políticas públicas tenemos que ver los procesos más allá de las fotos fijas, que ejemplifica, pero que no pueden transformarse en realidades absolutas. La visión de los cortos plazos se transforman a veces en lecturas definitivas y lo haríamos mal de esa manera".


Punto pendiente

Durante el desarrollo de los premios Platino el pasado fin de semana en Punta del Este, uno de los comentarios entre las autoridades del rubro audiovisual fue la necesidad de atraer a las distribuidoras a las conversaciones entre gobierno y privados que han llevado a acuerdos como la creación de la marca Uruguay Audiovisual. "El posicionamiento interno es clave para el cine nacional", dijo en ese sentido Andrés Mahilos, presidente de la Cámara audiovisual, "porque eso también ayuda a atraer público"

Populares de la sección