Cócteles de té espiritual

Blends vibrantes, tragos y meditación le dan un nuevo y sofisticado toque a una bebida milenaria
Casi como un mimo, un momento para tomarse las cosas con calma, y conectarse con uno mismo, y al mismo tiempo una propuesta para compartir y pasarla bien. Esas son las dos caras de las tendencias que están en boga en torno a un producto milenario: el té.

Quienes entran al tea shop de Cura Té Alma en la esquina de la calle 20 y la 25 en Punta del Este, empiezan abriendo latitas. Muchos cierran los ojos para, uno atrás de otro, disfrutar de unos 40 aromas diferentes. Y se van quedando, haciendo preguntas, aceptando los tés y tragos que sus propietarios les ofrecen probar. Para muchos es la primera vez que degustan un té frío. Entre las carcajadas francas de la cordobesa Belén Avico y la sonrisa serena de su esposo holandés Bastiaan Zwikker, los visitantes quedan sorprendidos con la posibilidades de la bebida fría y la coctelería con té. En las sucesivas conversaciones, junto a explicaciones de los ingredientes de las mezclas, recetas y del concepto filosófico detrás del producto, se van intercalando detalles de la historia de la pareja que desembocó en la creación de Cura Té Alma.

Indefectiblemente, en algún momento alguno de los visitantes suelta un "qué buena onda hay en este lugar", y es muy probable que termine realizando una meditación seguida de una cata.
Es el primer tea shop de esta marca argentina creada por Avico, una convencida de que el gusto por el buen té se asemeja a lo que pasa con un buen vino; y que el vertiginoso ritmo de vida actual pide a gritos más momentos de relax. Reconoce, sin embargo, que hay que ir acostumbrando de a poco al paladar: primero probar blends, empezar con maracuyá o jengibre, y a conocer cuestiones cómo que el té verde queda bien con el pescado, los que tienen canela con las carnes, o que uno de frutos rojos va con una torta de chocolate. Luego algo más sofisticado como el té verde Sencha japonés, para después pasar del té caliente a uno frío.

"Imaginate una jarra de té frío con una rica ensalada de salmón al mediodía. Hay una tendencia mundial a lo natural y sano", explicó Avico.

Subrayó que también es una forma de recibir con estilo en casa y sorprender a los invitados. "Todos los tés se pueden tomar fríos. Enseñamos a mucha gente a prepararlos porque quieren hacerlos en sus casas. Aconsejamos prepararlo de noche, así se lleva a la heladera y a la mañana se lo puede fraccionar en botellas y llevarlo al trabajo o al gimnasio", apuntó.

A pura intuición

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Cura Té Alma nació en 2012, en un momento de "quiebre" en la vida de Avico. Hacía unos 15 años había conocido a Zwikker y se habían radicado en Holanda. Allí trabajaban para multinacionales y tenían un buen pasar. La argentina conoció el mundo del té y comenzó a aprender a "blendear" como pasatiempo. Luego de siete años, Zwikker le propuso tomarse un año sabático antes de tener niños y viajaron por América Latina. Cuando llegaron a Argentina, se enteraron que Avico estaba embarazada y decidieron quedarse en ese país, a impulso de su esposo holandés que se enamoró del concepto latinoamericano de familia. Hacia 2012, Avico se encontró sin trabajo y decidió dejarse guiar por su intuición. Empezó a vender en ferias artesanales hebras mezcladas que ponía en envases de cartón.

Algunos días, cargaba su auto y recorría kilómetros y kilómetros de carretera visitando distintas localidades cordobesas.

En poco tiempo, el negocio explotó. Hoy vende en más de 300 puntos en Argentina, básicamente en tiendas gourmet, cafeterías y estancias turísticas. Además del tea shop, en Punta del Este se vende en lugares como La table de Jean Paul, Bahia Vik, Di Domenico o Baby Gouda.

Meditar con té

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Belén Avico, creadora de Cura Té Alma<br>
Belén Avico, creadora de Cura Té Alma

La tarde va cayendo, y Zwikker insta a los visitantes a que se animen a una meditación. Sentados en unos bancos blancos y bajitos, les pide que cierren los ojos, y se relajen. De forma pausada los lleva a ir tomando conciencia de cada parte de su cuerpo. Cuando vuelven a abrir los ojos, les extiende cuencos con té. La meditación potenció los sentidos y todos reconocen que el aroma y el sabor son mucho más intensos.

Zwikker explicó que el eslogan del emprendimiento es "Cultivate la buena vida", y que refiere a la persona en cuanto cuerpo, mente y corazón.

Hay que tomarse un tiempo para refrescarse, para que la mente funcione mejor, aconsejó, pero también hay que cultivar el corazón con vínculos; y darse momentos especiales al comienzo y al final del día, que lleven a reflexionar, agradecer y soñar.

Las recetas

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Tea Tonic con té de mango

Para esta preparación se infusionan en gin las hebras de un té como el Purple Mango Passion (que consiste en una infusión de mango e hybiscus). Se lo deja macerar por unos diez minutos. Luego se cuela, y se constata que ya el gin ha tomado el color de la infusión. Para el trago en sí se coloca una medida de gin y agua tónica. Queda muy bien con romero y unas rodajas de naranjas en chip.

Ice tea caricia de ángel

Se pone hielo en la coctelera y se agrega tres cuartos de té (en este caso té verde con bayas de goyi, manzana, frutilla, vainilla y algunas flores), jugo de guayaba, exprimido de lima o limón. Se endulza con un jarabe casero con cáscara de limón. En los vasos se coloca más hielos, y se sirve acompañado con cáscaras de limón, y un poco de romero. Para endulzar se puede usar estevia o miel.

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