Colombia, el supermercado de fin de semana de los venezolanos

Unas 120 mil personas cruzaron a comprar productos básicos
Por segundo fin de semana consecutivo, la frontera entre Venezuela y Colombia se abrió nuevamente de forma parcial para que decenas de miles de venezolanos cruzaran a comprar alimentos, artículos de higiene personal, medicamentos y otros productos que no consiguen en su país.

La frontera había sido cerrada por el gobierno de Nicolás Maduro hace 11 meses con el argumento de que, como parte de la "guerra económica", los colombianos estaban cruzando a comprar diferentes productos y combustible –que encontraban a precios irrisorios por la dramática devaluación del bolívar–. Además, un ataque de supuestos paramilitares colombianos contra una patrulla militar venezolana que dejó tres heridos en la ciudad de San Antonio en agosto de 2015 precipitó el bloqueo.
Pero ahora, la frontera pasó a ser el supermercado de los venezolanos ante el desabastecimiento general provocado por la crisis económica.

Los venezolanos se dirigieron el fin de semana a la ciudad colombiana de Cúcuta a través de los puentes internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, que comunican a San Antonio y Ureña (Venezuela) con Norte de Santander (Colombia). El sábado ingresaron unas 44.000 personas por los tres puntos habilitados, y durante las primeras cuatro horas de apertura de la frontera ayer habían ingresado más de 35.000 venezolanos, que fueron atendidas por dos grupos especiales de oficiales migratorios en el departamento Norte de Santander, según datos de la Subdirección de Control Migratorio de Colombia.

El director general de Migración Colombia, Christian Krüger, dijo que se esperaba el ingreso de más de 75.000 personas solo ayer cuando se completara la jornada.

El objetivo de estas jornadas "es apoyar de forma solidaria a la población que solicita la entrada transitoria al territorio colombiano, cooperar en asuntos que incidan positivamente en la zona de frontera y avanzar hacia una apertura segura y sostenible de la misma", dijo la Cancillería colombiana.

El cruce sin restricciones se iba a habilitar ayer domingo de 7 de la mañana a 5 de la tarde, pero dada la cantidad de gente que se aglomeró en la frontera el sábado, el paso fue abierto por unas horas ese día. Los venezolanos llegaron no solo del fronterizo estado venezolano de Táchira, sino procedentes de otras entidades como Falcón, Lara, Carabobo y hasta de Caracas.

"Estoy feliz y contenta porque voy a comprar lo que necesito para mi hogar, porque no soy una persona millonaria y necesito comprar alimentos a buen precio y no al precio de 'bachaqueo' (contrabando) como en Venezuela. Voy por papel higiénico, mantequilla, aceite, arroz, leche, lo que pueda", declaró Coromoto Ramírez, comerciante de 45 años.

Por su parte, la profesora jubilada Elena Bautista, de 54 años, dijo que cruzaba la frontera para comprar "porque en Venezuela no se consigue nada". "Yo vivo en Rubio (estado fronterizo de Táchira), y allá no hay comida", agregó.

Elio Camacho, de 27 años, dijo que viajó desde Barquisimeto (Lara, a 580 kilómetros del paso fronterizo), para abastecerse de alimentos y medicinas. "Viajé siete horas pero conseguí lo que buscaba", manifestó mientras retornaba a territorio venezolano con las compras.

El flujo de personas fue controlado por la Guardia Nacional venezolana y la Policía del estado de Táchira, así como por autoridades consulares y la Policía colombiana.

Una primera apertura temporal de la frontera se había hecho el domingo anterior, 10 de julio, en el que un río de 35.000 venezolanos cruzaron a realizar compras, acosados por el desabastecimiento en su país.

Fuente: Agencias

Populares de la sección