Comenzó nueva zafra ovina con el desafío de diferenciar la producción

Protagonistas del rubro apuntan a elevar la productividad
Por Pedro Silva, enviado a Durazno

Un galpón del local Santa Bernardina, de la Sociedad Rural de Durazno (SRD), fue el viernes pasado el escenario ideal para que los distintos eslabones de la cadena ovina sellaran el compromiso de incrementar la productividad y apostar a los mercados con calidad y diferenciación.

Esto es así porque Uruguay, a pesar de ser el primer exportador de tops de lana y el tercero en carne ovina, no puede competir en cantidad frente a rivales de fuste como Australia y Nueva Zelanda, según recordaron algunos oradores en el acto de apertura de la Zafra Ovina 2016.

El desafío es grande porque el stock ovino se ubica en los registros más bajos de la historia, cuando supo tener más de 25 millones de cabezas y hoy cuenta con menos de 7 millones. En lana, hubo una industria textil como para absorber una producción de 100 millones de kilos de lana y la cifra siguió bajando en 2015 hasta ubicarse en alrededor de 25 millones de kilos provenientes de las esquilas.

La producción de lana que supo llegar a 100 millones de kilos cayó a 25 millones de kilos.

Pero no está muerto quien pelea y, luego de la bienvenida que ofreció al centenar de asistentes la presidenta de la SRD, Mabel Puig, el vicepresidente del Frigorífico San Jacinto, Gastón Scayola, dio un mensaje alentador basado en que Uruguay tiene mucho margen para crecer en la producción de carne ovina y está a punto de conquistar el mercado de Estados Unidos para la carne ovina con hueso, que es la más valiosa.

Precisamente, el industrial puso como ejemplo el compartimento de bioseguridad, desde el que saldrán los animales para exportar esa carne valiosa, como un incentivo para la conquista de otros mercados, como la Unión Europea (UE) e Israel, y México para ovinos adultos.

Pero Scayola advirtió que ese buen panorama para la carne ovina no debe frenar el esfuerzo, sino que debe ser un trampolín para redoblarlo. Aprobada la nueva ley contra el abigeato, que habilita nuevas herramientas para combatir el robo de animales en el campo, aparecen otros desafíos, que el vicepresidente del San Jacinto sintetizó en incrementar la productividad, apostar a la calidad a través de las certificaciones y mejorar la competitividad del rubro.

Otros oradores echaron leña a ese fuego. El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Federico Stanham, pidió desestacionalizar la oferta al recordar que 66% de la faena se realiza entre setiembre y diciembre, lo que provoca una debilidad en los mercados de la carne.

Además, aseguró que hay que aprovechar el inminente ingreso de la carne ovina con hueso a Estados Unidos para hacer marketing.

El presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Alejandro Gambetta, aprovechó el momento para recordar los deberes pendientes en el área productiva, de innovación tecnológica y el trabajo en redes, para concluir que Uruguay debe apostar a la calidad como país exportador.

Finalmente, Gambetta hizo hincapié en la necesidad de capacitarse para poder enfrentar los desafíos que están en el horizonte y remarcó que 1.400 personas se están formando en la actualidad para poder desarrollar distintas tareas.

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