¿Cómo es el mundo del trabajo en Uruguay?

El trabajo como centro de la vida del uruguayo y el aumento de la desconfianza fueron algunos de los resultados
En una nueva conferencia realizada por Deres el pasado martes en el Word Trade Center, se comenzó brindando un panorama general sobre aspectos vinculados a los valores de los uruguayos.

La directora de área de Desarrollo Social de Equipos Consultores María Julia Acosta, presentó los resultados del Estudio Mundial de Valores, una encuesta realizada a los trabajadores en varios países del mundo con el fin de detectar los cambios valorativos a lo largo de la historia. Esta medición se realiza bajo la hipótesis de que estos cambios generan impactos económicos, sociales, políticos y por consiguiente, en la población en general.

¿Cuán importante es el trabajo para los uruguayos?

Para el estudio, se partió de una premisa a la que Acosta definió como "bastante evidente", de que sociedades como la uruguaya, están centradas en el trabajo. "Nos movemos en función de nuestro trabajo", señaló.

Como consecuencia de esto, las organizaciones son constructoras de identidades, además de ser educadoras y de crear subjetividad. Por esta razón, el estudio se insertó en las percepciones de los trabajadores y sus resultados permitieron comparar sectores.

El 90% de los encuestados colocó al trabajo como algo entre "muy importante" y "bastante importante" en sus vidas.

A su vez, se preguntó a los trabajadores si considerarían como algo bueno o malo, el hecho de que el trabajo tuviera una menor importancia. Sobre esta cuestión, se percibió un aumento entre el 2006 y 2011 de un 14% a un 32% que pensaron que este cambio sería positivo. Este cambio, aumentó por sobre todo en los trabadores de tiempo completo.

¿Cómo es el mundo del trabajo en Uruguay?

Contrariamente al imaginario colectivo uruguayo, en que se percibe una sociedad homogénea, de clase media y de "iguales", Acosta presentó una ruptura en este paradigma, informando que el trabajo en Uruguay es heterogéneo.

Un 55% de los trabajadores dice hacer tareas manuales, un 56% tareas rutinarias. Un 21% se dedica a trabajos creativos, mientras que un 53% trabaja los fines de semana, entre otros datos. El estudio, por lo tanto, revela que una mayor heterogeneidad supone una mayor subjetividad en ciertos valores como el respeto. "Este es el principal desafío en términos de gestión laboral. Es algo que hay que entender", comentó Acosta.

"Lo que para unos es respeto y está bien, puede que para otro no lo sea", dijo Acosta.

Ahora, las mayores variantes en este aspecto, se vieron entre los distintos niveles socioeconómicos (NSE), siendo que las personas de NSE bajo, resultaron ser las más desfavorecidas respecto a su percepción valorativa en el mercado laboral.

Para acosta, el desafío pasa entonces por reconocer que hay una desigualdad en el mercado de trabajo y la necesidad de mitigar algunos efectos por parte de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

Uruguayos desconfiados

La confianza fue otro de los valores medidos en la encuesta. Para la directora de área de Desarrollo Social de Equipos Consultores, la confianza media en toda relación que se establece con otra persona. "Está en el centro de todos los análisis de capital social y tiene que ver con lo relacional más básico", apuntó.

El resultado arrojado por la encuesta, fue que se está perdiendo la confianza en el otro. En consencencia, esto marcaría una forma de enfrentarse al otro al momento de relacionarse.

El 77% de los uruguayos cree que no se puede ser tan confiado.

Este valor fue medido a partir de preguntar a los encuestados, si creían que otro se aprovecharía de ellos de tener la oportunidad. Se registró un aumento significativo en esta creencia. Acosta señaló como uno de los principales hallazgos de la encuesta, la correlación de este punto con la percepción de inseguridad de los uruguayos, "el principal problema del país desde hace mucho tiempo", dijo.

En una pregunta que buscaba que el encuestado se identificara con distintas frases, se rescató que el 70% de los uruguayos, se siente identificado con una persona que desea vivir en un ambiente seguro y evitar cualquier peligro. Un 61% dijo identificarse con una persona que "pasa bien y se da los gustos". En tanto, el ser aventurero y correr riesgos, se detectó como una forma de ser bastante alejada del promedio uruguayo.

Al momento de hablar del respeto como valor relacional, Acosta apunto que "no hay mediciones a nivel nacional", dado que es un concepto difícil de delimitar y con muchas aristas. Lo que sí se midió, fueron las percepciones sobre el lugar de trabajo.

"Un 70% de los trabajadores está de acuerdo con que se respetan sus derechos en el trabajo, mientras que un 30% está en desacuerdo".

Según la encuesta, las personas de mayor edad y los de NSE bajo, son en su mayoría quienes conforman ese porcentaje de desacuerdo. "Las personas de NSE bajo tienden a ser más críticas con su situación en el trabajo", informó Acosta.

La conclusión a que se problematice en menor medida el respeto en el Uruguay, tiene que ver, según conclusiones del estudio, con que "está naturalizado", debido a que cuando las personas se acostumbran a un determinado trato, no lo critican. A su vez, el respeto es algo que "se resignifica todo el tiempo", por esto también resulta difícil de medir.