Cómo hacer manteca de maní en casa

Receta y tips para que el resultado sea el mejor y más cremoso

Hacer una cremosa manteca de maní casera puede sonar tan simple como mezclar maní en una procesadora; pero eso no significa que no se tengan que tener algunos puntos en cuenta para asegurar el éxito del proceso. La receta puede hacerse con distintos frutos secos y los resultados variarán, dependiendo de cuál se use.

En primer lugar, se debe considerar qué tipo de fruto seco se va a elegir. La receta funciona con maní, castañas de cajú y almendras, ya que dan como resultado una manteca satinada y cremosa. Las castañas de cajú son la mejor opción cuando se busca máxima cremosidad y pueden usarse en combinación con almendras o maní.

Para que la crema sea suave, el fruto no debe tener piel, ya que esta aportaría un sabor amargo a la preparación. Afortunadamente, hoy es muy fácil encontrarlos ya pelados en el mercado.

Es importante que los frutos estén crudos y sin salar, de forma de poder controlar el grado de salado y tostado que se desea. Cuando estos se cocinan y se procesan tibios, aún más aceites naturales y sabores son liberados.

La miel es el ingrediente recomendado para emulsionar mejor la manteca. Pero se debe elegir una suave, que no tape el sabor propio del componente principal.

Los frutos secos tienen un elevado contenido de grasas, razón por la cual no sonaría lógico añadir una fuente de lípidos extra. Sin embargo, para obtener una crema más suave y cremosa, una grasa secundaria será necesaria. Lo ideal es utilizar una grasa que se mantenga sólida a temperatura ambiente, y por ello, el aceite de coco es una buena opción y una forma de evitar los aceites vegetales hidrogenados.

Instrucciones:

Tostar en un horno a 180º C, 2 tazas de almendras, maníes o castañas de cajú peladas, durante unos 12 minutos, o hasta que comiencen a tomar color.

Colocar los frutos aún tibios en el vaso de la procesadora o licuadora y agregar 1 ½ cta de sal. Procesar durante 1 a 3 minutos.

Esperar unos 10 minutos para que descienda la temperatura.

Agregar 2 cdas de miel y 4 cdas de aceite de coco. Procesar nuevamente por unos 5 a 10 minutos, hasta que se forme una manteca cremosa.

Dejar reposar la mezcla un instante. Luego, despegarla de los bordes con una espátula y agregar 1 cda más de aceite de coco. Volver a procesar por unos 2 minutos.

Probar, corregir sal o miel si fuese necesario, y procesar durante un minuto más.

Colocar en envase de vidrio, tapar, y refrigerar. Se conserva hasta por una semana. Se debe sacar de la heladera un rato antes de consumir.

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Fuente: The Kitchn