Cómo recibir (o no) a la fibra óptica

De a poco, la tecnología que asegura mucho más velocidad de bajada se está expandiendo por Uruguay. Aquí, conozca cada uno de los planes que ANTEL lanzó a comienzos de mes

Desde el 1° de agosto, ANTEL lanzó al mercado nuevos planes que permiten acceder a Internet con mayor velocidad en algunos casos, y que ofrecen una gama más amplia de opciones con o sin restricciones de cantidad de datos que se consumen. De hecho, hay tantos planes para elegir que un consumidor regular de Internet seguramente se cuestionará más de una vez qué plan le conviene más, para lo cual deberá enfrentarse a una serie de datos técnicos que no siempre son sencillos de decodificar.

El cliente regular de Internet tiene un objetivo claro: conectarse a la web. El resto parece ser accesorio, aunque en realidad no lo es si se tiene en cuenta que la decisión de qué plan se contratará puede afectar –positiva o negativamente– la experiencia misma de navegar por Internet.

Antes de decidir cuál es el mejor plan para cubrir sus necesidades, hay que hacerse al menos tres preguntas: 1) ¿Cuánta Internet se “consume” en mi casa? 2) ¿Me da igual tener una velocidad de 10 Mbps o de 50 Mbps? y 3) ¿Cuál es el máximo que quiero/puedo pagar?

Una vez respondidas estas preguntas es necesario descifrar qué implica cada uno de los planes ofrecidos. Entre éstos hay al menos dos cortes que deben hacerse para categorizarlos.

Las tarifas
En primer lugar, está la elección entre tarifas flexibles o tarifas planas. Las tarifas flexibles son planes que varían de acuerdo a cuánto (qué cantidad de Internet) se consume. Cuando el usuario ingresa a www.elobservador.com.uy está en realidad descargando esos datos, un proceso que genera un consumo de Internet. Un usuario que visita sitios web y escribe e mails “gasta” mucho menos que otro que mira videos online o baja archivos pesados (tales como videos o programas). Cuando se lee una noticia en el portal de El Observador, se descargan miles de pequeñas piezas de datos que hacen que el usuario pueda ver las imágenes, el texto, los videos y cualquier otro tipo de información que se incluye en un sitio.

Claro que un texto pesa mucho menos que una foto y ésta menos aún que un video.

En el caso de las tarifas planas no importa tanto cuánto se consume sino qué velocidad de bajada y subida se contrata. Es decir, no importa cuántos videos mire el usuario en Internet, porque estos planes son ilimitados en cuanto a tráfico. Según la velocidad que contrate tardará más o menos tiempo en poder cargarlos y verlos sin interrupciones.

No es lo mismo tener 4Mbps de “bajada” (se llama así al proceso por el cual se baja la información desde la red y se mide en megabits por segundo Mbps) que verlos a 20Mbps.

También incide la velocidad de subida, aunque seguramente no de la misma forma para todos los usuarios. Para la mayoría de las personas que usan Internet no es vital que un archivo –un video, una fotografía– suban a gran velocidad. Pero hay personas que viven del trabajo online y necesitan que un archivo muy pesado suba rápidamente para que esté accesible para su bajada en algún punto del mundo. En esos casos, deben elegir un plan con buena velocidad de “subida”.

Tipo de red
En segundo lugar está la cuestión fibra óptica o cable de cobre. La conexión también tiene mucho que ver con el servicio de Internet que podrá contratar. En términos generales, si su domicilio está o estará en breve conectado a la red de fibra óptica que instala ANTEL, puede elegir entre planes que le permitan navegar por Internet con muchísima más velocidad que si, en cambio, su conexión depende de un cable de cobre. Según datos proporcionados por la presidenta de ANTEL, Carolina Cosse, hasta el momento la fibra pasa por 96.000 hogares de Montevideo, aunque no todos están conectados con la fibra.

¿Cómo saber si en su barrio ya hay fibra óptica? Hasta el momento ANTEL comenzó obras en Montevideo en el Centro, Punta Carretas, Pocitos,  Buceo, Malvín, Carrasco. En el interior se está instalando en Rocha, Paysandú, Mercedes, Tacuarembó, Rivera, Maldonado y Soriano, y en los próximos meses se sumará el resto de los departamentos, explicó Cosse.

El hecho de que la fibra “pase” por la puerta de una vivienda, no significa que el cliente ya esté conectado a ella. Para eso hay que esperar el llamado de ANTEL, que coordina de antemano para que un técnico conecte un cable flexible que traslada la fibra adentro del domicilio, conectada a través de un módem especial.

Este procedimiento no tiene costo para el cliente; luego de la conexión podrá navegar a una velocidad de 30Mbps de bajada durante un mes, para que la pruebe. Hasta ahora la mejor de las velocidades que se podía alcanzar –infrecuentemente– por cobre era de 10Mbps.

Luego el cliente deberá decidir si contrata algún plan de banda ancha que mantenga o incluso mejore esta velocidad.

Quienes ya están conectados a la fibra óptica pueden optar por varios nuevos planes, ya sean de tarifa flexible o plana. En la primera categoría se incluyen planes de 5, 10, 20, 40, 60, 80 y 100 GB de tope, con una velocidad de bajada de 20 Mbps, el doble de lo que hoy se consigue con la mejor de las conexiones de cobre. Los precios van desde los $ 288 mensuales (para el de 5GB) hasta $ 990 para el de mayor tope de tráfico.

Los planes de tráfico flexible permiten “consumir” Internet hasta llegar al tope establecido. Si el usuario lo sobrepasa se empieza a cobrar el consumo por megabit (MB), que ahora pasa a costar $ 0.10 cada uno (de los $0.19 que valía hasta ahora).

Con 5GB de memoria se pueden bajar medio millón de correos electrónicos, pero solamente se podrían ver tres horas y poco más de video en Netflix en HD, o bajar cinco películas calidad DVD. Si usted es de los que consume más de eso, deberá elegir un plan que tenga un tope de tráfico más alto (más referencias en el recuadro). De otra manera deberá pagar cada megabit extra que consuma; si en vez de 5GB consume 6GB, a fin de mes le llegará una cuenta que a los $288 del plan que contrató se le sumarán $100 más por el gigabyte extra que consumió (en un GB entran 1.000 megabits, a $0.10 cada uno). Esto no sería un buen negocio: por $388 mensuales es posible contratar otro de los planes flexibles de ANTEL con tope de 20 GB. Por eso es fundamental que el cliente intente calcular con la mayor precisión posible cuánto es su consumo de Internet, de manera de no generar gastos extra que terminen abultando la factura innecesariamente.

A diferencia de la fibra óptica, la conexión de cobre habilita velocidades de bajada de hasta 10Mbps, aunque esto varía mucho dependiendo de la distancia entre el hogar y el nodo de ANTEL más cercano. Si usted tiene conexión cobre, podrá contratar los mismos planes flexibles que están disponibles para la fibra óptica (5, 20, 30, 40, 60, 80, 100 GB) y al mismo precio, pero no tendrá la misma velocidad de bajada de 20Mbps. ANTEL asegura un mínimo de 2Mbps y un máximo de 10 para las conexiones cobre, y en ese rango puede haber variaciones. La fibra óptica, en cambio, permite proveer una conexión estable, que no varía de la velocidad prometida para cada plan.

Si usted contrató un plan flexible pero finalmente su consumo se descontroló, ANTEL fijó un tope máximo de pago: $ 1.990. Por ejemplo, si contrató 5GB pero consumió 100 GB, la cuenta que le llegará no podrá superar nunca los $ 1.990. Claro que antes de pagar ese tope seguramente le convendrá elegir un plan de tarifa plana, el más caro, de los que no supera los $ 1.600 y que no tiene tope de tráfico.

La segunda categoría de planes son justamente los llamados “planos”, porque no tienen un tope de consumo. Las opciones difieren según la conexión sea vía fibra óptica o cobre. El cliente conectado por el cable tradicional, puede elegir entre cuatro planes que cuestan de $490 a $1.268. El más barato tiene una velocidad de bajada de 2Mbps y el más caro de 10Mbps (que, por pasar por cobre, no son estables).

Si en cambio el domicilio ya está conectado a la fibra óptica, podrá elegir entre nuevos planes mucho más veloces, que se denominan Vera: hasta 30 Mbps de bajada por $ 990 mensuales, hasta 50 Mbps de bajada por $ 1.290 mensuales y hasta 120 Mbps de bajada por $ 1.590 mensuales.

Considerando que buena parte de las conexiones actuales no superan los 4 o 5 Mbps de bajada, compare. Podría ver una película online sin tener que esperar ni un segundo a que se fuera cargando. Podría bajar una película en HD en sólo minutos. Un sitio web se cargaría en milésimas de segundo.

Estas tarifas planas también tienen cierto tipo de límite. Tal como explicó Cosse, ANTEL decidió establecer topes para así beneficiar a la comunidad en general. Si todos los clientes consumen desmedidamente, en algún momento se afectará el tráfico. Por eso, si el usuario contrata el plan de $990, podrá bajar libremente 200 GB de datos. Si supera ese tope podrá seguir consumiendo Internet y no deberá pagar nada extra, pero la velocidad de bajada caerá a 12Mbps. Para el plan de $1.290 el límite es de 250GB y para el de $1.590, se pueden consumir hasta 350GB sin que se vea afectada la velocidad.

BAJANDO CON UN TOPE DE 5 GIGAS

¿Qué se puede hacer, por ejemplo, con un tope de 5GB? Poco, si es que el usuario es un consumidor al menos mediano de Internet. Para tener una idea de esta medida, esto es lo que se necesita para bajar diferentes tipos de información:

Una canción de iTuneS: 2MB
Una foto digital de cámara amateur: 3MB
Una foto digital de cámara profesional: 10MB
Escuchar radio online durante una hora (en Pandora por ejemplo): 27MB
Mirar 1 hora de video con resolución estándar en Netflix: 660 MB
Mirar 1 hora de video con resolución estándar en otra plataforma: 1,67 GB
Una película en calidad media: 700 MB
Una película calidad HD: 1.50 GB

Pistas

Por teléfono. ANTEL habilitará en breve un servicio de asesoramiento personalizado, por medio del cual el cliente podrá consultar qué plan se adapta mejor a sus necesidades. El asesor le realizará un serie de preguntas (por ejemplo: ¿hay adolescentes en su casa?) que le permitirán orientarlo.

En la red. En el sitio web de ANTEL se puede acceder a la herramienta virtual Calculadora de uso, que da una idea aproximada de cuánto se gasta en una casa de acuerdo al material que se consume o descarga de internet.

¿A cuánto ando? Para monitorerar la velocidad de bajada y subida, se puede utilizar alguna de estas herramientas de medición: ADSL Test, Speedtest

Los Técnicos. Los operarios de ANTEL que conectan la fibra óptica llevan chalecos de color anaranjado, con la inscripción 0800 3884. El cliente puede llamar a este teléfono para corroborar la identidad del técnico. La empresa que va construyendo la red deja una carta explicativa en los hogares por donde pasa.
   
   


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