¿Cómo reducir el riesgo de cáncer de mama?

Hay diversos factores, desde la alimentación hasta el tabaquismo, pero expertos consideran que uno de los puntos claves es evitar subir de peso en la vida adulta
Por Jane E. Brody, The New York Times News Service

El miedo al cáncer de mama está muy generalizado, pero muchas mujeres no se dan cuenta de que adoptar hábitos protectores podría mantener la enfermedad a raya. Estos hábitos de los que vamos a hablar también pueden ayudar a prevenir otras enfermedades mortales, como problemas cardiacos y diabetes.

Ciertamente, las mujeres tienen mucha razón en preocuparse por el cáncer de mama. Esta enfermedad es muy común: una de cada ocho mujeres en Estados Unidos la contrae en el curso de su vida. La Sociedad Americana de Oncología calcula que este año se diagnosticarán 252.710 casos nuevos y que 40.610 mujeres morirán de esta enfermedad.

Los exámenes regulares se consideran la forma más efectiva de reducir el número de muertes por cáncer de mama, aunque los expertos siguen debatiendo quién debe de examinarse, con qué frecuencia y a qué edad. Pero casi no se dice nada de lo que pueden hacer las mujeres por su cuenta para reducir los riesgos de contraerlo.

Una de las puntos más importantes que pueden hacer en realidad significa no hacer: no fumar. La incidencia de tabaquismo se ha reducido significativamente en los últimos 50 años. Sin embargo, un estudio realizado durante 10 años con 102.098 mujeres en Noruega y Suecia encontró que, en comparación con las no fumadoras, las que fumaban 10 cigarrillos o más al día durante 20 años o más tenían una tercera parte más de posibilidades de contraer cáncer de mama. Y las que empezaron a fumar a los 15 años tenían 50% más de posibilidades.

Un editorial en The Journal of Clinical Oncology de 2016 señaló que hasta 20.000 mujeres en Estados Unidos siguen fumando pese a tener cáncer de mama. Los autores, la doctora Barbara A. Parker y John P. Pierce de la Universidad de California en San Diego, señalan que las pacientes de cáncer de mama que dejan de fumar pueden incrementar significativamente los beneficios de la quimioterapia y la radiación después de la cirugía.

Otro factor importante que está dentro del control personal es el peso. Conforme aumenta el índice de masa corporal, se incrementa también la posibilidad de contraer cáncer de mama, especialmente si el exceso de peso se concentra en la cintura. Eso se debe a que la grasa abdominal es muy activa metabólicamente y produce factores de crecimiento y hormonas. Una de las hormonas es el estrógeno, que puede estimular el crecimiento de las células cancerosas.

Peso clave

El Dr. Walter Willett, profesor de epidemiología y nutrición en la escuela de salud pública de la Universidad de Harvard, declaró al boletín Nutrition Action en 2010: "Probablemente lo más importante que puede hacer una mujer para reducir el riesgo de contraer cáncer de mama es evitar subir de peso en su vida adulta".

El sobrepeso también reduce las posibilidades de sobrevivir al cáncer de mama, aunque no se sabe si perder kilos después de que se detecta la enfermedad mejora la remisión a largo plazo. Mi opinión: no hay que esperar a que haya evidencias definitivas, ya que deshacerse del peso excesivo también reduce las posibilidades de enfermedad cardíaca, diabetes y muchos otros tipos de cáncer.

En cuanto a la comida, la dieta que más se promueve para proteger al organismo contra la enfermedad cardíaca también es la más efectiva contra el cáncer de mama. Esa dieta hace énfasis en verduras ricas en fibra, frutas y granos enteros; se recomienda reducir los alimentos proteínicos, como las carnes rojas que son ricas en grasas saturadas, y contempla muy pocos alimentos y bebidas endulzados con azúcar. Un análisis reciente de 15 estudios prospectivos descubrió que el menor riesgo de cáncer de mama se encuentra entre las mujeres que más consumen frutas y verduras. Sin embargo, la asociación más fuerte se encontró no entre las mujeres que cambiaron de dieta después del cáncer, sino entre aquellas que comen muchas frutas y verduras desde temprana edad y que siguen haciéndolo de adultas.

Ahora, mi favorito personal: la actividad física. El ejercicio regular no solo ayuda a prevenir este tipo de cáncer y promueve la recuperación después de la enfermedad, sino que también protege contra otras dolencias y ayuda a alcanzar y conservar un peso corporal normal.

El alcohol y el cáncer de mama


Otro factor relacionado con el riesgo de cáncer es el alcohol. Las mujeres que consumen de dos a cinco tragos al día tienen 40% más de posibilidades de contraer cáncer de pecho que las que no beben. De hecho, tan solo una bebida al día puede elevar el riesgo en 7%.

El consumo de alcohol afecta el nivel de hormonas sexuales que incrementan las posibilidades de cáncer de pecho en mujeres tanto premenopáusicas como posmenopáusicas. Entre las mujeres tratadas por cáncer de pecho, consumir alcohol equivalente a tres o cuatro bebidas a la semana eleva el riesgo de recurrencia, especialmente en mujeres posmenopáusicas, con sobrepeso u obesas.


Populares de la sección