¿Cómo revivir el comercio en Dolores después del tornado?

Después de la catástrofe, la economía está paralizada. La Asociación Reconstruyamos Dolores espera transformar en dos años los escombros en una ciudad modelo
En solo tres minutos el tornado en Dolores provocó cinco muertes, dañó a 2.200 viviendas y congeló la economía de la ciudad donde hay más de 100 comercios afectados directamente.

"Es imposible que Dolores pueda volver a ser la misma", asegura a Café & Negocios Giselle Della Mea, encargada del proyecto Reconstruyamos Dolores. Della Mea es fundadora de la firma 3vectores y abanderada en Uruguay de las empresas llamadas B, gestionadas con una mirada social.

Della Mea –originaria de Dolores y que se encontraba en la ciudad en el momento del tornado– utiliza con frecuencia la palabra resiliencia y ahora lo hace a cada rato para definir la actitud que deben tomar los comerciantes en Dolores.

"Los representantes de la ONU decían que la catástrofe era como para haber dejado 100 muertos. Fueron cinco pero los lloramos como si hubiesen sido miles", recuerda Della Mea todavía impactada por los coletazos del tornado que dejó su casa inhabitable.

Además de la ferocidad que destruyó las paredes de los negocios, el viento se llevó en muchos casos el resultado del trabajo de toda una vida.

El nuevo escenario comienza con recesión. Los comerciantes adaptan ahora sus negocios a las necesidades de una ciudad muy distinta a la que era. "El que antes tenía un kiosko, si puede ahora se pone una vidriería porque se venden más vidrios", explica Della Mea.

Otra de las representantes de la Organización Civil, la veterinaria Laura Etchazarreta, añade que para que la rueda de la economía vuelva a girar se trabaja para que todo lo que se necesite para la ciudad se compre en la propia ciudad.

En primera persona

Martín Boero es el dueño de las zapaterías DaPie. Uno de sus tres locales en la ciudad de Dolores fue abatido por los vientos y un video grabado por uno de sus empleados se hizo viral en las redes sociales. Otra de sus tiendas también fue alcanzada aunque con menos intensidad.

Tornado en Dolores Soriano Uruguay zapatería

Boero no estaba presente durante esos tres minutos de espanto que hicieron que sus comercios se mantuvieran cerrados durante 26 días.

Hoy señala que de los 40 locales de la avenida principal, los que están abiertos se cuentan con los dedos de una mano. El suyo es uno de ellos. "Además de que necesitamos trabajar queremos ser un ejemplo para que la gente abra", comenta Boero, que a su vez representa a la Liga Comercial de Dolores.

Los comercios más pequeños fueron los más afectados. "Desaparecieron los talleres, las carpinterías", indica el empresario.

Por la misma línea, Della Mea añade que en Dolores es muy frecuente que los comercios se encuentren en los garages junto con las viviendas. "Así que esa gente se quedó sin casa, sin trabajo y sin ingresos", explica.

Estos pequeños comerciantes serán los primeros destinatarios de las ayudas, aunque Della Mea explica que las soluciones habitacionales que se están implementando –en su mayoría contenedores– no contemplan que existían comercios integrados. Este será uno de los puntos a tratar en próximas negociaciones.

Necesidad de "más aire"

A pesar de que muchas de las empresas agrícolas que "mueven" gran parte de la economía de la ciudad no fueron afectadas, los comercios céntricos están desahuciados.

Para Boero, la ayuda del gobierno al comercio no alcanza y se necesita "más aire". "Se pidió manejar un período de catástrofe de seis meses. No cobrar los vencimientos del BPS y DGI, y eso empezar a pagarlo con un convenio de 30 o 36 cuotas sin multas ni recargos", planteó.


El comerciante argumenta que con la economía paralizada es imposible generar lo necesario para ponerse al día en tan poco tiempo.

Además, recuerda que en la idiosincrasia de Dolores está muy arraigado el crédito de la casa: "A mí se me cae la cara decirle a un tipo que se le voló la casa "estás atrasado" para poder pagar mis impuestos; hay que buscar otra solución".

Para mancomunar esfuerzos, comerciantes doloreños se nuclearon en la organización Reconstruyamos Dolores. Esta asociación civil trabaja en coordinación con el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE) y se encarga de ser un termómetro en el lugar para indicar cuáles son los principales requerimientos y las zonas más afectadas.

Para Etchazarreta, el tornado confirmó que en el comercio todos son imprescindibles. "Empleados y dueños: todos tienen que tirar del carro", apunta.

A 33 días del desastre natural aún faltan dos meses para el fin de la primera etapa que la organización Reconstruyamos Dolores denomina como de emergencia y que tiene una duración de tres meses.

Luego de este primer período de crisis en que la ciudad aún está en carne viva comienza, lentamente, la sanación, que a su vez pasa por la planificación de Dolores como una ciudad modelo.
"Ahí podemos comenzar a soñar la ciudad que queremos y hacer de esta tragedia, una oportunidad", dice Della Mea.

La reformulación y concreción de la nueva ciudad se estima que puede llevar como mínimo unos dos años.

Reconstruyamos Dolores


La Asociación Civil trabaja ahora en paliar las primeras consecuencias que dejó el tornado. Según Della Mea lo más conveniente es la donación de dinero en efectivo para poder destinar los fondos a lo que se necesite con mayor urgencia.

Para asegurar la correcta ejecución de los fondos, la Asociación Civil se divide en distintas áreas de trabajo.

En cada uno de estos rubros trabaja un equipo especializado para aprovechar la profesión u oficio de cada uno de los involucrados. Las áreas de trabajo son: Fondos, recursos, articulación, comunicación, urgencias, legales, arquitectura, salud y educación.

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