Cómo saber si se tiene intolerancia a la lactosa

Antes de auto-diagnosticarse y excluir los lácteos de la dieta, hay que asegurarse si realmente existe una intolerancia e informarse al respecto

A veces sucede que al tomar un vaso de leche o comer un trozo de queso se produce una sensación de hinchazón o malestar estomacal. Sin embargo, esto no significa necesariamente que uno sea intolerante a la lactosa.

La intolerancia a la lactosa es un trastorno caracterizado por una deficiencia en una enzima intestinal llamada lactasa, la responsable de digerir el azúcar de la leche. Como consecuencia de la digestión deficiente, se produce una absorción deficiente y entonces la lactosa no absorbida es fermentada en el colon por sus bacterias, generando gases, hinchazón, dolor abdominal, diarrea, etc.

Desde pequeños, los seres humanos nacemos con la enzima lactasa, ya que se requiere de la misma para digerir la leche materna. Sin embargo, a medida que la alimentación se va diversificando, las cantidades de lactasa van disminuyendo con el tiempo, pero esto no significa que se vaya a desarrollar el trastorno. Cuando no hay cantidades de enzima suficientes para digerir cómodamente la lactosa, se considera que se tiene una intolerancia a la lactosa.

Algunas poblaciones que de por sí son más propensas a sufrirla. Es el caso de las personas de origen asiático, africano y nativo americano. En aquellas de origen europeo del norte u occidente es menos común, pero de todos modos puede ocurrir.

El problema de eliminar los lácteos de la dieta sin razón es que puede tener efectos negativos a largo plazo, como malnutrición por carencia de los nutrientes que estos alimentos aportan como calcio, vitamina D, proteínas y potasio, entre otras consecuencias para la salud. Además, puede suceder que el problema no radique en una intolerancia sino en un síndrome de colon irritable o una enfermedad celíaca, por ejemplo.

Para saber si se es realmente intolerante a la lactosa, por un lado, se debe prestar atención a los síntomas, ya que no se trata de un simple malestar, sino que va acompañado de distensión, gases, diarrea, etc y, por otro lado, deben existir exámenes médicos que lo comprueben.

Finalmente, es bueno aclarar que, si se comprueba una intolerancia, esto no implica necesariamente que se deban dejar de consumir lácteos. Dependiendo de la severidad de los síntomas se podrá:

· Ingerir medicamentos para ayudar a digerir la lactosa

· Tomar leche deslactosada

· Probar consumir lácteos que naturalmente son bajos en lactosa como el yogur o algunos quesos

· O intentar incluir bajas cantidades de lácteos en la dieta combinados con otros alimentos para facilitar su digestión.


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Fuente: Vida y Salud