¿Cómo sacarle provecho a lo mejor del mundo?

Visitar lugares destacados requiere cuidado y planificación de cada mínimo detalle
Si usted está de visita en Florencia, Italia, tiene que ver la mundialmente famosa Galería Uffizi. ¿Pero, por qué? ¿Porque eso es lo que uno hace en Florencia? ¿Por qué usted se siente obligado a publicar una selfi en frente del Nacimiento de Venus de Botticelli?

Esas son razones obviamente terribles. No deberíamos ir a los lugares porque tienen fama mundial; deberíamos ir para apreciar en su totalidad aquello que los hizo tener fama mundial. Sin embargo, eso requiere una visita razonada y bien planeada.

No importa cuán increíble sea la vista desde la corona de la Estatua de la Libertad en Nueva York; no es posible visitarla sin una planificaación seria.
"Los días de mucha actividad, estaríamos hablando de 25.000 personas en una islita y 500 logran llegar hasta la corona", dijo Michael Amato, el principal guardabosques del parque del Monumento Nacional de la Estatua de la Libertad. "En este momento, tenemos todo vendido hasta finales de octubre y principios de noviembre", añadió.

La forma por excelencia para evitar las multitudes es hacer las visitas fuera de temporada. A veces, es posible comprar los boletos con horario varios días antes de ir, y es posible conseguirlos cada vez más en las atracciones más visitadas en todo el mundo. En las Galerías Uffizi, cuestan cuatro euros más (con lo que la admisión sale €16.50) y se evita hacer la fila, aunque no a las multitudes.

Se pueden comprar en el sitio web oficial de las Galerías, en uffizi.it, si es que lo encuentra. Hay un exceso de sitios no oficiales que parecen serlo. Si alguna vez tiene problemas para encontrar un sitio oficial de cualquier atracción, búsquelo en el de una agencia de viajes de su confianza y siga los vínculos.

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Jade McKellar, la directora de experiencias del visitante en el teatro Sydney Opera House, dijo que son demasiados los visitantes que "se paran a tomarse la selfi".

Como muchos sitios, una verdadera visita significa dedicar un día completo, algo que podría no gustarle hacer a un viajero con prisa, pero que debería hacerlo. Es posible que usted quiera añadir a su visita guiada al Sydney Opera House una cena antes de entrar a la función, en el restaurante de comida australiana Bennelong.

Otra razón para apartar más tiempo es: los visitantes se saltan los sitios cercanos menos famosos, pero que igual valen la pena y a menudo son hermosamente complementarios.
Susan Graney, la historia de propiedades sénior en English Heritage que supervisa a Stonehenge, recomendó ir al cercano Museo Wiltshire y al Salisbury, ambos de historia local con exposiciones relevantes sobre Stonehenge, cada uno a menos de 30 minutos en coche, pero que cualquiera se los puede perder si se salió en un recorrido guiado desde Londres.

Mark Thomas, el director del distrito occidental de la Oficina de Parques, Recreación y Preservación Histórica del Estado de Nueva York, recomendó conocer la Niagara Power Vista de la New York Power Authority, una atracción gratuita a 10 minutos de distancia del parque estatal de las cataratas del Niágara.
A veces, la atracción que se pasa por alto es hasta parte del mismo complejo. Damato notó que este año la Isla Libertad atraería a 4,.4 millones de visitantes, en tanto que la el Museo de la Inmigración Isla Ellis atraerá a solo 2,4 millones. Eso es absurdo si se considera que el barco que va a la Isla Libertad también se detiene en la Isla Ellis, lo cual no tiene costo extra.

Algunas recomendaciones finales: sea un visitante activo, participe con los guías, guardabosques o docentes, y explore rincones menos conocidos. Para los monumentos de acceso difícil, considere una ruta alterna más aventurera.
Claro que también se puede dejar de ir a la atracción. Si está harto de los museos para cuando llegue a Florencia, renuncie a la Galería Uffizi y aproveche otras cosas que tiene que ofrecer la ciudad.

Fuente: Seth Kugel - The New York Times