¿Cómo se reparte el precio del combustible en la cadena?

Más del 61% de ese valor se diluye en impuestos y márgenes de intermediarios

Hoy un litro de nafta Súper cuesta $ 42,50 al público. Sin embargo, más del 61% de ese valor ($ 26,06) se diluye en impuestos y márgenes de intermediarios.

Ese litro de gasolina sale de la refinería de La Teja de ANCAP con un valor de $ 16,49, luego hay que sumarle los $ 18,99 de IMESI, $ 5,30 que recibe por bonificación el estacionero, $ 1,13 para las distribuidoras y $ 0,46 para los fleteros.

Luego vienen otros tributos menores como una tasa de la Ursea de $ 0,04, otra por eficiencia energética de $ 0,018 y una tasa de inflamable de la Intendencia de Montevideo de $ 0,11 por litro. En el caso del gasoil, la bonificación para las estaciones baja a $ 3,73 por litro, pero se mantiene igual a la nafta para distribuidoras y fleteros.

El Poder Ejecutivo y ANCAP plantearán un nuevo esquema de distribución y comercialización de combustibles para el próximo año. Según supo El Observador, una de las innovaciones que tendrá el sistema será que la bonificación por cada litro de nafta o gasoil que percibirá cada estación estará atada a su rentabilidad, ya que muchas veces la ubicación geográfica de las bocas de expendio de combustibles tiene un rol clave en los márgenes que puede percibir cada negocio.