Con pala y balde en mano: cómo hacer de un castillo de arena una obra de arte

El balneario es sede del Tercer Encuentro Latinoamericano de Esculturas en la Arena

Aunque a primera vista parecen ser materiales muy distintos, la arena puede trabajarse como el mármol. Se moja, se humecta y se la comprime hasta que quede como un bloque. A partir de ahí, los escultores sacan a relucir su creatividad y esculpen las figuras más variadas.

Desde el 28 hasta el 31 de enero, Marindia (Canelones) es sede de una muestra de obras de arte realizadas con arena por escultores de Uruguay y otros países de América Latina, en el Tercer Encuentro Latinoamericano de Esculturas de Arena. El evento es llevado adelante por la organización Por Amor al Arte, a cargo del escultor Dumas Teixeira.

Teixeira es egresado de la Escuela de Artes y Artesanías Pedro Figari, dependiente de la UTU, y organiza el encuentro desde la primera vez. El escultor contó a El Observador que la mayoría de los uruguayos que participan no son escultores, sino aficionados al arte en arena. Otros, por su parte, estudiaron en la escuela de Bellas Artes o en la UTU. "Cualquiera puede acercarse", puntualizó.

Realizar una escultura de un tamaño mediano puede llevar varias horas. Y cuanto más grande es, el trabajo llega a insumir días de esculpido. Se calcula que por cada escultura se utilizan, en promedio, 10 metros cúbicos de arena, unos 10 mil litros.

Si bien parecería que un trabajo en arena puede durar menos de lo que lleva su armado, la comprensión y el uso de arena humectada hacen que las esculturas permanezcan en pie por más tiempo. La semana pasada, dos extranjeros que llegaron al encuentro realizaron una sirena y un personaje de la mitología maya. Ambas obras siguen allí, para ser observadas.


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