Con riego es otra cosa

Un emprendimiento en el que accionan cuatro cooperativas, siete productores, el MGAP y el INIA permitió apreciar el valor del riego
Por Juan Samuelle, enviado a Colonia

Si para algo sirvió la ausencia casi total –y para muchos ya desesperante– de lluvias que se ha dado en las últimas cuatro o cinco semanas en los campos uruguayos fue para comprobar el valor que tiene la disponibilidad del riego.

Lo está comprobando cada uno de los productores que poseen la tecnología (y los que no).

Y lo pudieron apreciar unas 150 personas que el jueves 4 de febrero participaron en una jornada de actualizacón técnica sobre riego en cultivos y pasturas, en Colonia Valdense.

En esa zona, desde inicios de esta década, se activó un proyecto para potenciar la producción de forraje con riego suplementario en sistemas lecheros, en el que actualmente están involucrados siete productores.

Esta iniciativa es promovida por cuatro entidades cooperativas: la Cooperativa Laboratorio Veterinario de Colonia, la Sociedad de Fomento Rural Colonia Suiza, la Cooperativa Ruralista Agraria del Departamento de Colonia y la Sociedad de Fomento Rural de Colonia Valdense.

También se involucraron, con diversos respaldos y aportes, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

La jornada consideró la visita a dos predios, el del productor Ronald Ricca –donde se observó el riego por aspersión en alfalfa– y el del productor Daniel Robert –donde se apreció el riego por aspersión en una pradera de festuca y trébol rojo–.

Posteriormente, en la sede de Sofoval, se produjo un intercambio de conceptos sobre todo lo que se había conocido y hablado en ambos establecimientos.

El día previo, en el marco de esta actividad, pero en ese caso en Dolores, Soriano, se había realizado una jornada sobre actualización en riego de cultivos y pasturas.

El involucramiento del INIA en este emprendimiento lleva ya dos años, destacó Claudio García, responsable de los temas de riego en el instituto. Además de un conjunto de conocimientos fruto de sus desarrollos de investigación, "lo que aportamos es el monitoreo y seguimiento de esos predios", explicó.

Se evoluciona a un uso más eficiente de los recursos energía y agua que hay en los predios.

Añadió que "esta experiencia es muy buena para nosotros, porque de primera mano tenemos el problema, la aplicación de la tecnología y enseguida el feed back de lo que está pasando", permitiendo gracias a la presencia "día a día" del técnico de las cooperativas ir aplicando los ajustes y cosechando las conclusiones.

El ingeniero agrónomo García dijo que es claro que los productores están evolucionado, "con un uso más eficiente de los recursos energía y agua que hay en el predio", ajustándose mejor la operativa a la realidad de cada productor, algo que se aprecia a corto plazo, a diferencia de cambios positivos en el potencial de las pasturas que se pueden comprobar a más largo plazo.

Dos interrogantes



También señaló que es muy sencillo darse cuenta que hoy está haciendo falta el agua, "pero lo que muchas veces no sabemos es cuándo empezar a regar, cuál es el momento más adecuado, y al mismo tiempo cuánta agua aplicar, no solo por la necesidad del cultivo sino por la capacidad del suelo de almacenar".

Esas son dos preguntas clave que la investigación "está ayudando a responder mediante muestreos predio por predio".

García reflexionó, por último, que "esto es una apuesta fuerte del instituto, de hace un par de años, es algo que queremos potenciar en el próximo plan estratégico, transferir directamente la tecnología a los técnicos que están en el medio y recibir el feed back de cómo fue la aplicación de esa tecnología y poder, de esa manera, renovar nuestras líneas de investigación".

Alicia Waller, la agrónoma que por las cooperativas acciona en el proyecto de riego multipredial, recordó que el mismo es una iniciativa de las cooperativas que logró un respaldo del MGAP, en el marco de los denominados Proyectos de Fortalecimiento Institucional, incluyéndose al INIA como instituto de investigación con el cual el ministerio trabaja en los temas de riego.

El área evaluada, indicó, está entre el río Rosario, el arroyo Cufré y la ruta 1.

"Ingresé para evaluar a los productores que estaban regando, cómo lo hacían y qué información solicitaban", indicó, en una experiencia que comenzó hace dos años. "La evaluación seguirá todo el año", anunció.

"Lo que hago es llevar el sistema Irriga, el que maneja INIA, a las recomendaciones de los productores. Por ahora la situación es buena, este año se está regando, el año pasado no se regaba por las condiciones climáticas", agregó.

Buenos datos productivos



Remarcó que los datos productivos son muy buenos, aludiendo a números de pastoreos y cortes de praderas: "por ejemplo, en un sudan plantado en octubre ya se acumularon cinco pastoreos. Y los maíces todavía no se han picado para silo, pero están teniendo muy buenos resultados", citó.

Gervasio Finozzi, agrónomo de la Unidad Agua y Ambiente de la dirección de Recursos Naturales Renovables (Renare) del MGAP, aportó que "la evaluación es muy buena, se van concretando pasos en el proceso de incorporar riego en esos sistemas de producción".

Explicó que "desde 2011 se viene trabajando con las cuatro cooperativas, primero en un estudio muy macro, de un área más grande y con inversiones muy importantes, concluyendo luego las cooperativas y coincidiendo nosotros en que era positivo disminuir la zonificación, con inversiones menores, en subsectores".

Un insumo más



"Lo más relevante es que, en los sistemas de producción lechera que recorrimos, hay un 3% del área regada que les permite mantener y en algunos casos aumentar la producción, la cantidad de vacas en ordeñe, mantener su base forrajera dándole estabilidad a su sistema de producción", dijo.

"Es un insumo más, como dice el ministro, que refuerza y asegura la producción permitiendo en el largo plazo planificar de otra forma", subrayó.

Complemento diciendo que "n los sistemas en los que no hay riego la cantidad de vacas en ordeñe aumenta o disminuye, lo que repercute en los ingresos; en estos establecimiento hay un pulmón, un área con riego, con mayor o menor complejidad, que les asegura una planificación en su sistema de producción lechera que generan sus reservas, sus comidas, para pastoreo directo o forraje.

Finozzi informó que por iniciativa del MGAP se trabajará en sensibilizaciones a los productores sobre la adopción del riego, dándole las herramientas para que tengan un diálogo con técnico formulador de proyecto.

El objetivo es "que así se les informe sobre las demandas de los cultivos, por ejemplo, pero sobre todo que sea algo que el productor lo pueda usar, no que después no pueda por un tema de costos, que sea aplicable, con un costo acorde a su sistema de producción, que no termine con un cañón arrollado en el galpón, que sean sistemas utilizando agua subterránea o pequeños embalses estratégicos con poca inversión y mano de obra que puede ser familiar, lo que les permitirá ir conociendo la tecnología, con menos errores, agarrando confianza y cosechando beneficios sin mayores riesgos en la inversión, asegurando mucho la base forrajera".

El valor del riego "nadie lo puede discutir"



El establecimiento de Daniel Robert está en el paraje Rincón del Rey, a 5 kms de La Paz y a 7 kms de Colonia Valdense. El área total es 89 has. En 3 has posee riego, en el que invirtió en 2010. Le costó alrededor de US$ 2.500, sin contar el valor del pozo, que ya existía, es más, ese pozo tiene como 60 años y dado su excelente aporte parece no tener límites.

Tras subrayar el respaldo que le dieron en su momento Prolesa y Conaprole, más la ayuda de los técnicos Omar Lista y Álvaro Ferreira para establecer el proyecto, dijo que usa una bomba de tres caballos para regar con el sistema Irripod Flexible, de ocho tortugas. Es un equipo de Nueva Zelanda que en muy pocos minutos, utilizando un cuatriciclo, lo traslada con poco esfuerzo.

Posee 103 vacas en ordeñe, llegará pronto a 130 y ahí quedará, "crecer más sería jugársela demasiado", considerando el actual escenario.

Remite a Conaprole, siguiendo una tradición que hace décadas inició su padre. Para la genética usa toros de alta calidad y cuenta con el asesoramiento de Urchitano. Cría los machos y los comercializa con 250 kilos a invernadores de la zona.

Si bien se ha visto tentado a regar en otra zona del campo, no se animó, "sería muy arriesgado", considerando la inversión necesaria.

"Con el riego las pasturas se mantienen mejor. En diciembre con esa pradera con riego mantuvimos a las vacas en 23,7 litros", explicó.

"Nadie puede discutir lo que ayuda el riego", reflexionó, y valoró el seguimiento del INIA para ser más eficiente en la aplicación de la tecnología.

Robert se mostró sorprendido por la cantidad de gente que lo visitó, "el ánimo no es el mejor, pensé que iban a venir 10", pero fueron como 150.

No más comprar fardos de paja en el verano



Ronald Ricca posee su establecimiento en el paraje Colonia Española, a 11 kms de Colonia Valdense. Allí con su familia produce leche y con ella elabora queso fresco, tipo Colonia, "y por suerte estamos mejorando mucho la calidad del queso", resaltó.

Son 32 has en las que para progresar "ahora estamos aprendiendo a regar con el INIA".

Contó que empezó con regadores de jardín, después avanzó a los cañones (que ahora están guardados en un galpón) y ahora lo hace con tortuguitas, "siempre inventando alguna cosa para hacerlo bien", destacó.

Actualmente está regando 1,2 has de alfalfa, en una experiencia que cuenta con el monitoreo del INIA para maximizar el uso del agua, dijo. Utiliza una bomba de 1,1 hp y riega con cinco tortuguitas. "Alicia Waller es la encargada del proyecto, ella nos invitó a participar para aprender a regar y nos interesó mucho", expresó.

Tiene además un segundo sistema, con un caudal de 10 mil litros hora, una bomba de 2 Hp y siete tortuguitas.

Ricca, por la baja de precios en el sector, ajustó el sistema productivo y bajó a 27 vacas en producción, "con un sistema más pastoril para que los números cierren, porque vivimos de esto, no hay otra entrada".

Está obteniendo un promedio de 19 litros por vaca al día y en estos momentos de ausencia de lluvias "el riego es como tener un seguro, no vas a hacer maravillas, pero sin dudas te saca adelante".

Recordó que el 15 de febrero de 2011 "seis tortugas, 300 metros de manguera, un par de acoples y otras cositas me costaron US$ 2.000 y US$ 3.000 más me costaron el pozo, la bomba, unos cables y unos postes".

Un año antes, en una sequía, tuvo que comprar 100 fardos de paja en el verano por más de US$ 5.000. Ahora, con riego, lejos está de esas inversiones inesperadas que lo hicieron trabajar varios meses sin ganancias.

Y si bien empezó a mover el sistema de riego con un viejo motor Suzuki, de una plataforma, los beneficios de la inversión le permitieron mejorar y, por ejemplo, adquirir un cuatriciclo "con el que en solo 10 minutos cambio el riego de lugar, sin mucho trabajo".

Los números



Una de las informaciones que se expusieron fue el análisis del costo energético del sistema de riego del predio de Ronald Ricca. Con tarifa doble horario, riega en el horario más económico con una bomba de 1,1 Hp, una profundidad en el pozo de 24 metros y una distancia del pozo al punto más próximo de la chacra de riego de 117 metros y de 307 metros al más lejano; requiere 14 horas para regar 6 mm/ha. El cálculo estableció el pago de $ 830 de costo energético para aplicar 154 mm en una ha en un mes y de $ 5 para aplicar 1 mm en una ha por mes.

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