Condena a soldado que asesinó a un palestino divide a Israel

Políticos lo defienden, altos mandos lo reprueban y Netanyahu pide indulto
La condena por homicidio al soldado israelí Elor Azaría, que mató de un tiro en la cabeza a un palestino cuando estaba en el suelo inmovilizado, provocó ayer gran tensión en Israel, dividido entre los que lo apoyan y quienes creen que debía ser castigado.

Durante las cerca de tres horas de lectura de la sentencia, cientos de defensores del soldado protestaron fuera del tribunal militar en Tel Aviv contra su enjuiciamiento, entre gritos contra los árabes y sectores de izquierda.

La corte emitió una dura decisión unánime en la que descartó uno a uno los argumentos de la defensa y consideró probado que la víctima no suponía amenaza alguna y el soldado no tenía motivos para disparar y lo hizo aún sabiendo que mataría.

"Su motivo para disparar fue que sentía que el terrorista merecía morir", señaló la presidenta de la corte, Maya Heller.

El juicio contra el soldado en un tribunal militar había comenzado en mayo y durante este tiempo numerosos políticos conservadores lo habían defendido, a pesar de que altos mandos militares condenaran su actuación.

De hecho, el primer ministro Benjamin Netanyahu, se manifestó ayer públicamente en favor de solicitar el indulto para el soldado. Incluso llamó al padre del soldado para transmitirle su simpatía.

Se espera que la sentencia sea notificada en las próximas semanas, pero podría enfrentar hasta 20 años de prisión.

"Un veredicto justo para mí, sería parecido al que reciben nuestros hijos: cadena perpetua, sin liberación anticipada", dijo a la prensa en Hebrón Yusri al Sharif, padre del palestino muerto. La jueza Heller tardó más de dos horas y media en leer el fallo, en el que criticó duramente la argumentación de los abogados de Azaria.

En nombre de los tres jueces del tribunal, Heller dijo que no había ninguna razón para que Azaria abriera fuego puesto que el palestino no implicaba peligro alguno. La jueza calificó el testimonio de Azaria de "cambiante y evasivo".

La conducta del soldado cambió drásticamente cuando la jueza leyó el veredicto.

Vestido con un uniforme militar verde, el militar había entrado en la sala sonriendo mientras que sus familiares y simpatizantes le aplaudían. Pero más tarde, cuando la jueza leyó el fallo, tanto él como sus familiares se mostraron abatidos.

Azaria tenía 19 años cuando se produjeron los hechos, en marzo del año pasado, en la ciudad de Hebrón, en Cisjordania ocupada.

El caso saltó a la arena pública cuando el 24 de marzo se publicó un video de los hechos, que se difundió rápidamente por internet.

En el video, filmado por un activista palestino de la ONG de defensa de los derechos humanos B'Tselem, aparece Abdul Fatah Al Sharif, de 21 años, en el suelo, después de que le dispararan junto a otro hombre tras haber herido levemente a un soldado con un cuchillo unos minutos antes, según el ejército.

La imagen muestra cuando Azaria le disparaba en la cabeza sin que se hubiera producido ninguna provocación aparente. Los abogados del soldado arguyeron que este pudo pensar que el palestino portaba explosivos, pero otros afirmaron que ya se había comprobado que no los llevaba.

Esta sentencia "no debe hacer olvidar el aparato puesto en marcha por la justicia militar israelí, que pasa su tiempo ahogando los casos de palestinos muertos o heridos por miembros de las fuerzas de seguridad sin rendir cuentas", reaccionó Amit Gilutz, portavoz de la ONG.

Decenas de manifestantes protagonizaron incidentes con la policía en las inmediaciones del cuartel general militar de Israel en Tel Aviv, donde se anunció el veredicto.

Portaban una pancarta que rezaba: "El pueblo de Israel no abandona a un soldado en el campo de batalla".

El incidente desencadenó un intenso debate. Algunos políticos conservadores pidieron su exculpación. "Este juicio no debería haber tenido lugar", declaró la ministra de Cultura, Miri Regev. "Es nuestro hijo", argumentó.

En tanto, el ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, declaró que estaba en contra del veredicto pero que éste debía ser respetado e instó a los políticos a dejar de atacar a las instituciones de seguridad.


Fuente: Agencias

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