Consumidores más dispuestos a comprar por la baja del dólar

Aumenta la preocupación por el empleo
La baja del dólar y la inyección de liquidez que implicó el cobro de aguinaldos en junio llevaron a los uruguayos a relajar algunas de las restricciones impuestas en el consumo en los últimos tiempos. Aunque los hogares miran con creciente pesimismo la evolución de sus finanzas personales, preocupados por la reducción de la cantidad de puestos de trabajo en el mercado laboral, los aumentos salariales más moderados y el incremento de los precios, en junio hubo una significativa recuperación de la propensión a consumir.

Los resultados surgen del sondeo mensual que realiza entre los consumidores locales la Cátedra Sura de Confianza Económica de la Universidad Católica y Equipos Consultores.
Durante el relevamiento de junio, el indicador agregado de confianza del consumidor se mantuvo prácticamente estable –con un aumento de apenas 0,4% respecto a mayo–. Sin embargo, cuando se miran los distintos indicadores que componen el índice, se advierten cambios significativos durante el último mes.

El más significativo tiene que ver con la predisposición a la compra de bienes durables. Luego de cuatro meses de caídas consecutivas, ese indicador mostró una recuperación de 10,3% respecto a mayo. Según los técnicos a cargo del informe, "la recuperación del mes podría responder, además de a un nuevo fortalecimiento de la moneda uruguaya, a la estacionalidad que pauta el cobro de los aguinaldos".

Buena parte de la mejora de la propensión a la compra de bienes durables se explicó por una mayor inclinación a la compra de casas y autos, que había tenido una fuerte caída en el inicio del año. El dato coincide con una mejora en el poder adquisitivo de inmuebles que tienen los hogares montevideanos.

El indicador de capacidad de consumo de inmuebles elaborado por la Unidad de Análisis Económico de El Observador –que releva el precio de oferta de la vivienda en Montevideo y lo compara con la evolución de los salarios–, aumentó por tercer mes consecutivo en junio (0,5%). Durante el segundo trimestre del año el aumento del indicador fue de 4%.

Pese a la mejora en la predisposición a comprar bienes durables, los uruguayos siguen aumentando el pesimismo respecto a la evolución de sus finanzas personales, según señala el informe de la Cátedra Sura de Confianza Económica. Eso está asociado al deterioro de las perspectivas respecto al mercado laboral.

Las expectativas de desempleo entre los consumidores locales tuvieron un aumento de 21,4% en el promedio del primer semestre de 2015 al compararlas con igual período del año pasado. En la misma línea, el indicador de expectativa de los consumidores respecto a los ingresos de la familia se contrajo 14,3% durante el mismo período.