Controles para niños en You Tube: un reino mágico con muchos cucos

La Generación C, como Google llama a los youtubers, consume más contenidos allí que en cualquier otro lado. ¿Cuánto sabemos de sus hábitos y cuánto podemos prevenir?

A veces los padres somos inocentes y los somos completamente conscientes de que es la posición más cómoda que podemos adoptar. Cuando ve a su hijo consumiendo video tras video en YouTube -series, tutoriales de juegos, clips de música, cómo hacerse la trenza en espiga y mil más- pensamos que es una nueva forma de consumir medios. Y no nos preocupamos mucho más allá de eso.

Es verdad: YouTube es una nueva forma de consumir medios para un rango amplio de edades cuya base cada vez se acerca más el nacimiento mismo de un niño. Pero en nuestra inocencia cómoda estatégicamente olvidamos que si cada mes se miran más de 6.000 millones de horas de videos en esta red social, nuestros hijos tienen una gama casi infinita de opciones para hacer, entre las cuales un montón no se adaptan ni de cerca a los que sus mentes puede o deben procesar.

Para bajar a tierra este número demencial, calcule que 6.000 millones de horas de video son una hora por cada habitante de este planeta. Y si en cada minuto se suben 100 horas de nuevo contenido de video a YouTube, como sucede según cifras oficiales de la compañía, nuestra inocencia debería dejar de engañarnos cómodamente y despertar ante la inmensidad de contenidos a los que tienen acceso nuestros hijos

Algunos son una maravilla: documentales sobre animales y la naturaleza, videos educativos que enseñan desde cómo programar hasta como cocinar, series divertidas adecuadas a cada edad y un enorme etcétera en el que los más chicos se han vuelto expertos a la hora de ubicar videos que tengan que ver con sus gustos.

Pero en el universo mágico de YouTube también hay violencia extrema, discriminación y faltas de respeto, bromas denigrantes y aún no mencioné al cuco sagrado que suele asustar más que nada: desnudez y, al menos por un rato, algo de pornografía soft.

Los sistemas de control de YouTube son muy buenos, pero fallan, en general porque quienes suben estos videos ya saben qué trucos usar para que fallen. Las horrendas imágenes de decapitación que el Estado Islámico ha colgado en YouTube en los últimos tiempos duraron pocos minutos antes de que fueran eliminadas, pero lo suficiente para que alguien los descubriera, reprodujera y replicara. ¿Por qué no podría haber sido tu hijo?

Google, la empresa “madre” de YouTube, sabe que los niños y adolescentes ya no son su futuro sino su constante y sonante presente. Por eso estudian al dedillo sus hábitos de consumo, crean canales especiales para ellos y hasta producen investigaciones académicas en las que a esta generación de youtubers se les llama Generación C; los nenes y adolescentes de esta generación inventada por Google se Conectan con su Comunidad, Crean y hacen Curaduría (de ahí la C en su denominación). Ya se sabe mucho sobre ellos pero lo innegable es que cada vez consumen más video en YouTube y otros sitios sociales, y lo hacen en su celular, tableta, a veces en la computadora y hasta en la TV conectada a Internet.

Tómese un minuto para recordar qué hizo su hijo ayer cuando llegó de la escuela: ¿se puso a mirar los dibujitos en la tele o abrió la tableta o computadora y se conectó a YouTube?

Y si ya comprobó que el niño vive en el reino “mágico” –y como tal ambivalentemente beneficioso y peligroso- de YouTube, ¿Qué está haciendo usted para educarlo y así, intentar, protegerlo?

Aquí algunas sugerencias bajo la advertencia general de que en Internet nada se bloquea del todo y no hay filtro humano ni prohibición total que impida que un niño, si se empeña, vea lo que quiera.

1)    Activar el modo de seguridad en los navegadores de los diferentes dispositivos y en la cuenta que use el niño para ingresar a YouTube.
El modo de seguridad oculta los videos que puedan incluir contenido inapropiado denunciado por usuarios de YouTube, en general videos que contengan violencia, desnudez y discriminación. Se activa ingresando a YouTube y, en la parte inferior del sitio web, cliqueando en el botón Seguridad.

Una vez activado el modo funcionará para ese navegador en el que fue habilitado (por ejemplo, Chrome o Mozilla), por lo cual el papá en cuestión debería hacer el mismo procedimiento en todos los navegadores instalados en la computadora de su hijo o en la PC familiar. Otra opción es activar el modo seguro pero luego de loguearse a la cuenta de YouTube (que es la misma que se usa para Gmail y el resto de los productos de Google), lo que hace que cada vez que se use esta red social de videos desde esa cuenta los filtros se activen, no importa desde qué dispositivo.

Con este sistema también se eliminan los comentarios negativos o que incluyan términos filtrados. YouTube también controla así los videos relacionados que se ven a la derecha cuando se está mirando un video, o los videos recomendados que aparecen al final de la reproducción de un video, que suelen ser anzuelos infalibles que el niño sigue para continuar mirando.

El sistema de Búsqueda Segura (Safe Search) también se puede habilitar en móviles o tabletas. Para eso hay que ingresar al navegador que use en su celular ( en general Safari o Chrome), ir a google.com/preferences, elegir Filtros de SafeSearch y elegir el nivel de filtro que se desea establecer. Luego hay que Guardar Preferencias y queda pronto para ese celular o tableta.

También es posible activar esta función en la app de YouTube, que está disponible para todas las plataformas móviles: Android, iOS y Windows Phone. Hay que ir a Ajustes, luego ir a Búsqueda y allí seleccionar “Filtro de búsqueda segura”, para luego elegir entre filtro moderado o estricto.

Si su hijo –como lo confirman los datos de consumo- mirá más videos en YouTube en su tableta o en su celular que en la PC, este es un paso ineludible. Claro que será capaz que desarmar ese filtro, pero tal vez tenga suerte si usted le explica que esas son las reglas de juego y que si lo desactiva habrá consecuencias. Explique también por qué considera que a su edad es bueno usar este tipo de filtros.

2)    Crear listas de reproducción con material recomendado para cada hijo, según edad y gustos.
Esto requiere de paciencia, algo de conocimiento de YouTube por parte del padre (es fácil, aquí le explican cómo crear una lista de reproducción) y sobre todo de pedagogía. El niño que quiere romper las reglas lo hará, porque nada lo obliga a mirar la lista de reproducción de El llanero solitario que le armó su padre, o la de videos de superhéroes, o la de cortos de Lego o cualquier otra que el bien intencionado progenitor hizo con tanto amor y esperanza.

Para que lo haga el padre debe entrenar al niño, es decir educarlo, para que sepa que esa es la forma en que se espera que use YouTube. Y que si no usa esta red social de esa manera –al menos durante un tiempo, mientras que no tenga la edad suficiente para comprender algunas cosas- entonces directamente se le prohibirá el ingreso. Esta es una medida extrema que no debería tomarse, porque cuesta más controlar la prohibición que establecerla. Y además, cualquier padre de un niño de no mucho más de cinco años sabe que el NO dictatorial solo se respeta por un tiempo y suele terminar en la rebeldía inevitable de probar lo que se le prohibió expresamente.

Si el niño en cambio entiende que esta manera de consumir YouTube a través de listas de reproducción “está buena”, seguramente aceptará hacerlo. Una buena práctica es que esas listas se creen conjuntamente entre niño y padre, con sugerencias compartidas. El papá o mamá, por ejemplo, puede generar una lista de Pepa Pig que dure media hora, con lo cual no solo le estará restringiendo contenidos sino diciéndole a su hijo que luego de esa media hora permitida tendrá que buscar otra actividad fuera de YouTube.

3)    Bloquear ciertos canales a los que el niño no podrá acceder
Si se detecta que el niño está mirando un video atrás de otro sobre robos, por ejemplo, esas filmaciones de cámaras de seguridad de las que abundan, es posible bloquear uno o más canales. Para eso hay que instalar una extensión que funciona tanto para Chrome como para Firefox (no encontré su equivalente para Explorer, aún), que se llama Video Blocker. Se puede descargar aquí para Chrome y aquí para Mozilla
Una vez que está instalada se pueden bloquear canales de YouTube de dos maneras

-Posicionar el mouse sobre la miniatura que muestra el video, cliquear con el botón derecho y presionar sobre el ícono de la extensión Video Blocker que dicen “Block videos from this channel” (bloquear videos de este canal).
-Si lo que se desea es bloquear muchos canales (por ejemplo, todos los de noticias en caso de que el padre no quiera que su hijo consuma este tipo de contenidos), hay que presionar sobre el menú de Chrome, ir a Más Herramientas y desde allí a Extensiones. Ubique la de Video Blocker y presione en Configuración. Allí puede agregar tantos canales como quiera, que se sumarán a una lista a la que no se podrá acceder mientras navega por YouTube. Confieso que me gustaría usar este método para bloquear TODOS los canales de gamers que pasan horas contando como juegan; su voz y risotadas me crispan, pero debo reconocer que salvo por la tontera de que mi hijo se “cuelga” demasiado tiempo viendo estos videos, son en general inocuos.

4)    Usar la aplicación Hometube para celulares y tabletas Android
Esta aplicación que solamente funciona para el sistema operativo Android, permite que los padres configuren qué videos puede o no puede ver su hijo. Claro que no es estrictamente YouTube, sino una app que se alimenta de YouTube, así que tiendo a pensar que sera sobre todo efectiva para los más chicos, siempre y cuando la app de YouTube no esté instalado en la tablet o celular y siempre y cuando no sepan ya como ingresar en el navegador la URL de YouTube.

El padre puede elegir entre una serie de videos recomendados para niños o puede personalizar lo que su hijo verá a través del menu de Ajustes, que puede ser “tracando” para que el pequeño no accede a él.

5)    Para los más chicos, pero muy chicos, enseñarles a usar otros sitios de videos
Uno de ellos es Kideo, un sitio web que solo permite elegir entre video estrictamente producidos y pensados para niños. Como en el caso anterior, solo funciona durante cierta edades.

6)    Evitar que lean los comentarios
Si bien el sistema de Seguridad que se puede activar en YouTube ya mejora la experiencia de los comentarios, un área de esta red que suele estar plagada de groserías, discriminaciones y muy malas intenciones, hay una extensión de Chrome que directamente elimina todos los comentarios. Se llama Hide YouTube Comments (Esconde los comentarios de YouTube) y es gratuita. Basta instalarla y desaparecen.

7)    Monitorear al niño para comprender sus hábitos de consumo de videos y sugerir “retoques”.
Es la medida más sencilla y al mismo tiempo la más complicada, porque no hay que tocar ningún botón ni generar ninguna compleja regla de seguridad, pero sí dedicar tiempo y paciencia, ambos bienes escasos en la vida moderna. Los que estudian el comportamiento de los niños frente a todas estas pantallas que invaden nuestras vidas, dicen sin embargo que es la única regla infalibre: mire lo que ellos miran en YouTube, intente preguntar y comentar con sus hijos sobre los videos que les llamaron la atención, les sorprendieron o los asustaron incluso. Solo de esta manera comenzarán padres e hijos a transitar un camino repleto de buenos contenidos, pero también de amenazas imposibles de eludir por completo pero si de restringir hasta que sea oportuno.


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