Convención republicana empezó con división y reclamos a Trump

Opositores dentro del Partido Republicano reclamaron con abucheos y gritos
Los delegados opositores a Donald Trump realizaron una breve pero ruidosa protesta ayer en Cleveland durante el primer día de la Convención republicana que debe investir al multimillonario como candidato de los conservadores a las elecciones presidenciales estadounidenses. El hecho, que incluyó un cruce de gritos con dirigentes que apoyan a Trump, mostró la división interna del Partido Republicano, en el que todavía existen resistencias sobre el empresario.

Furiosos tras el rechazo por aclamación de una moción que buscaba modificar las reglas internas de la convención, el ambiente en el complejo Quicken Loans Arena se tensó cuando opositores y seguidores de Trump se enfrentaron en un duelo de eslóganes, gritos y silbidos, en una nueva muestra de las profundas divisiones que suscita la candidatura del polémico magnate.

Durante un voto de rutina para adoptar el reglamento de la convención, los delegados anti Trump expresaron su molestia, al silbar contra los dirigentes republicanos que pretendían conseguir una aprobación sin votación. Los delegados rebeldes pedían en cambio una votación, que habría puesto una cifra a la desunión en el seno del partido.

Pero el director de debates golpeó implacablemente su martillo, ignorando las objeciones de los opositores. "Así es que se comportan las camisas pardas", dijo entre dientes a la AFP, Gordon Humphrey, quien había entregado una solicitud oficial, firmada según él por delegaciones de nueve estados, para reclamar un voto formal sobre las reglas internas.

Además, un grupo de veteranos del partido, que están preocupados por el carácter de Trump y sus políticas, se mantuvieron al margen de la convención.

En una clara muestra de la división entre los republicanos, figuras de la talla de Mitt Romney y el senador John McCain, los candidatos del partido para las elecciones de 2012 y 2008, y miembros de la familia Bush, no irán a Cleveland para distanciarse de Trump.

Pese a lo ocurrido ayer y al distanciamiento de otras figuras republicanas, los principales aliados del precandidato republicano confían en que al final de la Convención lograrán frustrar la rebelión interna que apuntaba a negarle la nominación al magnate neoyorquino, informó Reuters.

Aumentan la seguridad

La Convención Republicana se blindará con 3.000 agentes de casi todas las ramas de Departamento de Seguridad Nacional, incluido el Servicio Secreto y el FBI, además de policía local estatal y personal del gobierno federal.

Vallas, muros de hormigón, helicópteros, perros, francotiradores y hasta agentes en bicicleta con protecciones en todo el cuerpo comenzaron a calentar motores ayer para que los próximos tres días transcurran sin sobresaltos.

El ataque del domingo en Baton Rouge (Luisiana), que dejó tres policías muertos sobrevuela la reunión, cuyo tema para el primer día será la seguridad. Trump busca posicionarse como alguien que puede garantizar la tranquilidad de los estadounidenses.

Pero si Trump quiere unificar al partido, deberá encontrar la manera de proyectar autoridad sin referirse en sus particulares términos a temas como inmigración, delito y seguridad, algo que lo aleja de muchos votantes, incluidos republicanos.

El jefe de la Policía de Cleveland, Calvin Williams, aseguró ayer en rueda de prensa que la seguridad no se verá alterada tras la muerte a tiros en Baton Rouge, diez días después del asesinato a tiros de otros cinco policías en Dallas.

No obstante, Williams confesó que se intentó suspender el derecho a portar armas en lugares públicos, que defiende el estado de Ohio, en las inmediaciones de la Convención, pero tras un análisis legal declinaron la posibilidad.

Se espera que Trump, de 70 años, acepte la nominación el jueves por la noche tras ser formalmente elegido hoy, según la agenda prevista.

Fuente: Agencias

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