CPA corrige a la baja proyección de crecimiento para año próximo

Destacan deterioro de las expectativas para Brasil y Argentina
Aunque la economía uruguaya terminará el 2016 con un desempeño mejor a lo que se preveía a comienzo de año, las condiciones internacionales desafían la continuidad de la recuperación para 2017. Ayer durante una conferencia organizada por la consultora CPA Ferrere, el economista Gabriel Oddone, indicó que la economía "sigue resistiendo bien" y prevé que cierre el año con una expansión de 0,6%.

Sin embargo, sostuvo que la mirada sobre la evolución de la región es "algo menos buena" de la que había meses atrás, con un deterioro notorio de las expectativas en Argentina y Brasil; y debilidades macroeconómicas que quedarán mucho más expuestas en un escenario financiero más restrictivo a nivel internacional.

Aún dentro de una visión que sigue siendo positiva, la consultora corrigió a la baja las proyecciones de crecimiento para la economía local de cara a 2017, de 1% a 0,7%.

Oddone explicó que seguramente el escenario internacional será "algo menos benigno" de lo observado a partir de marzo. Eso está asociado al triunfo de Donald Trump en Estados Unidos y al menú de políticas que insinúa poner en práctica. Eso también supone un aumento de las tasas de interés, fortalecimiento del dólar a nivel global y flujos de capitales menos intensos para la región.

"Para países con situación financiera relativamente frágil o situación de cuenta corriente frágil, como pueden ser Argentina y Brasil, ese nuevo escenario supone un escenario más duro para atravesar en 2017. (...) Dado que la región vuelve a decepcionar, no tenemos de ese lado un amortiguador para enfrentar el escenario menos amistoso", dijo Oddone.

Un "ajuste de mala calidad"

El economista destacó que en 2016 durante la "pausa del estrés internacional" que Uruguay enfrentaba, la política fiscal "reaccionó" y mejoró el resultado de las cuentas públicas en casi ocho décimas respecto a abril del año pasado.

"Tenemos una mejora fiscal ya consolidada, asociada a un nivel de inversión pública muy baja y a una mejora en la contribución de las empresas públicas", apuntó.

De todas formas, aclaró que el gobierno tiene por delante algunos dilemas, porque si bien es cierto que la posición fiscal ha mejorado, "fue a costa de un ajuste fiscal de mala calidad", con postergación de inversiones y afectación de la competitividad por los precios altos de los combustibles.

"Probablemente lo que tendremos hacia adelante es que con la entrada en vigencia del ajuste fiscal aprobado por el Parlamento, y si no recibimos un shock externo negativo permanente con el precio del petróleo, haya algunas modificaciones en la dinámica de la inversión pública y se traslade a los precios de las tarifas púbicas una menor tensión con ajustes "menos intensos".

Por otro parte, Oddone destacó la reducción de la inflación, que en noviembre y por sexto mes consecutivo registró mejores niveles respecto al pico alcanzado en el primer trimestre del año.

En ese sentido, recordó que no se puede perder de vista que la reducción está fuertemente relacionada con el debilitamiento del dólar que, reiteró, "es transitorio".

"No vemos un 2017 donde el dólar retroceda de los niveles actuales a nivel global y le ponga una ayuda adicional a la inflación. (...) Las mejoras nos alejaron del 11%, pero en ningún caso las medidas arbitradas hasta el momento y el escenario que estamos imaginando nos permite imaginar que la inflación va a converger al rango meta. Va a estabilizarse por encima del rango meta y por debajo de 10%", afirmó.