Crece indignación en EEUU por detención de indocumentados

Más de 11 millones de ilegales corren riesgo de ser expulsados y por lo tanto ser separados de su familia

Las detenciones por agentes de indocumentados en lugares considerados "sensibles" se multiplicaron en Estados Unidos y conlleva a que crezca la indignación y el temor de activistas e inmigrantes.

Aunque no ha habido deportaciones masivas desde la investidura de Donald Trump hace poco más de un mes, el temor crece porque ICE, la agencia migratoria estadounidense, ya que cobró más poder para detener indocumentados.

El presidente republicano ya había anunciado durante su campaña electoral que aplicaría distintas acciones para expulsar del país a aquellos inmigrantes en situación irregular.

El último caso concierne a la argentina Daniela Vargas, de 22 años, que llegó a los siete a Estados Unidos y fue detenida el miércoles tras hablar públicamente contra la deportación en un acto en Jackson, Mississippi (sur).

Cuando hace dos meses agentes migratorios llegaron a su casa para arrestar a su padre y a su hermano, también indocumentados, Daniela había conseguido escapar escondiéndose en un ropero.

Aumenta el temor

Con el nuevo decreto de Trump, ICE ha detenido indocumentados que buscaron refugiarse del frío en una iglesia de Alexandria, Virginia (sureste), y a una mujer que fue a denunciar un caso de violencia doméstica dentro de un tribunal de El Paso, Texas (suroeste).

También entraron a chequear los documentos de todos los pasajeros en un avión que acababa de finalizar un vuelo doméstico y aterrizó en el aeropuerto JFK de Nueva York.

"Hay ciertamente una actitud más agresiva de los agentes migratorios, ya que sienten que ya no tendrán que rendir cuentas si tienen como blanco 'áreas sensibles' como iglesias, escuelas", dijo a la AFP César Vargas, el primer abogado de Nueva York que se declaró públicamente indocumentado y fundador de la ONG Dream Action Coalition, que defiende una reforma migratoria.

El mayor miedo de los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos es ser separados de sus familias. Muchas veces uno o los dos padres son indocumentados, algunos hijos son estadounidenses, y otros hijos pueden haber llegado de niños y están protegidos por el DACA.

La preocupación aumentó con la reciente deportación de Guadalupe García de Rayos, una mexicana de 35 años que vivía en Arizona desde los 14 años y que fue acusada en 2008 de falsificar una tarjeta de seguridad social para conseguir empleo. Sus hijos estadounidenses se quedaron en el país.

Sacrificio familiar

Otra mexicana de 47 años se refugió en una iglesia de Denver, Colorado, con sus tres hijos pequeños, con el objetivo de huir del ICE.

"Estoy dispuesta a sacrificar lo que sea necesario para poder estar con mis niños", dijo Jeanette Vizguerra a la AFP.

Los jóvenes protegidos por el DACA tampoco se sienten a salvo tras el arresto de Daniela Vargas y del mexicano Daniel Ramírez Medina en Seattle.

Ramírez, que llegó a Estados Unidos a los 7 años y ahora tiene 23, fue detenido hace tres semanas cerca de Seattle a pesar de que tiene el DACA vigente. Los agentes migratorios, que entraron a su casa a detener a su padre, aseguran que confesó integrar una pandilla, aunque él lo niega y no tiene antecedentes.

Con el nuevo decreto de Trump, ICE ha detenido indocumentados que buscaron refugiarse del frío en una iglesia de Alexandria, Virginia (sureste), y a una mujer que fue a denunciar un caso de violencia doméstica dentro de un tribunal de El Paso, Texas (suroeste).

También entraron a chequear los documentos de todos los pasajeros en un avión que acababa de finalizar un vuelo doméstico y aterrizó en el aeropuerto JFK de Nueva York.

Indocumentados sin derecho

La joven argentina solía estar protegida por el DACA, un decreto firmado por el expresidente Barack Obama en 2012 que impedía que los niños traídos por sus padres ilegalmente a Estados Unidos y que han crecido allí sean deportados. Este programa amparó a unos 750.000 jóvenes Dreamers, como son llamados.

Pero lo dejó expirar en noviembre, según sus abogados porque no tenía los 500 dólares necesarios para hacerlo, y en febrero inició los trámites para renovarlo.

Según Patricia Ice, abogada de la Alianza por los Derechos de los Inmigrantes de Mississippi, el gobierno quiere deportarla sin una audiencia judicial.

"Dice que no tiene derecho a una audiencia con un juez migratorio porque entró al país bajo el programa Visa Waiver (que exonera de visa a ciudadanos de determinados países para estadías de menos de 90 días)", agregó.


Fuente: AFP

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