Crece la tensión en Siria luego del peor atentado en seis años

El ataque no fue reivindicado; gobierno y rebeldes se acusan mutuamente
Un atentado suicida con camioneta bomba perpetrado el sábado contra su convoy en Siria provocó la muerte de 128 personas evacuados de localidades leales al régimen y cientos de heridos en uno de los ataques más mortíferos en más de seis años de guerra en el país.

Entre los muertos había al menos 68 niños, según un balance brindado ayer por una ONG. Por otra parte, 109 de los 128 muertos eran habitantes de Fua y Kafraya, las dos localidades prorrégimen evacuadas, en tanto que el resto eran rebeldes que custodiaban los ómnibus y trabajadores humanitarios de la Media Luna Roja Siria.

El balance de este atentado, que al momento del cierre de esta edición no había sido reivindicado, podría aumentar dado el estado grave de algunos heridos, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que cuenta con una gran red de fuentes y de militantes.

El ataque se produjo en la localidad de Al Rashidin (norte), donde estaban bloqueados decenas de ómnibus que transportaban personas evacuadas de Fua y Kafraya, localidades leales al régimen asediadas por los rebeldes en la provincia de Idlib (noroeste).

Acuerdo por evacuación

El proceso de evacuación que implica a miles de sirios de cuatro localidades asediadas comenzó el viernes pasado en virtud de un acuerdo alcanzado por Catar, con el apoyo de los rebeldes e Irán, aliado del presidente Bashar al Asad.

Las ciudades implicadas en el acuerdo eran las rebeldes de Madaya y Zabadani, cerca de Damasco, y las leales al régimen de Fua y Kafraya.

Sin embargo, la operación quedó bloqueada el sábado en la carretera de Al Rashidin (en la provincia vecina de Alepo), donde las personas evacuadas esperaban en sus ómnubus debido a desacuerdos entre las partes enfrentadas.

Fue allí donde un kamikaze hizo estallar su camioneta pick-up al lado de los 75 ómnibus que transportaban a civiles y rebeldes evacuados de Fua y Kafraya. Unas horas después del ataque, los convoys de personas evacuadas retomaron el rumbo para llegar a su destino.

"No se sabe lo que pasará con el acuerdo", indicó el director del único hospital de la zona, Omar Burhan, que destacó que actualmente dentro de Al Zabadani solo hay unas 200 personas, la mayoría combatientes, ya que casi todos los civiles salieron hace un año.

Acusaciones cruzadas

El gobierno sirio acusó a los "grupos terroristas", un término utilizado por el poder para designar a rebeldes y yihadistas.

"El ataque es la respuesta de los terroristas a los logros del Ejército Árabe Sirio y sus aliados, y a su éxito a la hora de enfrentarse a organizaciones terroristas del Frente Al Nusra y el Dáesh (acrónimo en árabe de Estado Islámico)", opinó el Ministerio sirio de Exteriores en dos cartas enviadas a la ONU.
Los opositores acusaron, por su parte, a las fuerzas gubernamentales. El influyente grupo rebelde Ahrar al Sham negó cualquier implicancia en el atentado.

"Rechazamos todas las acusaciones contra la oposición por este crimen odioso. Nuestro papel era garantizar la seguridad de los civiles, no matarlos", aseguró Ahrar al Sham a través de la red social Twitter.

Mientras que otro grupo de rebeldes, el Ejército Libre Sirio (ELS), atribuyó "al régimen y sus socios la responsabilidad de este crimen" ocurrido el sábado.

El oeste de la provincia de Alepo, donde está Al Rashidín, se encuentra en poder de grupos insurgentes e islámicos, entre los que se halla el Organismo de Liberación del Levante, que no se ha pronunciado sobre el suceso.
En esa zona del territorio sirio, no hay presencia del grupo terrorista Estado Islámico (EI), que está en áreas en el este de la provincia.

Fuente: Agencias

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