Crédito al consumo mostró señales de aceleración en abril

El financiamiento a las familias acumuló dos meses de suba interanual
En abril, el volumen de crédito al consumo que las familias mantienen vigentes con el sistema financiero local continuó recuperando lentamente su dinamismo respecto al año pasado, dejando atrás la caída registrada en febrero –producida después de un largo período de desaceleración–. La leve expansión del último mes relevado tiene como protagonistas al Banco República y a las administradoras de crédito, mientras que en la banca privada mirada en su conjunto, los préstamos a las familias siguen en caída.

En el cuarto mes del año, el volumen de crédito vigente que mantenía el sistema financiero con las familias ascendió al equivalente a US$ 3.308. Si se lo mira en pesos constantes –descontando el efecto de la inflación– implica una suba de 3% en la medición interanual, según el Índice de Financiamiento al consumo de El Observador (IFC-EO), elaborado a partir de información del sistema bancario divulgada por el Banco Central (BCU).

El indicador mide la evolución del financiamiento vigente otorgado no solamente por los bancos de plaza sino también por las administradoras de crédito, que prácticamente concentran el segmento de financiación a los hogares de menores ingresos.

Por sectores


Las administradoras de crédito fueron las responsables del mayor dinamismo crediticio en abril. Después de tres meses de caídas consecutivas respecto a igual mes del año anterior, el crédito vigente que otorgaron las administradoras tuvo un repunte de 4,1% respecto a abril de 2015.
El sector extrabancario aumentó su participación en el mercado financiero, pasando a ocupar del 22% al 23,2% del mercado financiero, aunque el Banco República continúa siendo el principal actor en el otorgamiento de préstamos a las familias, abarcando la mitad del volumen de financiamiento vigente en abril.

Por su parte, el crédito al consumo otorgado por el Banco República mermó su ritmo de expansión en el sistema financiero en términos de medición interanual respecto a marzo. No obstante, tuvo un crecimiento de 4,5% en abril, el mayor entre los agentes financieros. Los sectores de ingreso medio-altos y altos, que son los que pueden acceder más fácilmente al crédito por parte de los bancos privados, son los que se mostraron más precavidos a la hora de pedir prestado, un dato consistente con la evolución de las expectativas económicas, que se vieron más afectadas en este segmento de ingresos.

Aunque la caída fue menor que en meses anteriores, los bancos privados disminuyeron sus créditos vigentes en 1,6% respecto a 12 meses atrás. En marzo la caída había sido de 5,4% y en febrero de 18,1%.

La banca privada continúa perdiendo peso en el mercado de crédito al consumo. En abril, el segmento pasó a ocupar el 21,8% del mercado, perdiendo siete décimas de puntos porcentuales respecto al mes anterior.

Confianza y empleo


La recuperación del crédito en abril va en línea con la mejora de la confianza de los consumidores en el cuarto mes del año, previo a la caída de mayo atribuida, en parte, a los planes de ajuste fiscal anunciados por el gobierno. Luego de dos meses de caída, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora la cátedra SURA de la Universidad Católica y Equipos Consultores se recuperó en abril 1,4% respecto al mes anterior. Pero en mayo tuvo una caída de 5,8%.

La mejora de la confianza en abril se dio de la mano con una baja del tipo de cambio, que alentó incluso la propensión de los uruguayos a ahorrar en moneda local. En ese mes tuvo lugar a la vez un incremento de la capacidad de ahorro de los hogares, según el relevamiento de la Universidad Católica y Equipos Consultores. De todas maneras, incluso en ese mes, la predisposición a la compra de bienes durables siguió cayendo.

La confianza no es la única variable que pesa a la hora de que los hogares uruguayos moderen sus decisiones de financiamiento en comparación con las tasas de dos dígitos de crecimiento que mantenía el crédito al consumo en la última década. La inflación en dos dígitos y el desempleo en aumento contribuyen a desalentar a las familias a aumentar sus deudas.

Según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de desempleo continúa su tendencia de crecimiento de este año. En abril, trepó a 8,1% de la población económicamente activa, mientras que en marzo fue de 8%. Si bien no se trata de un deterioro significativo en el mes, continúa una tendencia que llevó a que en el promedio del año pasado se destruyeran 28 mil puestos de trabajo. l

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