Crédito al consumo tuvo mayor empuje de la mano del BROU

En el primer mes del año el crédito a las familias aumentó a un ritmo de 5% interanual
Tras un año marcado por el menor dinamismo de las familias al momento de solicitar un crédito para financiar su consumo, el inicio del año muestra un punto de inflexión, en línea con un freno al declive de la confianza de los consumidores. El segmento tuvo en enero el tercer mes consecutivo de empuje en el crédito vigente de la mano de la banca pública, que alcanzó la mayor participación dentro del sistema financiero en casi cuatro años. La disminución de la tasa de desempleo y la mejora en el salario real de enero fueron factores que incidieron en que las familias moderaran la cautela que venían registrando y solicitaran más financiación.

En el primer mes del año, el volumen de crédito vigente que mantenía el sistema financiero con las familias equivalió a US$ 3.235,4 millones, lo que en pesos constantes –descontando el efecto de la inflación y en moneda local– implica una suba de 5% en la medición interanual, lo que elevó el dinamismo respecto al cierre de año (4,6%) y en los 12 meses a noviembre (2,1%) de acuerdo a los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador a partir de información del Banco Central.

El impulso interanual del primer mes del año fue el mayor desde febrero de 2015. A partir de ese mes continuó el proceso de desaceleración que había sido interrumpido en los dos meses anteriores (ver gráficos). En igual periodo del año pasado el aumento fue levemente inferior: de 4,9% interanual.

Los datos siguen la evolución del financiamiento vigente otorgado no solamente por los bancos de plaza sino también por las administradoras de crédito, que tienen un importante rol en la concesión de crédito, principalmente a los hogares de menores ingresos. No se considera el financiamiento a la vivienda ni el crédito automotor.

El empuje del BROU

El Banco República (BROU) fue el responsable del mayor dinamismo en enero. Después de tres meses de leves caídas, el crédito vigente que otorgó la principal institución financiera del país se incrementó con fuerza hasta alcanzar en los 12 meses a enero el mayor aumento en casi dos años, de 9,6%. En la medición interanual a enero de 2015 la suba fue de 2,6%, mientras que en igual mes de 2014 el incremento fue de 13,1%.

Siendo el banco con la mayor participación histórica en el mercado del crédito a las familias –abarca más de la mitad del financiamiento vigente–, el alza del crédito llevó a que en el período de referencia el BROU alcanzara el máximo nivel de participación desde marzo de 2012 con el 55,3% del total del segmento.

El mayor dinamismo fue inducido en parte por una mejora en los principales indicadores del bolsillo de los usuarios del crédito. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el salario real de los trabajadores tuvo en enero un leve repunte de 1,4% interanual, suba que a pesar de ser baja respecto a la evolución de los años anteriores, cortó con el estancamiento de los últimos seis meses.

Asimismo, la tasa de desempleo viene mostrando una tendencia a la baja en el corto plazo. Aunque los datos del mercado laboral de enero estarán disponibles el viernes, en noviembre y diciembre la tasa de desocupación bajó y llegó a 7,4%, mientras que el nivel de empleo viene mejorando desde octubre del año pasado.

Esto se traduce en un mayor optimismo de los consumidores, lo que cortó la tendencia a la baja que mostraba desde octubre de 2014, según la medición de la Universidad Católica y Equipos Consultores.

Privados y administradoras

En tanto, los créditos vigentes concedidos por la banca privada se mantuvieron prácticamente sin cambios, con una leve suba de 0,6% interanual tras el avance de 6,7% al cierre de 2015.
Así, el nivel de participación de estos actores del mercado se mantuvo incambiado respecto a diciembre y totalizó el 23% del total de los créditos vigentes en el sistema.

En las administradoras de crédito –donde es más frecuente que soliciten préstamos los sectores de ingresos bajos y medio-bajo, los más afectados en la reducción de puestos de trabajo del último año–, la situación fue distinta.

Después de una leve suba de 0,6% en el interanual de diciembre, el crédito vigente otorgado cayó 1,1% en enero, lo que fue la mayor baja desde que hay registros comparables (2010). Esto mostró un comportamiento cauteloso de las familias que acceden al crédito en las administradoras ante la incertidumbre de la situación a futuro de una economía, que aunque mejoró el nivel de desempleo y el salario real, continúa desacelerándose.

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