Crisis de Cinemateca: algunos no quieren entender la película

Una vez más llega se escucha la voz de alerta de Cinemateca Uruguaya. Un SOS directo a las autoridades que dicen ser sensibles a temas culturales. Sin embargo, arreglate como puedas

Por Jaime Clara

La señera institución fue fundada en 1952. Ha tenido, a lo largo de los años, el aporte de gente muy valiosa, desde sus fundadores, las actuales autoridades, pero en Manuel Martínez Carril (fallecido el año pasado), el hombre fundamental para generar una institución clave en el ámbito de la cultura uruguaya. Sin embargo  el valioso e invalorable archivo, su escuela de cine y sus salas de proyección, agonizan ante la despreocupación de las autoridades que prefieren mirar para otro lado.  Hoy está en duda el futuro de Cinemateca.

La "militancia cultural" hizo que entre 1983 y 1986, la institución gozara de una "época dorada", con más de 20 mil socios, que eran el sostén institucional. Los memoriosos recuerdan los años de la transición de la dictadura hacia la democracia, a grandes rasgos entre 1983 y 1986, como “la época dorada” de Cinemateca Uruguaya. Para ilustrarlo en números, por entonces la institución contaba con una masa social que superaba los 20 mil afiliados, según recordaba el periodista Valentín Trujillo en una nota hace casi un año, en El Observador. http://www.elobservador.com.uy/en-la-encrucijada-n285658  “Esa gente que era socia formaba parte de un movimiento histórico y cultural, pero no era la masa cinéfila de Montevideo. Disminuyó por un tema de crisis de militancia cultural”, dijo en esa nota María José Santacreu.

La cantidad de socios, hoy, ronda los tres mil, aunque sus directivos creen que con una buena campaña de difusión se podría llegar duplicar. “Las salas no solo sirven para la exhibición, sino que son la única fuente de ingreso, y eso no existe en el mundo. Ese es uno de los grandes problemas que tenemos aquí: los recursos solo provienen de la exhibición, algo que no sucede en ninguna de las cinematecas del planeta. Ellos reciben aportes sobre todo públicos y también privados”, dijo Santacreu, quien explicó que el 70% de la financiación se da por boletería y socios. En aquella entrevista con Trujillo, "reconoció que Cinemateca tiene problemas para competir en condiciones desventajosas: en el confort de las salas, en la calidad de las exhibiciones, “para un cine que no solo es de entretenimiento, y por eso hay apoyo del marketing de las empresas anunciantes”.

Cinemateca posee cuatro salas (dos en la sede de Carnelli, Cinemateca 18 y Pocitos), con un total de 35 empleados.  Gestiona la Escuela de Cine del Uruguay y además se ocupa de la preservación de los archivos de papel y de celuloide. Este último se compone de tres grandes galpones ubicados sobre la ruta 8, donde se preservan unas 23 mil películas a una temperatura de 5°.

A comienzos de este año, la Directora de Cinemateca estuvo en  El Observador TV, y planteó, una vez más, la gravedad de la situación. https://www.youtube.com/watch?v=X8Uk-BOiK1Y

Hace muy pocos días, la institución nuevamente alzó su voz, esta vez en el portal 180. http://www.180.com.uy/articulo/56071_archivo-filmico-del-pais-en-riesgo-por-falta-de-apoyo-a-cinemateca  

Los directivos revelaron que el gobierno ayuda a Cinemateca con $ 200 mil, cuando el presupuesto mensual  es de un millón y medio. El déficit mensual llega a los $ 213.700. El apoyo del gobierno se traduce, aproximadamente, a "un peso por película por mes, lo que no da ni siquiera para pagar lo mínimo de ese mantenimineto que requiere condiciones especiales de guardado", señaló Santacreu, que agregó que “en casi todas las áreas tenemos una deuda importante, pero gracias al prestigio que tiene la Cinemateca, las empresas aceptan mantener esas deudas, que incluso llegan a ser de nueve meses de alquiler de una sala”.

El dramaturgo y publicista Alvaro Ahuchain escribió en su muro de Facebook, que "mi amor al cine se lo debo por entero a Cinemateca Uruguaya. Algunos piensan que el Estado solo tiene que invertir en lo que genera retorno económico. Yo, que soy rabiosamente liberal, creo sin embargo que el Estado debe subsidiar a la Cinemateca. Porque más importante que el improbable retorno que pueda dar una aerolínea uruguaya, es el seguro retorno cultural que da una institución que conserva todo el acervo cinematográfico nacional. Vean La Vida Útil, una preciosa película de Veiroj que habla del deterioro económico de Cinemateca y su correlato en la decadencia cultural del país."

Aunque por obvias razones de futuras negociaciones, los directivos de Cinemateca Uruguaya  son muy cautos a la hora de calificar las conductas de las autoridades, municipales como nacionales,  en los pasillos se transmite la sorpresa que justo sea bajo la administración de izquierda que haya que rogar y transmitir el valor cultural de una institución que está marcada a fuego en el ADN cultural de los uruguayos, durante la última parte del siglo XX.


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