Cristina Fernández rechazó acusaciones por corrupción y pidió auditar su gobierno

La expresidenta dijo que el caso de José López fue "un golpe en el estómago" y advirtió el surgimiento de un "partido judicial"
Entrevista a Cristina Kirchner en 'Economía Política'

La expresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), rechazó este domingo tener responsabilidad en las diversas causas que investigan presunta corrupción durante su Gobierno y pidió hacer una auditoría de la obra pública de los años que duró su mandato, en declaraciones telefónicas al canal C5N.

En la primera entrevista que dio desde que finalizó su presidencia en diciembre de 2015, Fernández reclamó en el canal C5N que se haga "una auditoría sobre la obra pública" para determinar si durante su gestión se pagaron sobreprecios, al tiempo que desestimó las denuncias por las que se abrieron las causas Hotesur y Los Sauces, empresas participadas por ella y que investiga la Justicia.

"Creo que si hubo sobreprecios debe haber una auditoría de todos los contratos que se adjudicaron en los últimos años. Esto es algo necesario y que debe hacerse", afirmó la ex jefa de Estado, que está involucrada en varias causas judiciales.

Fernández de Kirchner está convencida de que está siendo víctima de una persecución política, mediática y judicial, y habló del "surgimiento" en países como Brasil y Argentina de un "partido judicial". "Yo no siento (que soy perseguida) . Soy. No es una sensación térmica. Es clara y es evidente que estoy siendo perseguida", dijo.

"Yo puedo tener todo el aparato mediático a mi favor. Puedo tener todos los jueces persiguiendo y estigmatizando como si pertenecer a un gobierno que consigiuó el país de 2003 a 2015 haya venido únicamente a cometer delitos. Parece que el único acto limpio y transparente entre 2003 y 2015 fue haber aprobado la fusión de Cablevisión y Multicanal. Salvo eso, que no está cuestionado por el monopolio, todo lo demás se hizo mal. Podes tener fueros mediáticos, judiciales pero hay una realidad que a mi me apena, y creo que el gobierno debería prestarle atención. La gente no va a poder pagar ni la luz ni el gas", dijo en alusión al gobierno de Mauricio Macri.

El regreso

Kirchner arribó el sábado por la noche a Buenos Aires desde El Calafate, el lugar donde vive en el sur de Argentina, y miles de militantes la fueron a esperar al aeropuerto. Se trata de la segunda vez que vuelve a la capital argentina por convocatoria del juez federal Claudio Bonadio, que la investiga por perjuicios contra el Estado por operaciones cambiarias del Banco Central en los últimos meses de su mandato.

Varias causas judiciales fueron abiertas contra exministros y funcionarios de su gobierno por supuestos hechos de corrupción e incluso la propia exmandataria y su hijo, el diputado Máximo Kirchner, están siendo investigados.

Un exviceministro de Obras Públicas, José López, fue arrestado cuando ocultaba bolsos con 9 millones de dólares y joyas en un monasterio semanas atrás. López fue por doce años el nexo con las constructoras que ejecutaban la obra pública con contratos millonarios.

Fernández de Kirchner afirmó que el caso "fue una trompada al estómago". "Uno siente repudio rechazo, indignación, no alcanzan las palabras para definir lo que uno siente frente a eso", dijo.

La exmandataria minimizó la posibilidad de que sea llevada presa y consideró que, en todo caso, eso serían "avatares de la política" de "cuando decidís representar los intereses de las mayorías, cuando representas a los de la minoría no te pasa nada, está comprobado". "Yo sé que todo tiene un precio", sostuvo.

La ruta del dinero K

La Cámara Federal ordenó la semana pasada que la expresidenta sea investigada en la causa conocida como "Ruta del dinero K", por la que ya está procesado con prisión preventiva el empresario Lázaro Báez, cercano a la familia Kirchner y acusado en otra causa por presunto lavado de dinero procedente de la obra pública.

Fernández dijo que ese empresario no fue el contratista más importante en las obras públicas y que existen otros que son más importantes que él y que recibieron contratos más elevados.
Sobre el caso de José López también dijo que sintió "vergüenza" e insistió con la necesidad de realizar una auditoría sobre la obra pública.

Con respecto a la causa Hotesur, se investiga si propiedades controladas por esa empresa habrían funcionado como alojamiento "fantasma" para presuntos negocios irregulares con Báez.

"¿Alguien sensatamente puede pensar que en un monto de obra pública multimillonario en dólares alguien van a hacer maniobras de corrupción a través del alquileres de uno, dos o tres inmuebles? Además son cifras absolutamente irrisorias. Sería el único caso en la historia donde alguien alquila su propios inmuebles. Además si uno compara el ranking de contratistas no son los más importantes", argumentó la exmandataria.

Sus declaraciones se producen tres días después de que, ordenados por la Justicia, se realizaran al menos diez allanamientos en distintas ciudades Santa Cruz en una investigación por presuntos delitos de enriquecimiento ilícito y falsificación de documentos públicos en el marco de la causa que indaga la sociedad Los Sauces.

Nuevas críticas a Macri

Fernánde de Kichner volvió a criticar las políticas aplicadas por el gobierno de Mauricio Macri en sus primeros meses de gobierno, que incluyeron la liberalización de importaciones y aumentos de hasta 700% promedio de los servicios públicos en un contexto de recesión e inflación que ronda el 40% anual.
"Hay una realidad económica y social que me apena. Creo que la oposición debería prestarle atención: la gente no va a poder pagar la luz y el gas. No te puede llevar la factura del gas la mitad de tu salario, o la factura es muy alta o el salario es muy bajo", dijo.

"Los resultados que tenemos hoy los paga la sociedad. No vamos a hacer un inventario de pobres pero es notorio que bajó el nivel de vida de los argentinos", afirmó la dirigente. "No pensé que el deterioro fuera tan rápido y de tanto impacto sobre la gente. El tarifazo ha sido monstruoso", agregó.

Sin embargo, la dirigente rechazó que planee liderar la oposición al gobierno de Macri. "No le escapo al bulto (huyo), pero las cosas no se dan en política con apuro, son construcciones colectivas, es la sociedad la que debe empoderarse y hacer valer sus derechos", señaló.

Pese a las críticas, su discurso distó del estilo confrontativa que la caracterizó durante su gobierno. "Yo no quiero que al gobierno le vaya mal porque cuando al gobierno le va mal a la gente también",dijo.

Además la líder del kirchnerismo auguró un cambio de rumbo en el oficialismo argentino. "La esperanza es lo último que un dirigente debe perder porque es obligación de todo dirigente alentar a la gente. Se puede cambiar. ¿Por qué no podemos pensar que Cambiemos (la alianza de Macri) pueda cambiar?" se preguntó.

Fuente: En base a agencias

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