Cruce entre directiva de Casmu y SMU por financiación de obras

Médicos alertaron que se recortarán sueldos para capitalizar la mutualista
Un grupo de médicos del Casmu advirtió al resto de los trabajadores de esa institución que la administración de la mutualista pretendía terminar las obras del nuevo sanatorio en base a aportes de los funcionarios.
Si bien esta práctica es utilizada desde 2009 y hay más de 2.200 "médicos capitalizadores" en esa mutualista, los mensajes sostenían que se iban a hacer nuevos recortes de los sueldos, porque resultaba "imposible que el Casmu se siguiera endeudando", por lo que las autoridades no podrían pedir préstamos.

"Ayer, en el Consejo Directivo, el presidente (Gustavo Bogliaccini) trajo como planteo para terminar la obra la necesidad de solicitarle a los médicos una nueva capitalización y al sector bancario un préstamo, no ya para terminar la obra sino para construir tres pisos", decía uno de los mensajes de Whatsapp que circulan entre los médicos y a los que accedió El Observador.

En ese sentido, el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) emitió un comunicado el miércoles 29 en el que "rechaza" el financiamiento de las instituciones a partir de los aportes económicos de los trabajadores médicos. "Las resoluciones de empresas que determinen en la práctica reducciones salariales no deben tomarse sin ser acordadas con los médicos representados como trabajadores", agrega el texto.

Además, el presidente del SMU, Julio Trostchansky, publicó en su cuenta de Twitter un mensaje en el que hizo alusión a la "mala gestión" de Bogliaccini: "Llama la atención que un supuesto exdirigente sindical, actual presidente de una mutualista, plantee descuento salarial para médicos", escribió. El Observador trató de comunicarse sin éxito con el presidente del SMU.

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Sin embargo, Bogliaccini afirmó a El Observador que los mensajes que circularon por las redes sociales fueron "rumores". Según el presidente de Casmu, la asamblea que convocaron fue para hacer el informe anual del balance y la memoria.

"No se les planteó nada a los médicos, se les dijo que se van a buscar soluciones y que se las vamos a llevar como corresponde en el momento que tengamos soluciones económicas", agregó.
Bogliaccini explicó que el prestador contaba con la sobrecuota de invesión que les pagaría la Junta Nacional de Salud (Junasa) –que equivalía al 2,1% de los ingresos por parte del Estado– pero como no recibieron ese dinero, no pudieron terminar los últimos tres pisos del sanatorio. Por lo tanto, ahora tienen que buscar formas "alternativas" de financiamiento.


"Empezaron los del SMU a correr un rumor y a generar ambiente. Hace 10 años que se separaron y hace 10 años que no entran ni a la puerta acá", afirmó.

Además, Bogliaccini sostuvo que el Casmu tuvo un superávit en 2016 de más de $ 48 millones, lo que lo transforma "en una de las dos mutualistas capitalinas que no generaron déficit".


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